El homenaje al dirigente político chivilcoyano, Dr. Alejandro Osvaldo Suárez, en 1948.

El Dr. Alejandro Osvaldo Suárez, caracterizado y muy prestigioso, dirigente político del Radicalismo. Había nacido el 30 de octubre de 1892, y dejó de existir, el 6 de noviembre de 1943. Cuando falleció, se encontraba sumido, en una difícil y comprometida situación económica. Todo su patrimonio, lo dio, generosamente, en nombre de su vocación de servicio y su ideales políticos y partidarios. Un aleccionador y hermoso ejemplo de vida democrática y de civismo.

La página evocativa de la fecha, la dedicaremos a recordar, el bien merecido y honroso reconocimiento y homenaje, que se le tributara, al caracterizado y prestigioso dirigente político, abogado, auténtico caudillo de su época y, hombre público chivilcoyano, Dr. Alejandro Osvaldo Suárez, el sábado 6 de noviembre de 1948, con motivo de la conmemoración, del quinto aniversario, de su desaparición física. Dicho homenaje, que le brindó la Unión Cívica Radical, de nuestra ciudad, consistió en el descubrimiento de una placa, colocada sobre la respectiva lápida del nicho, donde reposaban sus restos; pronunciándose además, sentidas y emocionadas palabras, en honor del extinto. A lo largo de su proba y límpida trayectoria, el Dr. Alejandro Osvaldo Suárez, hubo de identificarse y destacarse, por sus altos principios éticos y valores morales y espirituales, su conducta de rectitud, austeridad y transparencia, su gesto humano, de sencillez, franqueza y bonhomía personales y, su ejemplar y admirable honestidad. El Dr. Alejandro Osvaldo Suárez Loya, había nacido el 30 de octubre de 1892, en el hogar de Don Alejandro Suárez y Doña Martina Loya, y se lo bautizó – ceremonia a cargo del presbítero Vicente Talento -, en el templo mayor de Nuestra Señora del Rosario, el 22 de febrero de 1893. Cursó el ciclo secundario, en las aulas del Colegio Nacional de Mercedes, y con posterioridad, sus estudios universitarios, en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, de La Plata, graduándose de abogado, en 1916. Aquí, en Chivilcoy, ejerció, de una manera digna y decorosa, con la caballerosidad, la honradez y la entereza, que lo distinguían, su correspondiente labor profesional, y en forma paralela, consagrado, sincera y fervorosamente, a la actividad política, fue consejero y presidente del Consejo Escolar de nuestro distrito; edil y presidente del Honorable Concejo Deliberante, bajo la administración comunal, del Dr. Luis Tiscornia, e intendente municipal, desde el 1 de enero de 1920, hasta el 11 de julio de 1922, siendo reemplazado por Don Enrique Gerónimo F. Taramasco. Asimismo, en la década de 1920, se desempeñó como comisionado  de la comuna bonaerense de Morón, durante la gobernación del ingeniero Luis Monteverde, y ocupó una banca de senador, en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires. Tiempo más tarde, hubo de integrar, en calidad de candidato a vicegobernador, junto al prestigioso dirigente político y abogado mercedino, Dr. Obdulio Siri, la fórmula para la gobernación bonaerense, en los comicios, del domingo 25 de febrero de 1940. A través de una notoria y escandalosa operación fraudulenta, triunfó el binomio, compuesto por el  dirigente político de Avellaneda, Alberto Barceló y el Dr. Edgardo Míguez, pero ante las graves y manifiestas irregularidades electorales, el 7 de marzo de 1940, un decreto del entonces presidente de la Nación, Dr. Roberto Marcelino Ortiz, determinó la intervención federal, de la provincia de Buenos Aires, designándose como titular del Poder Ejecutivo provincial, al Dr. Octavio R. Amadeo. El Dr. Alejandro Osvaldo Suárez, falleció en Chivilcoy, a los 51 años de edad, el 6 de noviembre de 1943. Su patrimonio económico, se había reducido, de una manera apreciable, a raíz de la actuación pública, pues todo, generosamente, lo entregó por la política y, sus nobles ideales, postulados y convicciones. El comité local, de la Unión Cívica Radical, lleva su ilustre e inolvidable nombre. En el mes de octubre de 2014, sus restos fueron trasladados, desde el nicho donde se encontraban, en un antiguo panteón del Cementerio Municipal, a una sepultura en tierra, de otro sector, de la citada necrópolis. Sin dudas, el Dr. Alejandro Osvaldo Suárez, nos supo dejar, un aleccionador y hermoso ejemplo cívico, democrático y republicano, de calidad moral y de honradez; un  paradigma, que cobra una fundamental importancia, en los días actuales, donde necesitamos más que nunca, dentro del contexto y los ámbitos políticos y partidarios, edificantes modelos o arquetipos, de clara decencia, genuina vocación de servicio y, verdadera honestidad.

Al Dr. Alejandro Osvaldo Suárez, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Hoy, resurgen, del tiempo y el pasado, con un brillo profundo y persistente, su figura sencilla y transparente, sus valores, su espíritu abnegado… Hombre honesto y cabal, fiel abogado, senador provincial, gran intendente; fue un modelo de probo dirigente, que luchó por el bien, claro y soñado. Hoy, resurgen su fibra y su entereza, su conducta moral y su nobleza, – vida austera, labor infatigable -… Y despiertan, del fondo de la historia, el prestigio y la luz de su memoria, su honradez ejemplar e inquebrantable.

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