Reflexión lunfarda: La Tradición Nacional.

Características e inolvidables ilustraciones gauchescas, del talentoso y eximio dibujante y pintor argentino, Florencio Molina Campos (1891-1959). Dichas ilustraciones, acompañaron, durante varios años, en las décadas de 1930 y 1940, los clásicos almanaques de “Alpargatas”.

La realización, aquí, en nuestra ciudad, de una nueva y atrayente Fiesta de la Tradición y del Resero, invita al sentir de la expresión lunfarda, a subrayar y remarcar, la profunda importancia, de la conservación, el fomento, la promoción y, la clara difusión, del patrimonio histórico gauchesco, el bagaje de las mejores y más nobles tradiciones nacionales, la idiosincrasia y las costumbres camperas y, el genuino y puro espíritu rector, de la argentinidad y del criollismo. La profunda importancia, de mantener siempre vivos y vigentes, los hondos y sagrados valores culturales, de la tradición, que nos remontan a tiempos, ya lejanos, e infunden, en nuestros corazones, el fervor del verdadero patriotismo. La fundamental importancia, del mayor conocimiento, del acervo tradicionalista, para reafirmar y consolidar, de una manera palmaria y elocuente, nuestra auténtica y gloriosa identidad nacional; esa identidad que, nos distingue, en el amplio y heterogéneo contexto, de las naciones y países del mundo. En Chivilcoy, el primer desfile criollo – evocativo, que recorrió las calles y avenidas, de la ciudad, se llevó a cabo, precisamente, el domingo 10 de noviembre de 1957, y estuvo organizado, por el Centro Tradicionalista “El Fogón”, destacada y muy prestigiosa institución local, creada a comienzos del mes de noviembre, de 1952, y que sin dudas, sabe acreditar, una larga y fecunda trayectoria, fiel a sus principios rectores y a su hermoso lema: “Cultivar la Tradición, es servir a la Patria”. En tanto, el domingo 15 de noviembre de 1981, hubo de efectuarse, la primera Fiesta Provincial del Resero, que también realizó, el Centro Tradicionalista “El Fogón”, animado y alentado, por el plausible propósito, de sostener y de exaltar, las manifestaciones gauchescas, el alma criolla y, el sentimiento patriótico y argentinista. Ahora, más que nunca, debemos recuperar la esencia de nuestras buenas tradiciones, la sangre del folklore y las fibras del criollismo, con toda su leyenda y colorido, su imagen de llanura, carretas y distancias, sus pingos y jinetes, sus huellas del pasado, y sus aires de guitarra y zamba, malambo, pericón y chacarera.

La tradición, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Hoy, la juno, de un modo bien canchero, junto al gaucho y la posta pulpería, con el rancho cachuzo, allá, en la vía, con el guapo baquiano y el resero… Hoy, la juno, en el pago canfinflero, la payada y su lunga melodía; el ombú y el palenque – buen gomía -, la tranquera más piola y el overo… Hoy, la juno, debute, en el paisaje, con la facha del viejo paisanaje, la matina, el asado y el fogón… Y al brindarle mi humilde batimento, como nunca, en el cuore, yo la siento, a la noble y pulenta Tradición.

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