Donación de una vivienda, a las hijas de Don Manuel Villarino (1927).

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La señorita Antonia Villarino, en compañía de su madre, Doña Alejandra Pérez, segunda esposa de Don Manuel Antonio del Carmen Villarino (1815-1868).

En el mes de agosto, de 1927, en un aleccionador y bello gesto, de grandeza moral, espíritu solidario y, una gran generosidad, las autoridades municipales y el pueblo de Chivilcoy, efectuaron la espontánea y magnánima donación, de una vivienda, a las hermanas, Antonia y Elena Villarino, las hijas del ilustre y memorable fundador, y pujante propulsor de nuestra ciudad, Don Manuel Antonio del Carmen Villarino, el diestro y admirable autor, del trazado de la planta urbana; quien había nacido, el 17 de junio de 1815, y falleció el 25 de enero de 1868, a los 52 años de edad, víctima de una grave epidemia de cólera, que había asolado a Buenos Aires. Dicha casa, cuyo valor económico, hubo de ascender, a unos nueve mil pesos, se encontraba ubicada, sobre la calle Maipú Nro. 71. Para recaudar, la mencionada suma dineraria, se llevó a cabo, una colecta general, en diferentes sectores, de la comunidad y el vecindario, y la comuna local, realizó el aporte, de unos cinco mil pesos. En 1927, ejercía el cargo, de intendente municipal, Don Enrique Gerónimo F. Taramasco, quien asumió, como titular del Departamento Ejecutivo municipal, el 26 de julio de 1926, tras la renuncia, del intendente anterior, Don José Schiaffino, y gobernó nuestra ciudad, hasta el 31 de diciembre de 1927. Antonia y Elena Villarino, fueron el fruto de la unión, de Don Manuel Villarino y Doña Alejandra Pérez, quien contrajo matrimonio, en segundas nupcias; su primera esposa, Mariana Sapido, de nacionalidad uruguaya, hija del coronel Sapido, un ilustre prócer, de las guerras de la independencia, de la vecina República Oriental, había fallecido, prematuramente. En una publicación especial, del periódico socialista “El Despertar”, con motivo del 87 aniversario, de la fundación de Chivilcoy, el 22 de octubre de 1941, se incluyó un interesante e ilustrativo reportaje, a las hijas de Villarino, titulado: “Cinco minutos, con las señoritas Antonia y Elena Villarino”. En esa nota, ambas hermanas, expresaron: “Nosotras, estamos sumamente agradecidas, de las autoridades y del pueblo, porque el pueblo de Chivilcoy, en 1927, nos regaló está casa. Fue algo espontáneo, pues nosotras, no pedimos nada, aunque estábamos muy pobres. Nos regalaron esta casa, como un homenaje a la memoria de nuestro padre”. En otro párrafo, de la entrevista, la señorita Antonia Villarino, manifestaba: “Tuvimos la desgracia, de perder a nuestro padre, cuando nosotras éramos muy niñas. Yo recuerdo que era muy bueno, y que ayudaba a cuantos podía. A muchos, los ayudaba, dándoles semillas, para que trabajasen sus campos. Los productos, valían muy poco, debido a las dificultades para transportarlos, el acarreo se hacía, en carretas de bueyes…”Por su parte, la señorita Elena Villarino, subrayaba que, había ejercido la docencia, como maestra de grado, en las aulas de la Escuela primaria Nro. 3 “Dr. Nicolás Avellaneda”. El recuerdo, entonces, para Antonia y Elena Villarino, las hijas del insigne y glorioso fundador, Don Manuel Villarino, quienes, hacia 1941 – fecha del reportaje -, contaban con más de ochenta largos años de existencia, y puntualizaban, su profunda y eterna gratitud, al pueblo y el municipio de Chivilcoy, por la adquisición de la mencionada finca, de la calle Maipú Nro. 71…