El fallecimiento del teniente general Juan Domingo Perón, el lunes 1 de julio de 1974. Los homenajes tributados en Chivilcoy, al ex presidente de la Nación.

La polifacética y monumental figura, del militar, gobernante, conductor, estadista, escritor y pensador, teniente general Juan Domingo Perón (1895-1974), un auténtico y verdadero líder popular, y un glorioso emblema de las reivindicaciones y conquistas obreras, la promoción del trabajo y la justicia social.

Se ha conmemorado el 45 aniversario de la desaparición física, el lunes 1 de julio de 1974, del entonces ex presidente de la Nación, teniente general Juan Domingo Perón, quien dejó de existir, a los 78 años de edad, como consecuencia de distintas patologías y cuadros clínicos, de índole cardiovascular y respiratoria. La crónica periodística de la época, puntualizaba: “El deceso del presidente Perón, se produjo en la residencia de Olivos, luego de agravarse la afección cardíaca, que había hecho crisis en los últimos años”. Nacido el 8 de octubre de 1895, el teniente general Juan Domingo Perón, obtuvo su primer triunfo electoral, el 24 de febrero de 1946; asumiendo la presidencia de la República, el 4 de junio, de ese mismo año. Reelecto en los comicios, del 11 de noviembre de 1951, tomó posesión de su cargo presidencial, en un segundo período, el 4 de junio de 1952, y tres años más tarde, fue derrocado, en el mes de septiembre de 1955, por un movimiento cívico y militar, denominado “Revolución Libertadora”. Después de una prolongada etapa de exilio, que se extendió durante 18 años, alcanzó una muy significativa victoria, en las elecciones del 23 de septiembre de 1973, y hubo de asumir la primera magistratura del país, el 12 de octubre, de aquel año.

Auténtico y aclamado líder, de los sectores obreros y la clase trabajadora, desde sus comienzos, en la Secretaría de Trabajo y Previsión, a fines del año 1943, supo bregar, de un modo tesonero y fervoroso, por la justicia y la igualdad sociales, y los derechos de los más humildes, los marginados y los desposeídos. Gran fundador y singular artífice del Justicialismo, el 17 de octubre de 1950, hubo de proclamar, las célebres “Veinte verdades”, en las cuales exponía, mediante una admirable síntesis, su profundo pensamiento rector, sus claras ideas y, la filosofía y la esencia doctrinaria, de la organización política, por él creada. El teniente general Perón, manifestaba, entre otros conceptos, que “La verdadera democracia, es aquella donde el gobierno hace, lo que el pueblo quiere, y defiende un solo interés: el interés del pueblo”, “Para el Justicialismo, existe una sola clase de hombres: los que trabajan”, “El trabajo es un derecho, que asegura la dignidad del hombre, pero es también, un deber, porque cada uno, debe producir, por lo menos, lo que consume”, “Los únicos privilegiados son los niños”, “El Justicialismo, aspira a la unión nacional, desea héroes, pero no mártires”, ”El Justicialismo, pone el capital, al servicio de la economía, y ésta, debe servir al bienestar social”, “El Justicialismo quiere, una Patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana”, “Para un argentino, no hay nada mejor, que otro argentino”, etc.

También, el teniente general Juan Domingo Perón, reafirmando, de un modo férreo y constante, la importancia fundamental del Trabajo, como un instrumento primordial e imprescindible, para el crecimiento y el desarrollo, de los pueblos y las naciones del mundo, subrayaba que: “El progreso de un país, depende de la forma en que, cada habitante trabaje, produzca y ahorre. Quien no trabaja, produce ni ahorra, es un elemento destructivo y un parásito social”, “Trabajar, producir y ahorrar, tienen que estar siempre grabados, en la conciencia económica del pueblo”. Reivindican do a los humildes, marginados y desvalidos, víctimas de la explotación económica, la indefensión y, el total y absoluto desamparo, declaró los derechos sociales, de los trabajadores, la mujer, la infancia y la ancianidad; enarboló la bandera de la igualdad y la justicia, y proclamó, en todo momento y circunstancia, su elocuente lema y gran consigna de gobierno: “Mejor que decir es hacer, y mejor que prometer es realizar”.

En la última etapa de su vida, el teniente general Perón, hubo de luchar, con un criterio amplio, abierto y pacifista, por la fraterna reconciliación, sin antinomias, odios ni rencores, y la efectiva y fecunda unidad, de todos los argentinos. Hasta se abrazó, de una manera noble y franca, con el caracterizado dirigente político del radicalismo, Dr. Ricardo Balbín, quien al pronunciar, un sentido y emocionado  discurso, frente a sus restos mortales, en el Congreso de la Nación, expresaba: “Un viejo adversario, despide hoy, a un amigo”.

A raíz del fallecimiento, del teniente general Juan Domingo Perón, el Honorable Concejo Deliberante, de nuestra ciudad, le rindió, ese mismo lunes 1 de julio de 1974, un sincero y merecido homenaje, a través de una sesión especial, de dicho cuerpo legislativo. Durante el transcurso, de la citada sesión, hubieron de usar de la palabra, el presidente del Concejo Deliberante, Dr. Carlos Francisco Dellepiane; los ediles, Leopoldo Crespi y José Bontempo, y el intendente municipal de Chivilcoy, Edgar Ángel Frígoli. Además, después de  guardarse un minuto de silencio, en memoria del extinto, se constituyó una comisión, para concurrir al velatorio del teniente general Perón, en el Congreso. Compusieron la mencionada comisión, Edgar Ángel Frígoli, el Dr. Carlos Francisco Dellepiane, Rogelio Barberis, Rodolfo Echaide, José Bontempo, Rubén Vicchio, Héctor González, el Dr. Omar Pedro Caselles, la Prof. Ana Laborde, Eduardo González y Miguel Conlon.

Asimismo, en las instalaciones, de la delegación local del Ministerio de Trabajo, cuyo edificio se hallaba ubicado, en  la avenida Soarez Nro. 57, hubo de prepararse y erigirse un altar cívico, en honor del teniente general Perón, por una iniciativa de la Regional Chivilcoy, de la Confederación General del Trabajo (C. G.T.) y la mesa directiva, de las 62 Organizaciones.

Asimismo, el miércoles 3 de julio de 1974, se ofició un funeral, en el templo mayor de Nuestra Señora del Rosario, que llevó a cabo, la Cruzada Pro Repatriación de los restos de Eva Duarte de Perón; asistiendo una importante cantidad de público.

Al teniente general Juan Domingo Perón, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario  Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

TUVO espíritu y fibra de soldado, mente de pensador, claro y señero, carisma de estadista y un sendero, de líder, que nació predestinado. Gran maestría política. Elevado genio de conductor y alma de acero, fue el escudo y la ley, para el obrero, y la voz del humilde marginado. Allí quedan, su acción y su doctrina, de justicia social, en la Argentina, y su nombre, en distintas latitudes… El llevaba un designio: Pueblo y gloria. Del balcón, que retiene su memoria, sigue aún, arengando a multitudes.

Décimas al general Perón, por Carlos Armando Costanzo.

A usted, general Perón, este sencillo homenaje, por su temple y su coraje, su pensamiento y su acción. Fortaleza de bastión, y liderazgo ejemplar, luchó para realizar, su obra inmensa y verdadera, que vive en la clase obrera, y en el alma popular. Hoy, perdura la memoria, de su tiempo, sin olvido: La voz del desposeído, trabajo, progreso y gloria… Y detrás de nuestra historia, de una forma colosal, siempre estará, bien cabal, como un sol esplendoroso, y un símbolo luminoso, de la justicia social.

 

 

 

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