Don Luis Ricardo Hinojosa, el gran maestro y decano, de la relojería chivilcoyana.

Don Luis Ricardo Hinojosa, gran y glorioso decano y maestro, del arte de la relojería chivilcoyana. Un cabal y admirable ejemplo, de trabajo, rectitud moral y honradez.

La página evocativa de la fecha, la destinaremos a recordar, la destacada y prestigiosa figura de Don Luis Ricardo Hinojosa,  un gran maestro y, un auténtico y verdadero decano, de la relojería chivilcoyana, a quien le tributamos, por sus prendas y cualidades personales, su tenaz y constante labor y, su larga y fecunda trayectoria, en dicho oficio, el mayor reconocimiento, y nuestro más sincero y emocionado homenaje. Nacido en 1928, con particular empeño, y un franco y profundo entusiasmo, hace ya, muchos años, abrió las puertas de su local, y se abocó a la tarea de relojero, volcando en la citada actividad, su amplio saber, capacidad profesional y experiencia, sus habilidades y destrezas, sus caros anhelos y, sus mejores esperanzas y sueños. Su primera relojería, situada en la calle Hipólito Yrigoyen, y luego, sobre la 9 de Julio, fue bautizada con el nombre de “Teddington”, recordando un barrio, del sudoeste, de la ciudad de Londres, en Inglaterra. Hombre, verdaderamente, extraordinario y admirable, Don Luis Ricardo Hinojosa, siempre se caracterizó y distinguió, en cada momento o circunstancia de la vida, por sus altos principios y valores éticos, espirituales y religiosos; su excepcional calidad humana; sus firmes ideales y convicciones; su actitud de servicio, humilde y bondadosa, y su proba y transparente conducta, de rectitud, entereza moral y honradez. Junto a él, hubo de formarse e instruirse – iniciándose como aprendiz, en la etapa de la adolescencia -, otro renombrado relojero, de nuestra ciudad: Luis A. De Paulo. Don Luis Ricardo Hinojosa, con una genuina y elevada fe cristiana y evangélica, traducida en gestos, acciones y obras, de una fiel e inquebrantable existencia, pertenece a las filas, de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, donde registra, un prolongado y rico historial de militante; ocupando, asimismo, diferentes cargos directivos. La mencionada Iglesia, cuyo templo se encuentra ubicado, sobre la calle Paso Nro. 313, comenzó a funcionar, aquí, en Chivilcoy, hacia la década de 1940, siendo los pioneros del culto, el señor Don Antonio Desía y su esposa. Sin dudas, Don Luis Ricardo Hinojosa, constituye hoy, frente a nuestra comunidad y, el vecindario, un bello y glorioso ejemplo de trabajo, integridad, nobleza y honestidad, que nos honra y enaltece, a todos los chivilcoyanos.

Dichoso aquel, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

“Bienaventurado el varón, que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores, se ha sentado, sino  que en la Ley de Jehová está su delicia, y en su Ley medita, de día y de noche. Será como un árbol, plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae y todo lo que hace, prosperará. No así los malos, que son como el tamo, que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores, en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos, mas la senda de los malos, perecerá”. Salmo 1 de David “El justo y los pecadores”.

Dichoso el Hombre, oh Dios, que en ti confía, ama y cumple tu ley maravillosa; vive una paz, sencilla y candorosa, y con fervor, te alaba, cada día. Dichoso aquel, que tiene esa alegría, del alma noble, límpida y piadosa; hace el bien, y contigo siempre goza, porque sabe, Señor, que eres su guía… Dichoso aquel, que acepta el sufrimiento, oye el precepto, guarda el mandamiento, y al prójimo se entrega, alborozado… Un ansia espiritual, en él palpita, mientras el texto bíblico medita, lejos de todo mal y del pecado.

 

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