El 25 de Mayo y dos celebraciones chivilcoyanas, de 1856 y 1942

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Láminas patrióticas, alusivas al 25 de mayo de 1810, aparecidas en las páginas de distintos libros de lectura, de escuela primaria, correspondientes a las décadas de 1940, 1950 y 1960.

La primera y auspiciosa conmemoración del 25 de Mayo, aquí, en Chivilcoy, se registró, precisamente, un 25 de Mayo de 1856, y consistió, en una concentración, llevada a cabo, en el domicilio de Don Miguel Calderón, donde hubieron de concurrir, Don Manuel Villarino, el maestro Don Emilio Rodríguez y, un apreciable número, de pobladores y vecinos, de la época. Se llevó a cabo, un curioso y llamativo desfile de escolares, luciendo sus impecables guardapolvos blancos, y seguidamente, se desarrolló un oficio religioso y litúrgico, frente a la antigua y modesta capilla, bajo la conducción del presbítero, Roque Antonio Maceyra. Luego, ante la propia casa del Juez de Paz, Don Federico Soarez, el niño Atanasio Ceballos, hubo de pronunciar, una sentida y emotiva oración patriótica, y en horas de la noche, de aquel histórico 25 de mayo de 1856, se efectuó una velada, en la finca de Don Federico Soarez; participando, entre otros, el coronel Díaz, comandante de la frontera, de la zona geográfica Centro. El día 27 de mayo, para culminar esos festejos iniciales o primigenios, hubieron de encenderse, en horario nocturno, luminosos y atrayentes fuegos artificiales.

El programa de festejos, del 25 de Mayo, correspondiente al día 25 de mayo de 1942, durante la administración, del comisionado municipal, Don Luis Baillo, comprendió: Una serie de salvas y dianas, a la salida del sol; una concentración de autoridades y comitiva oficial, frente al Palacio de la comuna, a la hora 9. 30; un solemne Tedéum, en el templo mayor de Nuestra Señora del Rosario, a cargo del titular de la parroquia San Pedro, presbítero Dr. Luis Ramón Conti, a las 10; un acto cívico, a la hora 11, junto al mástil, de la plaza principal 25 de Mayo, con diferentes alocuciones patrióticas y la actuación de la banda de música, del maestro Don Pablo Giordano, que ejecutó el Himno Nacional Argentino y marchas alusivas. Estuvieron presentes, la compañía de Boys Scouts, de nuestra ciudad, y distintas delegaciones, de establecimientos educacionales, primarios y secundarios; una función cinematográfica infantil, de índole gratuita, a las l2, en la sala del cine – teatro Español, y finalmente, al atardecer, nuevas salvas de bombas, y la clásica y popular retreta, de la banda de música, de Don Pablo Giordano, en la pintoresca rotonda, de la plaza 25 de Mayo.

El 25 de Mayo de 1810, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Te manyé en un manual casi olvidado, de los tiempos mistongos de la escuela: Salón posta, debute escarapela, y un bacán guardapolvo almidonado. Te manyé, junto al prócer abnegado, y el pueblo tan malevo y centinela, dejando en mi cuaderno – lunga estela -, tu grito más pulenta, alborozado… Te manyé en varios brolis de la historia, con tu intenso chamuyo – voz de gloria -, el cabildo, la yeca y la matina… Y siento, que en tu cuore fervoroso, bajo un sol bien chipola y luminoso, floreció, forte y guapa, mi Argentina. Hoy, por eso, yo rajo de la casa, chapando algún paraguas, del ropero, y me voy, casi al mango, hasta la plaza, en un viejo matungo arrabalero, a batir, muy garifo y sin achaque, con pasión y vibrante claridad: Este yorno feliz del almanaque… ¡Este yorno, nació la Libertad!