El nacimiento de la prensa chivilcoyana, con la aparición gráfica, del periódico “La Campaña”, el 18 de marzo de 1875.

Primer número, del periódico bisemanal (Aparecía los días jueves y domingos), “La Campaña”, del jueves 18 de marzo de 1875. Fue la primera expresión informativa, en el largo y rico historial, de nuestra prensa chivilcoyana.

El jueves 18 de marzo de 1875, se registraba un trascendental y muy significativo acontecimiento, en los amplios y ricos anales, de nuestra historia lugareña: El feliz y promisorio nacimiento, de la prensa chivilcoyana, con la singular aparición gráfica, del periódico bisemanal (salía a luz, los días jueves y domingos) “La Campaña”, fundado, redactado y dirigido, por dos calificados y prestigiosos miembros integrantes,  del vecindario local, de la época: Don Carlos Augusto Fajardo, periodista, poeta, funcionario y, primer escribano público de nuestra ciudad, y Don Miguel Calderón, periodista y escritor, hijo del ilustre fundador y pionero de Chivilcoy, Don Calixto Calderón. Ambos, efectuaron en Buenos Aires, la adquisición de una modesta imprenta, la cual, con posterioridad, ubicaron, en un inmueble situado, sobre la calle Real Nro. 50 “media cuadra al Sudoeste de la plaza” Dicho inmueble, se convirtió, mucho tiempo después, en un edificio municipal, de la avenida Villarino Nro. 28, donde funcionaron, la secretaría de Bienestar Social, y otras dependencias o reparticiones, de  la comuna. También, allí estuvieron instaladas, la Zona Sanitaria X, y una unidad policial, la Dirección de Seguridad Interior Norte. La propiedad, adquirida por el municipio, en el año 1970, durante la gestión del ingeniero José María Ferro, fue demolida, hacia el mes de diciembre, del año 2011; siendo intendente municipal, el profesor Aníbal José Pittelli.

El citado periódico precursor “La Campaña”, poseía como dimensiones, de su factura o formato, unos 25 centímetros de ancho, por 46 centímetros, de largo; se hallaba dividido, en cinco bien simétricas columnas y, para su impresión, se había utilizado una letra, de cuerpo 9. En la primera nota editorial, de aquel memorable jueves, 18 de marzo de 1875, los directores de la mencionada hoja, puntualizaban: “Al entrar en el augusto taller del periodismo y tomar posesión de nuestro humilde puesto, la redacción de “La Campaña”, saluda respetuosamente a la prensa argentina”. Luego, se enunciaban, los propósitos u objetivos, rectores y fundamentales, del órgano informativo: “El objeto de nuestra empresa es servir  los intereses legítimos de la sociedad en que vivimos; cooperar a su progreso moral, intelectual y físico; estimular la participación directa y activa que en los negocios del municipio, debe tener cada uno de sus habitantes; aproximar el advenimiento de la autonomía municipal, contenida en la ejecución plena del régimen que establece la constitución de la Provincia. “La Campaña” dará cabida a todo lo que implique un interés social, sea cual fuere la esfera a que pertenezca, pues todo lo que es bueno aspira a la luz, pero no haremos lugar en nuestro periódico, a ningún escrito indecoroso, y sabremos mantener constantemente nuestra publicación, en la altura que corresponde a una sociedad culta”. Recordemos que, en marzo de 1875, regía los destinos institucionales de Chivilcoy, la denominada “Corporación Municipal”, primer gobierno de la comuna, de carácter colectivo o colegiado, que se había conformado, el 25 de marzo de 1856, bajo la presidencia del entonces Juez de Paz del distrito, Don Federico Soarez.

El 20 de junio de 1875, Don Carlos Augusto Fajardo y Don Miguel Calderón, hubieron de transferir la propiedad del periódico, a Don Nicolás S. Frecier, quien lo convirtió en una publicación diaria; designando como redactor y director de la hoja, al inquieto y valeroso periodista hispano – uruguayo, Don Roque F. Núñez, el cual, adoptó una actitud, férrea y combativa, denunciando irregularidades y anomalías, y luchando contra la soberbia, la arrogante prepotencia y, la manifiesta arbitrariedad, de algunos jefes militares, que controlaban con sus tropas, la zona geográfica, del pueblo de Chivilcoy. Esas denuncias, llenas de un admirable coraje, y de un alto sentido de justicia, ponían al descubierto, las acciones de violencia y los permanentes agravios, de los soldados del ejército, frente a los vecinos y pobladores lugareños. Roque F, Núñez, no dudó en hacer públicas, esas situaciones, y a raíz de ello, la noche del 21 de julio de 1876, fue agredido, de un modo brutal y despiadado, por el mayor Amparan, en las instalaciones, del local de confitería, de Don Carlos Nessi. El mayor Amparan, pertenecía al cuerpo bélico, bajo la órdenes del coronel Garmendia. El lamentable episodio, de acuerdo con el relato del ingeniero Mauricio Birabent, en el capítulo XII: “Del 75 al 80”, de su magnífico y bello libro “El Pueblo de Sarmiento”, alcanzó una importante resonancia nacional, y Roque F. Núñez “apoyado por toda la prensa responsable del país, consiguió que el asunto fuera tratado por el Poder Ejecutivo, obteniendo una amplia y justiciera reparación”.

El diario “La Campaña”, contó con un calificado grupo de colaboradores, que descollaron, por su nivel periodístico y literario, y su vuelo y brillo intelectuales. Mencionaremos así, al polifacético y relevante poeta, periodista, dramaturgo y docente español, radicado aquí, en Chivilcoy, Manuel López Lorenzo (1842 – 1883); el singular y apreciable periodista, poeta, investigador del pasado chivilcoyano, archivista y, hombre público, Sebastián Fabián Barrancos (1857 – 1933); la auténtica y exquisita poetisa, Andrónica Calderón – primera voz lírica, en los anales de nuestra literatura local, fallecida en plena juventud -; la siempre recordada escritora, periodista, disertante, docente y benefactora, Doña Dorotea Duprat de Pechieu (1843 – 1932); el vehemente y tesonero, poeta y periodista, Luis Fernández Deus; el escribano y hombre público, Juan B. Cúneo; Antonio Fernández Cerqueira, Mercedes Olivan y Manuel A. Bares.

Finalmente, el diario “La Campaña”, que se había iniciado como periódico bisemanal, el 18 de marzo de 1875, cesó en sus ediciones habituales y regulares, en el mes de octubre de 1876, después de un breve y fugaz itinerario informativo, de un año y siete meses. Pero aún queda, el lejano y amarillento recuerdo, de aquella primera y auspiciosa expresión, de nuestra prensa chivilcoyana.

Tres años más tarde, el propio Roque F. Núñez, junto  Martín Bermejo, resolvió, en una nueva y audaz aventura, de índole periodística, editar otro diario, al cual, lo bautizó también, con el mismo nombre de “La Campaña”. Dicha publicación, tuvo una breve trayectoria gráfica, extinguiéndose, finalmente, el 17 de febrero de 1880.

En el siglo XX, en tanto, por iniciativa, del destacado y prestigioso periodista, Federico Golán, comenzó a editarse, hacia el mes de agosto de 1939, un diario vespertino, al que se le impuso, el ya tradicional y emblemático nombre de “La Campaña”. El mencionado órgano informativo, después de más de un lustro, de sostenida y fiel actividad gráfica, cesó en sus ediciones, por 1946, cuando el periodista Federico Golán, se radicó en Buenos Aires, para cumplir allí, otras funciones laborales, en las filas del diario porteño “Democracia”.

El 3 de abril de 1978, salió a la luz pública, como un órgano informativo, de carácter semanal, el periódico “La Campaña”, fundado y dirigido, por el notable y caracterizado periodista, poeta y escritor, José María Grange, y el avezado y distinguido periodista, Pedro Oscar Carrero. Al escoger el título de dicha publicación, hubieron de elegir, un nombre de antigua y larga tradición, claro sello pionero, reconocido prestigio e ilustre gloria, en el historial de la prensa lugareña. Meses después, de hoja periódica, pasó a transformarse en diario, incorporándose como nuevo director, del destacado y prestigioso escritor, investigador, periodista y, hombre de la cultura chivilcoyana, Gaspar José Astarita.

Viejo papel de diario, soneto del procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Viejo papel, de un diario del pasado, con todo tu bagaje informativo; tu corazón de tinta, siempre vivo, tus noticias, que nunca se han borrado… Página del recuerdo emocionado, gráfico testimonio, fiel archivo; espíritu profundo y sensitivo, y tesoro de ayer, casi olvidado… Viejo y noble papel, hoja del viento, columnas, letras, tono amarillento, sucesos, nombres, nítida memoria… Hoy, rescato su voz y su presencia, porque sé, que en tus fibras y en tu esencia, está allí, palpitando nuestra historia.

 

 

 

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