El 111 aniversario de Emilio Ayarza

La tan curiosa e histórica fotografía, de aquel domingo 20 de septiembre de 1908, cuando se llevó a cabo la subasta o el remate de 471 lotes, terrenos o solares; determinándose así, la feliz y trascendente fecha fundacional de la localidad de Ayarza. En dicha estampa fotográfica, publicada en un revista de 1910, se observan una gran cantidad de público presente y, una banda de música, de aquella época, para amenizar, musicalmente, tan importante acontecimiento popular.

Esta localidad rural, nació el 20 de septiembre de 1908

La localidad rural de Emilio Ayarza, compuesta por unas cuarenta y ocho manzanas, se encuentra ubicada, geográficamente, al norte de nuestro partido bonaerense de Chivilcoy, dentro del Cuartel V del distrito, y a unos 24 kilómetros de la ciudad cabecera; hallándose en cercanías, de la ruta provincial Nro. 51.

Según distintas versiones, de índole histórica, en esta misma zona, hubieron de establecerse, las chacras pioneras de Chivilcoy, y durante la década de 1820, se radicó en el lugar, Doña Carlota Guzmán, una mujer tesonera y vigorosa, quien con gran contracción hacia el trabajo, llegó a la región, trayendo varios bueyes y un arado, y luego, sembró, en aquella tierra fértil y propicia, las primeras semillas de unos áureos y florecientes trigales, que inundaron después, los campos de la comarca. Asimismo, se afincó en la zona, Don Juan Lacruz o Lacroze, que fijó su humilde y modesto rancho de adobe, en medio de un monte, vasto y frondoso; instalando también, para su protección, dos pequeños cañones de bronce, con los cuales, pudo defenderse, de un  modo seguro y conveniente, ante cualquier agresión o ataque, en especial, de algún malón aborigen.

A principios del siglo XX, un antiguo poblador de la región, Don Emilio Ayarza, tras la solicitud formulada por la compañía del Ferrocarril Oeste, hubo de efectuar la respectiva donación de un terreno, para levantar allí, la correspondiente Estación ferroviaria, que se inauguró hacia el mes de diciembre de 1907; constituyendo sin duda alguna, todo un significativo acontecimiento, un claro motivo y un manifiesto factor de avance y progreso, en este punto territorial, de nuestro distrito chivilcoyano.

Breve tiempo más tarde, el domingo 20 de septiembre de 1908, merced a la feliz y plausible iniciativa, de Don Cruz C. Ayarza, propietario de un establecimiento agrícola, denominado “La Perla”, se llevó a cabo, una muy importante subasta o remate, de unos 471 lotes o solares, cuya adquisición podría efectuarse, de una manera cómoda y accesible, a través del abono y la amortización, de cuotas mensuales. Y aquella histórica y memorable jornada, que contó con la multitudinaria concurrencia, de una gran cantidad de personas, interesadas por esa operación inmobiliaria, se determinó entonces, como la fecha fundacional de Ayarza. Hasta se conserva – un curioso y auténtico milagro de la época -, una imagen fotográfica de ese inolvidable día, que se publicó en una vieja e ilustrativa revista del año 1910, impresa en oportunidad de la celebración del Centenario de la Revolución de Mayo y de la Patria, y destinada a brindar una minuciosa reseña, de los diferentes distritos de la provincia de Buenos Aires. En esa valiosa fotografía – elocuente y cabal testimonio de la fundación -, puede observarse, una banda de música, presente en la subasta, para amenizar musicalmente, aquella jornada de remate.

Hacia el año 1935, de acuerdo con la información de una “Guía Comercial”, del Ferrocarril Oeste, la localidad de Ayarza, poseía unos 500 habitantes, y en el rubro de oficios y la faz comercial y artesanal,  la población contaba con almacenes de ramos generales, bazares, carnicerías, corralones, ferreterías, mercados, hornos de ladrillos, herrerías, panaderías, peluquerías, tiendas, modistas, restaurantes, zapaterías, agencia de automóviles, casa de electricidad y radio y, talleres mecánicos. Además, se sumaban a esta nómina, innumerables chacareros y tamberos, criadores de aves, cerdos y conejos, acopiadores de pasto, cabañeros, poceros, remitentes de aves, quintas de verdura y, las fábricas de crema, manteca y queso, de Don  Francisco Huber y Don LevinoZaccardi. Por entonces, existían los clubes “Unión Deportiva”, “San Martín” y “Doctor Tiscornia”,  y una entidad recreativa, denominada “Asociación Hispano Ítalo Argentina”.

En esta zona, podemos encontrar también, la tradicional estancia “La Dormilona”, del caracterizado y prestigioso historiador, escritor, periodista y docente chivilcoyano, ingeniero Mauricio Birabent Moras (1905 – 1982). Dicha estancia, se había levantado, hacia 1853, bajo el nombre de “Los Marabuts”, fundada por los inmigrantes franceses, los hermanos Excoffier, y al cabo de los años, la heredaron sus sobrinos; siendo uno de ellos, Don Mauricio BirabentExcoffier, el padre del ingeniero Birabent. Finalmente, el establecimiento, adoptó la denominación de “La Dormilona”, perteneciendo al ingeniero Mauricio Birabent, el siempre recordado autor del libro “El Pueblo de Sarmiento”, que se editó en octubre de 1938, y ofrece una interesante y valiosa reseña de la historia de Chivilcoy, desde sus orígenes, hasta el año 1880.

Un auténtico y legendario personaje, de la localidad de Ayarza, durante las décadas de 1920 y 1930, fue sin dudas, Nicandro Barragán, apodado “Santana”, todo un genuino y popularizado caudillo de la época, quien era propietario de un boliche o despacho de bebidas, y se destacó por su aguerrido coraje, su singular bravura y, su actitud valiente y altanera, frente a las autoridades, de entonces. Detenido por fuerzas policiales, de la comisaría de nuestra ciudad, murió en un trágico episodio, de extrañas circunstancias, víctima de disparos, de armas de fuego, el 24 de agosto de 1933, en proximidades del almacén “La Protegida”.

En la órbita educativa, de la localidad, vemos la Escuela primaria Nro. 17 “Emilio Ayarza”, que se fundó en el año 1890; habiendo existido, por otra parte, la Escuela primaria Nro. 64 “Islas Malvinas”, y el Jardín de Infantes Nro. 915 – creado en 1989 -, “Ingeniero Mauricio Birabent”; ambos establecimientos, ya desaparecidos. Mencionaremos además, el club “Unión Deportiva”, cuya fundación data del 26 de abril de 1927, y la cálida y enternecedora capilla, un dulce y entrañable ámbito religioso, de fe cristiana, espiritualidad evangélica y, sincera y profunda devoción.

Debemos remarcar y subrayar, de un modo sobresaliente, la gestión del actual Delegado de la comuna, en Ayarza, señor Uriel Tello, quien viene desplegando una intensa y fructífera labor, encaminada a brindar mejoras, progreso, bienestar y desarrollo, a dicha población de campaña, del Partido de Chivilcoy. Esa acción, se inscribe en un proyecto general, del intendente municipal, de nuestra ciudad, Dr. Guillermo Alejandro Britos, tendiente a rescatar, reivindicar y revalorizar, como nunca se había hecho antes, la vida, la historia, la identidad y las diversas actividades laborales, de las diferentes localidades rurales, del distrito. Una obra, sin dudas, digna del aplauso y el mayor reconocimiento.

Décima a la localidad de Ayarza, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

AYARZA, vengo a nombrarte, de una manera sentida, para ver, tu larga vida, en cada rincón y parte. Y así, quiero recordarte, con tu noble trayectoria, tu ayer, de antigua memoria, tus campos y tu llanura, donde florece y perdura, el corazón de tu historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *