Folleto evocativo, del 9 de Julio de 1816

 

Publicación didáctica y evocativa, del Archivo Literario Municipal, con motivo de la celebración cívica, del 202 aniversario, de la trascendental y gloriosa declaración de la Independencia Nacional, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, el martes 9 de julio de 1816; una fecha relevante y memorable, en la historia de la Patria y los anales, de nuestra argentinidad.

En Chivilcoy, el 6 de noviembre de 1866, al bautizar, la Corporación Municipal, por la feliz iniciativa de Don Manuel Villarino, los distintos paseos públicos locales, a una de las plazas, se le asignó el nombre de 9 de Julio. Asimismo, el 15 de mayo de 1897, el Honorable Concejo Deliberante, de nuestra ciudad, a través de una ordenanza general de nomenclatura, le impuso a la calle Nro. 53, la denominación de 9 de Julio, y a la arteria 64, la del Dr. Francisco Narciso Laprida, presidente del congreso tucumano, que juró, solemnemente, la tan soñada y entrañable Independencia.

9 de Julio

Hoy, quisiera recordarte, de una manera especial, como una gloriosa fecha, de la historia nacional. Recordarte, con tu aliento, tan pujante y hacedor; tus anhelos y proyectos, tu firmeza y tu vigor. Recordarte, con tus ansias, de soñada Libertad, el amor y la justicia, la unión plena y la igualdad. Recordarte, con tus voces, tu más cálida pasión, y tu esencia y tu nobleza, de hondo y criollo corazón. El Acta de Independencia, que nunca se ha de olvidar; el solemne juramento, el júbilo popular… Glorioso 9 de Julio, lleno de fuerza y fervor, que fuiste, ese claro día, para una Patria mejor. Y así, iniciaste tu marcha, – profundo y puro sentir -, inaugurando el camino, de un brillante porvenir. Hoy, quisiera recordarte, con verdadera emoción, porque hiciste y levantaste, una nueva y gran Nación.

La Casa de Tucumán

Aunque los años transcurren, y con el tiempo se van…, allí está, firme y hermosa, la Casa de Tucumán. Allí está, de pie y eterna, llena de encanto y color, bajo una aureola de gloria, y un ancho cielo de amor. Allí está, siempre dichosa, – no tiene siglos ni edad -, con sus queridos recuerdos, su nobleza y su humildad. Allí está, como un emblema, que no se deja olvidar; presente, en un viejo libro, o en un dibujo escolar. Allí está, siempre afectuosa, de manera fraternal, con su calma, su ternura, y su imagen colonial. Con su fachada, sus rejas, las ventanas y el zaguán, allí está, frente a la historia, la Casa de Tucumán.

Congresales de Tucumán

Nombro a próceres de antaño, y ellos, de pronto, aquí están; Son los nobles congresales, reunidos en Tucumán. Viajaron a esa provincia, de una forma singular, en unos lentos carruajes, que al fin, pudieron llegar. Traían un pensamiento, de sentida Libertad, y un afán muy fervoroso, de unión firme y hermandad. Traían, con su equipaje, un auténtico ideal; las mayores convicciones, y una recta y fiel moral. Congresales, de galera, de levita y de bastón; una conducta abnegada, un genuino corazón… Congresales, que ese día, 9 de Julio, feliz, juraron la Independencia, y forjaron al país. Nombro a próceres de antaño, y ellos, de pronto, aquí están: Los criollos, tan valerosos, los hombres, de Tucumán.

Hacer la Patria

Hagamos, todos unidos, cada día, con amor, nuestra Patria luminosa, de la noble y fiel labor. Esta Patria del trabajo, los esfuerzos y la acción; el impulso constructivo, el progreso y el tesón. Esta Patria, de llanuras, que han sabido cultivar; las montañas y los cerros, los ríos y el amplio mar… Esta Patria, de los sueños, la constante voluntad; la esperanza el futuro, la alegría y la amistad. Hagamos, todos unidos, la Patria del corazón, y Dios, le dé a la Argentina, una inmensa bendición.

El 9 de Julio de 1816

El 9 de Julio, de pronto, llegó, y la Independencia, feliz, declaró. El 9 de Julio, tan noble y tan fiel, que lleva en el alma, un verde laurel. El 9 de Julio, – aliento y pasión -, y un grito que anuncia, la nueva Nación. La historia, lo nombra, de un modo ejemplar: El 9 de Julio, no se ha de olvidar.

Patria nuestra

Patria nuestra, de largo recorrido, que naciste, de abajo, heroicamente, con un verde laurel, sobre tu frente, una criolla pasión y un alarido. Patria nuestra, que nombro, conmovido, cuando puedo encontrarte, de repente, en el cielo, la flor y la simiente, o en tu libro de hazañas, sin olvido… Patria nuestra, de intensa y rica historia, vida, luchas, fervor, profunda gloria, fibra, sueños y espíritu esforzado… Yo te siento fraterna, en plena calma, y te quiero augurar, con toda el alma, un futuro feliz y esperanzado.

Oración a nuestra Patria

Patria nuestra, que hoy, tan injustamente, vas sufriendo la angustia y la pobreza, la gran desesperanza, la tristeza, y el dolor de algún niño careciente… Patria nuestra, que lloras, diariamente, la falta de trabajo y de grandeza; quieto el brazo y vencida la cabeza, con un gris nubarrón, sobre tu frente… Te pedimos – profundo sentimiento -, que recobres tus fuerzas y tu aliento, y que al fin, te levantes, vigorosa… Para ser otra vez – claro destino -, la expresión del espíritu argentino, y esa Patria de ayer, feliz y hermosa.

Patria

Sintamos, profundamente, nuestra Patria, tan querida, con su labor sostenida, y su imagen floreciente. Sintamos, junto a la gente, su corazón de pujanza, y aprendamos la enseñanza, por bien de nuestros destinos: Ser mejores argentinos, bajo un cielo de esperanza.

Yo te pido, en este día…

Oh Señor, yo te pido, en este día, una Patria fraterna y luminosa, que florezca feliz, como una rosa, bajo un cielo de sol, paz y alegría. Una Patria, colma de armonía, que trabaje, tenaz y laboriosa; y esté siempre, latiendo en cada cosa, con su fuerza interior y su energía… Una Patria, de amor profundo y puro, un pasado de glorias y un futuro de progreso, de unión y gran destino… Qué se cumpla, Señor, mi fiel anhelo, y hoy, me sienta, – bendito y noble suelo -, orgulloso de ser más argentino.

Plegaria patria

Señor, en este tiempo de pobreza, de angustias, desazón y pesimismo; engaños, ambiciones y egoísmo, maldad, orgullo y falta de entereza; te pido, por la vida y la nobleza, las ganas de luchar, el optimismo, y un ansia de profundo patriotismo, que sueñe un porvenir, de fe y grandeza… Te pido, la justicia y la armonía, la honradez y el buen pan, de cada día, el amor solidario y la confianza… Y que lejos, de tanto abatimiento, surja al fin, con genuino sentimiento, un país de trabajo y esperanza.

CARLOS ARMANDO COSTANZO

CHIVILCOY (Provincia de Buenos Aires), Julio de 2018.

Procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Diseño y diagramación: Germán C. Nicolini, máster en P. C. e Informática, secretario del Archivo Literario Municipal.

Páginas del Archivo Literario Municipal, en Internet, para rescatar, conocer, aprender y valorizar, el pasado lugareño, la memoria ciudadana y, la historia de Chivilcoy.

Facebook: “Archivo Literario Municipal”

Web: “www archivoliterariochivilcoy. com”

En este año 2018, se cumple el 34 aniversario, de vida institucional, del Archivo Literario Municipal, fundado el 18 de octubre de 1984, por la iniciativa y la acción realizadora, del procurador Carlos Armando Costanzo, designado luego, su director – organizador, mediante sistema de concurso. El repositorio, surgió desde la nada y un punto cero, y hoy, puede exhibir y presentar, un amplio y muy significativo patrimonio bibliográfico, histórico y documental, siempre al servicio, de toda nuestra comunidad. El Archivo Literario, funciona en las instalaciones del Museo Municipal de Artes Plásticas “Pompeo Boggio”, en la calle Bolívar Nro. 319. Su teléfono: 439050, interno, 1703. El Archivo Literario, único en el país, a nivel municipal, es una obra cultural, real y concreta, con un espíritu docente, didáctico y educativo, una función social y, resultados tangibles, positivos y valederos.

 

 

DEBEMOS PREDICAR Y SEMBRAR, CON EL TESTIMONIO DE NUESTRA CONDUCTA Y EL BUEN EJEMPLO DE VIDA

LOS HOMBRES COMO LOS ÁRBOLES, SE CONOCEN Y APRECIAN POR SUS PROPIOS FRUTOS

EL ÚNICO RUMBO POSIBLE, PARA LA PATRIA Y LA ARGENTINA DEL FUTURO: EL CAMINO DE LA EDUCACIÓN, LA HONRADEZ Y EL TRABAJO.

HOY, MÁS QUE NUNCA, PARA BIEN DE TODOS,  RESCATEMOS, REIVINDIQUEMOS Y EXALTEMOS, LOS VALORES MORALES, HUMANOS Y ESPIRITUALES, EL HONDO PATRIOTISMO, LA ADMIRABLE HONRADEZ, LA CLARA  ABNEGACIÓN Y, LA ENTREGA INMENSA Y GENEROSA, DE LOS CONGRESALES TUCUMANOS, DE 1816.

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