El centenario del poeta Carlos Ortiz, y el nombre de una calle (1970).

El gran poeta chivilcoyano, Carlos Ortiz, nacido el 27 de enero de 1870, y fallecido, en forma trágica, el 3 de marzo de 1910, a la prematura edad, de 40 años. La calle Nº 75, de nuestra ciudad, lleva su ilustre nombre.

En el mes de enero de 1970, durante la administración municipal del ingeniero José María Ferro, a través de un decreto oficial de la comuna, se le impuso, a la calle Nº 75, de nuestra ciudad, el ilustre nombre del inspirado y eximio poeta lugareño, Carlos Ortiz, con motivo del glorioso centenario, de su natalicio. Ortiz, había visto la luz, en la estancia “Las Palmeras”, ubicada geográficamente, dentro de nuestro distrito chivilcoyano, el 27 de enero de 1870; siendo hijo de Don Francisco Ortiz y Acosta y Doña Petrona Calderón. Poeta, de espíritu sensible y elevado, y de un sutil y profundo lirismo, Carlos Ortiz, hubo de iniciar su trayectoria, transitando el camino de las letras, durante la etapa, de su feliz y soñadora adolescencia ; y en 1899, editó el libro “Rosas del Crepúsculo”, volumen donde puede advertirse, de un modo claro y palmario, la honda y particular influencia, del movimiento Modernista, del gran vate nicaragüense, Rubén Dario. En el mes de noviembre de 1901, entregó a la estampa, el magnífico y bello “Poema del as Mieses”, su obra máxima o suprema, que se divide en un prólogo y doce cantos. A raíz de las graves heridas que sufriera, la noche del 2 de marzo de 1910, en las instalaciones del Club Social de Chivilcoy, cuando se despedía, al entonces director de la Escuela Normal, profesor Alejandro Mathus (1870-1921); Carlos Ortiz, falleció a la mañana siguiente del 3 de marzo de 1910, en la ya desaparecida “Casa de la Lira”, situada sobre la calle San Martín 112, a la temprana edad de 40 años. Sus restos, descansan, en una bóveda familiar, en el cementerio porteño de la Recoleta. Recordemos que, el 22 de octubre de 1939, se había inaugurado, en la plaza principal 25 de Mayo, durante la gestión del intendente municipal, Don Generoso Fernando Falivene, un busto del poeta Carlos Ortiz, obra escultórica del destacado artista plástico argentino, Juan Zuretti.

Al poeta Carlos Ortiz, por Carlos Armando Costanzo.

En toda nuestra historia y sus anales, tu nombre familiar, vibra y perdura, con tu noble sentir y tu figura, tu presencia y tus altos ideales. Le cantaste a la tierra y los trigales, el labriego y la paz de la llanura; descubriendo un paisaje de hermosura, junto al cielo, la espiga y los rosales… Eterno soñador enamorado, fuiste amigo del campo y el arado, la gaviota y la agreste melodía… Y aunque joven, partiste de este mundo, nos quedó, como símbolo profundo, el recuerdo y la voz de tu poesía.

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