Bautismo de la cafetería “La Perla”, como “Esquina de Tango” (2003).

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La tradicional y bien acreditada, cafetería, «La Perla», que fuera declarada «Esquina de Tango», el 23 de mayo de 2003.

El 23 de mayo de 2003, a través de una ordenanza, del Honorable Concejo Deliberante, de nuestra ciudad, merced a una oportuna y afortunada iniciativa, del conocido y destacado intérprete y compositor tanguero, Jorge R. Destaville, hubo de llevarse a cabo, el bautismo de la ya histórica y tradicional cafetería “La Perla”, asignándole el nombre de “Esquina de Tango”. La intersección, de la calle 9 de Julio y la avenida Villarino, en pleno corazón céntrico, de la geografía urbana de Chivilcoy, donde se levanta, la típica e inconfundible cafetería “La Perla”, – propiedad del señor Ítalo Mucci, desde el año 1988 -, constituye, sin dudas, todo un solar, con remembranzas del pasado, y un auténtico y verdadero símbolo o emblema, dentro de las páginas del ayer lugareño, y en las profundas raíces, la vida y el espíritu evocativo, de nuestra ciudad. En ese mismo sitio, de claros recuerdos fundacionales, breve tiempo después, del nacimiento de Chivilcoy, aquel domingo 22 de octubre de 1854, se construyó un humilde y modesto rancho, que convertido en una pequeña y sentida capilla, hubo de ofrecer el ámbito adecuado, para la celebración de los primeros oficios litúrgicos y religiosos. Años más tarde, – fines del siglo XIX y principios del XX -, se instaló en el citado lugar, un café, que correspondía a la firma “Giner e Isasmendi”, el cual, convocaba, de una manera diaria, al vecindario chivilcoyano de la época. Luego, – década de 1910 -, abrió sus puertas, en ese mismo sitio, una tienda, perteneciente al señor Don José Lago, denominada “La Universal”, y con posterioridad, a fines de los años 30, el señor Humberto Ferrari, habilitó una confitería, con un “bar anexo”; sumando, además, a este espacio, algunos billares, para distracción y esparcimiento, de los concurrentes. En la década de 1950, administrada por los hermanos Cadavid, se denominó “La Macarena”, y tras varios años de actividad, hasta mediados de los 70, volvió después, a su clásico nombre, “La Perla”, todo un sinónimo de cafetería, en los anales de nuestra ciudad. A lo largo de un sostenido y rico itinerario cronológico, “La Perla”, ha brindado siempre, a su clientela, numerosos y calificados espectáculos musicales, de una particular jerarquía artística, con diferentes cantantes y orquestas, de apreciable nivel local y nacional.

Décimas lunfardas, a la “Esquina de Tango”, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Te juno, canyengue y piola, bajo ese cielo, tan tuyo, y te brindo el fiel chamuyo de mi afectuosa parola. Allí estás, firme y chipola, con el cuore siempre ufano, tendiendo tu linda mano, de una manera genuina, y sos y serás, la esquina del Tango chivilcoyano. Como el bulín más dichoso, en cada debute cheno, te copás, de un modo pleno, de un acento melodioso, y así, te inundás de gozo, canto fetén y amistad, porque sos – posta verdad -, sueño, recuerdo, emoción, todo un fratelo bastión, y orgullo de la ciudad.