Fallecimiento del gran intérprete del Tango, Carlos Gardel. Sus cuatro visitas a Chivilcoy, en 1912, 1921,1925 y 1933.

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El 24 de junio de 1935, a los 44 años de edad, falleció en el aeropuerto de Medellín (Colombia), como consecuencia de un trágico accidente aéreo, el gran intérprete del Tango, Carlos Gardel, quien había nacido en Toulousse (Francia), el 11 de diciembre de 1890, y a través de una intensa y brillante carrera artística, logró una vasta y resonante fama universal. El inolvidable Zorzal Criollo, y el querido Morocho del Abasto, visitó a nuestra ciudad de Chivilcoy, en cuatro históricas oportunidades, ofreciendo aquí, entre nosotros, sus exitosas y aplaudidas actuaciones. La primera de esas visitas, hubo de efectuarla hacia el año 1912, en compañía del guitarrista Francisco Martino; presentándose Gardel, en distintos bares y fondas, del sector geográfico de la antigua y ya desaparecida Estación ferroviaria Norte, y en un café, denominado “La copita de plata” o “La tacita de plata”, sito en la intersección de las calles Belgrano y Deán Funes. Allí, en ese lugar, funcionaron, posteriormente, con diferentes denominaciones, el bar “Los Vasquitos” y “El Chimango”; este último, de Don José Piedegrosso, por la década de 1960. La segunda visita, la realizó Gardel, junto a José Razzano, con quien conformaba un popularizado dúo, los días, 6 y 7 de agosto de 1921; actuando en las instalaciones del cine – bar “Radium”, el que se hallaba ubicado en la esquina de las calles 25 de Mayo y San Martín. El cine bar “Radium”, había abierto sus puertas, hacia el año 1911, y en su sala, se proyectaban películas mudas, y se brindaban espectáculos musicales. La tercera ocasión, de la presencia de Carlos Gardel, aquí, en Chivilcoy, se registró en 1925, también, con José Razzano, presentándose en el teatro Español, y la última oportunidad, aconteció los días 5 y 6 de agosto de 1933, cuando Gardel, junto a los guitarristas, Julio Domingo Vivas, Guillermo Desiderio Barbieri, Horacio Pettorossi y Ángel Domingo Riverol, hubo de actuar en la sala del cine – teatro “Metropol”. En esa visita, el astro musical, se alojó con sus acompañantes, en el antiguo hotel Restelli, ubicado en la intersección de las calles Pellegrini y Rivadavía. Asimismo, un conocido vecino de nuestra ciudad, Don Fernando Cánepa, invitó a Gardel y a sus guitarristas, a realizar, en automóvil, una recorrida por distintos sectores de nuestra ciudad, y el domingo 6 de agosto de 1933, en horas del mediodía, Carlos Gardel y sus guitarristas, compartieron un amistoso asado criollo, servido en la estancia de la familia Marchetto, ubicada en el Cuartel IV de nuestro distrito, en cercanías del paraje Tres Banderas, y la zona de la laguna “La Martija”. El 8 de septiembre de 1978, se impuso el nombre de Carlos Gardel, a la avenida Nº 17, de nuestra ciudad, y además en el año 2014, se bautizó con idéntica denominación, la Escuela Media Nº 208. Subrayemos, por último que el 11 de diciembre de 2015, organizado por Roberto José Piedegrosso (Fallecido en marzo de 2016), y la Secretaría de Cultura y Educación, de la Municipalidad local, se le tributó un sentido homenaje al Zorzal Criollo, en la intersección de las calles Belgrano y Deán Funes, donde el Morocho del Abasto, cantó por vez primera, en el año 1912; perdurando en el corazón y el espíritu tanguero de los chivilcoyanos, el imborrable e inmortal recuerdo de Carlos Gardel.

Sos, Gardel, soneto lunfardo, de Carlos Armando Costanzo, fundador y director- organizador del Archivo Literario Municipal y del Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente de la Academia Porteña del Lunfardo.

En el alma del rioba arrabalero, siempre estás, con tu pinta luminosa, tu presencia, que copa cada cosa, tu sonrisa y tu encanto más canchero. Siempre estás, bien debute y verdadero, con tu magia y tu estampa fachendosa, y tu lunga cadencia melodiosa, chapa el aire dulzón, del ispa entero… Siempre estás, de gran capo – flor de rango-, con el cuore y la voz de un lindo tango, junto a un viejo farol, cachuzo y fiel… Y de un modo tan piola, allá, en la esquina, muy garifo, peinado a la gomina, para siempre, morocho, sos, Gardel.

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