El gran piloto de Chivilcoy, Emilio Salvador Satriano

A treinta años de su memorable consagración, como brillante campeón de Turismo Carretera, el domingo 16 de diciembre de 1990, conduciendo su automóvil marca Chevrolet.

Se cumple el trigésimo aniversario, de la resonante y tan memorable consagración, como intrépido y honroso  campeón de la categoría Turismo Carretera, del gran piloto, embajador deportivo y auténtico ídolo popular del automovilismo chivilcoyano y argentino, Emilio Salvador Satriano, el domingo 16 de diciembre de 1990, a bordo de su coche marca Chevrolet. En el autódromo de la ciudad bonaerense de Tandil, alcanzó este importante título, tras una vibrante y singular temporada, con cuatro excelentes victorias alcanzadas en las pistas de Bahía Blanca, Balcarce, Lobos y Olavarría. Al arribar a Chivilcoy, después de ese histórico y celebrado triunfo, Emilio Salvador Satriano y su hermano Pablo – a cargo de la óptima preparación técnica del vehículo -, fueron objeto de una alborozada y apoteósica recepción, frente a una gigantesca y extraordinaria multitud, que aplaudió y ovacionó de un modo fervoroso y bullanguero, a estas dos relevantes figuras de nuestro deporte motor.

Nacido el 28 de junio de 1952, Emilio Salvador Satriano, anidó desde la etapa de su niñez y adolescencia, una genuina y profunda vocación  hacia la ardua y apasionante actividad de “los fierros”. Comenzó su significativa trayectoria, participando en la práctica del karting, y luego en diferentes competencias de la Monomarca Citroen 2CV, donde logró unos cuatro títulos y unas veinticuatro victorias de carácter consecutivo. Luego, resolvió ingresar a la categoría de Turismo Nacional, utilizando un vehículo Fiat 128, y posteriormente, ingresó al Turismo Carretera, hacia el año 1980, con su coche Chevrolet Chevy, denominado “El misil de Chivilcoy”. Un relator y comentarista radiofónico de la época, lo bautizó “El Obispo”, en atención a su firme y gallarda contextura física y una incipiente calvicie que se observaba en su cabeza.

En el año 1985, conquistó el título de Subcampeón de Turismo Carretera; fue el legítimo y glorioso Campeón, en 1990, recibiendo el “Olimpia de Plata”, y en 1998, obtuvo el Subcampeonato de Turismo Carretera.

Hoy, a treinta años de esa verdadera hazaña, merece nuestro más alto y caluroso homenaje.

Décima a Emilio S. Satriano, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Lo nombro a Emilio Satriano, diestro piloto y volante; un corazón palpitante, gran pericia y firme mano. Emblema chivilcoyano, y un ídolo de verdad, que por su tenacidad, su fibra y su trayectoria, es un baluarte de gloria y orgullo de la ciudad.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *