El gran exponente, de la Tradición y el Criollismo: Carlos Antonio “Pampa” Cura.

El auténtico y reconocido, tradicionalista chivilcoyano, Carlos Antonio “Pampa Cura”, todo un genuino baluarte, y una clara y honrosa gloria, del historial de nuestra ciudad. Profundo defensor, de las expresiones gauchas, el sentir campero y el criollismo, presidió, durante muchos años, el Centro “El Fogón”, y es el propietario del Museo-Almacén “El Recreo”, una singular reliquia, del pasado local.

En las mejores páginas y el más genuino sentir, de nuestra historia chivilcoyana, la singular figura, y la destacada personalidad, de Carlos Antonio “Pampa” Cura, sin lugar a dudas, son un claro y elocuente sinónimo, de la vieja y gloriosa Tradición, y de las típicas y pintorescas expresiones y costumbres camperas; como además, un verdadero hito o baluarte, de la vida rural y la idiosincrasia gauchesca. Consagrado exponente del criollismo, y un hombre, de prolongada y rica trayectoria pública, quien a lo largo de su existencia y de su labor, firme y sostenida, siempre supo caracterizarse y distinguirse, por una profunda vocación y autenticidad, una permanente acción, fervorosa y realizadora y, un noble y alto espíritu de Patria y hermosa argentinidad. Nacido el 11 de marzo de 1930, en el hogar de Don José Cura y de Doña Ilda Carolina Rossi, hubo de cursar sus estudios secundarios, en las aulas de la Escuela de Comercio “Dr. José León Suárez”, de nuestra ciudad – integrando la primera promoción de alumnos, que egresaron de dicho establecimiento educativo, inaugurado el 8 de junio de 1946 -, y a partir de la edad, de 18 años, de una forma decidida y muy entusiasta, se volcó al rubro, de índole comercial, dentro de la línea de artículos, para caballeros. En la década de 1950, junto a otros jóvenes de la época: César Mesplet, Alfredo Caversazzi, Luis Fernández, Derlis Gardella, los hermanos Medrano y Alberto Pérez Rivero, constituyó el exitoso grupo folklórico “Los Coya Huayna”; un celebrado conjunto de música nativa, que recorrió distintos escenarios de Chivilcoy, y otras localidades y rincones, de nuestra geografía bonaerense. Una de las primeras actuaciones, de dicho grupo, se registró el sábado 12 de octubre de 1951, en la “Peña Literaria”, de la Agrupación Artística Chivilcoy, dentro del marco, de una interesante e ilustrativa disertación, sobre la “Literatura Gauchesca”, que hubo de ofrecer, el entonces presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), el eximio poeta, escritor y erudito argentino, Jorge Luis Borges. Carlos Antonio “Pampa Cura”, perteneció a las filas del Centro Tradicionalista “El Surco”, y tiempo después, desaparecida, la citada entidad, fue uno de los principales, creadores, propulsores y animadores, del Centro Tradicionalista “El Fogón”, fundado en el mes de noviembre de 1952. Con extraordinario impulso, un admirable empeño, y una colosal voluntad hacedora, presidió durante varias décadas, de múltiples iniciativas, inquietudes y logros institucionales, el mencionado Centro “El Fogón”, el cual, llevó a cabo, el primer desfile criollo – evocativo, por las calles de nuestra ciudad, un domingo 10 de noviembre de 1957. Propietario y gran “Alma Mater”, del Museo- Almacén “El Recreo” – un cabal monumento histórico, y toda una preciada reliquia edilicia, que data del año 1881, y que perteneció a su abuelo materno, el inmigrante genovés, Don Carlos Rossi -, Carlos Antonio “Pampa” Cura, fue declarado, legítima y merecidamente, “Ciudadano Ilustre” de Chivilcoy, el 22 de octubre de 1998, bajo la gestión municipal, del Dr. Rodolfo Bardengo. Por otra parte, integró la nómina de fundadores, de la Federación Gaucha Argentina; ha recibido, importantes distinciones y honrosos galardones, y su significativa obra, de un modo, ciertamente justiciero, trascendió, a nivel nacional e internacional. Sin lugar a dudas – lo reiteramos -, una relevante figura y personalidad, de nuestro medio, que nos prestigia y enorgullece, a todos los vecinos, y la comunidad de Chivilcoy.

Soneto a “Pampa” Cura, de Carlos Armando Costanzo.

“Pampa” Cura, modelo de criollismo, y de un ideal nativo, verdadero; hombre noble y cabal, en su sendero, y a lo largo del tiempo, siempre el mismo. Fiel baluarte, del tradicionalismo, mano amiga, de auténtico aparcero; arraigada emoción, sentir campero, y un calor de profundo patriotismo. Hoy, lo nombro y saludo a “Pampa” Cura, todo un hito, bandera y gran figura, corazón del folklore, más genuino… Y en su antiguo almacén – dulce Recreo -, siempre firme y ferviente, yo lo veo, como emblema, bien gaucho y argentino.

Al Museo –Almacén “El Recreo”, por Carlos Armando Costanzo.

Mi corazón, lo nombra alborozado, claro baluarte y símbolo campero; expresión de criollismo verdadero, gran recuerdo y estampa del pasado. Boliche, de ese tiempo no olvidado, junto al son la voz del guitarrero, la botella, la copa y el resero, el palenque, el caballo y el recado… Aires de vida gaucha y pulpería, viejo estaño que late, todavía, paisana antigüedad, de fiel museo… Reliquia y monumento, que perdura, alma y sentir, de Carlos “Pampa” Cura, histórico almacén, que es “El Recreo”.

Décima a Carlos A. Cura, de Carlos Armando Costanzo.

Hombre auténtico y cabal, con un fervor verdadero, un profundo amor campero, y un gran sentir nacional; de una manera especial, plena de gaucha emoción, hoy, levanto el corazón, y resalto la figura, del glorioso “Pampa” Cura, fibra criolla y Tradición.

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