Don Valentín Fernández Coria: El noble fundador de Chivilcoy, quien clavó la histórica pala, que determinó el nacimiento de nuestra ciudad, el 22 de octubre de 1854.

Portada del volumen «Apuntes biográficos sobre Valentín Fernández Coria», del investigador del pasado chivilcoyano, artista plástico, poeta, escritor y docente, procurador Juan Antonio Larrea, quien por vez primera, en 1997, rescató la figura, y nos brindó una pormenorizada semblanza, de este auténtico y verdadero prócer, fundador de nuestra ciudad, que había nacido, en la ciudad de Luján, el 16 de diciembre de 1821, y falleció en Chivilcoy, el 23 de septiembre de 1897.

La presente página recordativa, la dedicaremos a la evocación, de la noble y vigorosa figura, del genuino y memorable fundador y pionero lugareño, Don Valentín Fernández Coria, quien a lo largo de su fiel y sostenida trayectoria pública, siempre se caracterizó e identificó, por su clara y manifiesta hombría de bien, sus hondos y auténticos valores y principios morales, su firme y profunda contracción hacia el trabajo y, su inalterable y férrea conducta, de rectitud y ejemplar honradez personal.

Don Valentín Fernández Coria, vio la luz, en la ciudad de Luján, el 16 de diciembre de 1821, bajo el hogar de Don José Fernández Coria y Doña Isidora González, y allí, hubo de transcurrir, en los momentos iniciales de la vida, la etapa de la niñez y la adolescencia. A la edad de veinticuatro años, el 6 de noviembre de 1845, contrajo matrimonio, con Doña Celedonia Córdoba, y de aquella unión, nacieron siete hijos: cuatro varones: José, Fermín, Valentín y Máximo,  y tres mujeres: Castora, Celedonia y Elena. Su esposa, que había nacido en 1822, falleció, infortunadamente, a los cincuenta años de edad, el 5 de octubre de 1872. Tiempo más tarde, Don Valentín Fernández Coria, celebró nuevamente, una relación matrimonial, en segundas nupcias, con Doña Norberta Garay – viuda de Don Benigno Cánoves -,  el 8 de febrero de 1875, y de ese matrimonio, habrían de nacer dos hijos: Elena Aurelia y Miguel Damián.

Integró, en 1854, la comisión especial de vecinos, creada para la elección del terreno, del futuro pueblo de Chivilcoy, que presidía el entonces Juez de Paz, Don Federico Soarez, y que se hallaba compuesta, por Don Manuel Villarino, Don Manuel López, Don Antonio Bermejo, Don Mariano Benítez, Don Gabriel Ramírez, Don Anastasio Chaves, Don Calixto Calderón y Don Cayetano Castro. Y aquel histórico y glorioso 22 de octubre, del citado año 1854, Don Valentín Fernández Coria, hubo de clavar en tierra, la simbólica o emblemática pala fundadora,  determinando, de ese modo, el feliz y promisorio nacimiento, de nuestra ciudad. El ingeniero Mauricio Birabent, en el capítulo tercero “La fundación y vida inicial”, de su tan ilustrativo y bello libro “El Pueblo de Sarmiento”, refiriéndose a este particular episodio, puntualizaba: “Coria. Joven y ágil, tomó la disputada pala y corrió con ella,  perseguido por los demás compañeros empeñados en darle alcance. Finalmente fue rodeado y volteado, pero ya la hoja bruñida del instrumento estaba reciamente hincada en tierra, marcando el centro de la nueva población”. De acuerdo con el propio testimonio, de Don Valentín Fernández Coria, expresado a Don Francisco Castagnino, dicha pala, fue clavada por él, en el mismo sitio, donde hoy,  se encuentra ubicada la estatua de Clío, la Musa de la Historia, en la plaza principal 25 de Mayo, frente al edificio del Palacio Municipal..

Don Valentín Fernández Coria, tuvo una activa y entusiasta participación, en las diversas actividades públicas y comunitarias,  de su época: Ejerció el cargo de Juez de Paz, de nuestro Partido de Chivilcoy; presidió la Corporación Municipal, durante los años, 1858, 1859 y 1860;  conformó la nómina, de diferentes comisiones, y de la famosa “Protesta” del 6 de septiembre de 1878, ante el cercenamiento y supresión de la autonomía de las comunas bonaerenses, etc.

Falleció, a los 75 años de edad, el 23 de septiembre de 1897, en la vivienda donde residía, junto a Doña Norberta Garay, ubicada en la calle Moreno Nro. 278, y fue luego inhumado, en el Cementerio Municipal, de nuestra ciudad. En tanto, su segunda esposa, Doña Norberta Garay, dejó de existir, el 5 de mayo de 1908.

En 1997, al conmemorarse el Centenario de su desaparición física, el polifacético y destacado investigador del pasado lugareño, artista plástico, poeta, escritor y docente, procurador Juan  Antonio Larrea, hubo de editar, el interesante y valioso volumen “Apuntes biográficos sobre Valentín Fernández Coria”; una pormenorizada y apreciable semblanza, que rescató por vez primera, la existencia y la trayectoria, de este auténtico y verdadero prócer chivilcoyano. Además, el procurador Juan Antonio Larrea, llevó a cabo, el magnífico y excelente busto de cemento, de Don Valentín Fernández Coria; una notable pieza escultórica, colocada en la parte superior del monolito, donde descansan sus restos, en el Cementerio Municipal, que se inaugurara el 23 de septiembre de 1997. Asimismo, a la calle Nro. 70,  a la Escuela Agraria, y al Centro de Formación Profesional Nro. 401, de Chivilcoy, se les  impuso el ilustre nombre, de Don Valentín Fernández Coria, sin dudas, todo un aleccionador y muy edificante ejemplo moral, de trabajo, nobleza y honradez.

A Don Valentín Fernández Coria, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Lo recuerdo, laborioso, luchando bien desde abajo, con su amor por el trabajo, y su tesón, sin reposo… Siempre firme y vigoroso, lo siento aquí, en nuestra historia, y traigo la fiel memoria, de un hecho, que nadie iguala: Fue aquel, que clavó la pala, Valentín Fernández Coria.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *