Falleció el Dr. Héctor Rodolfo Santilli, una ilustre figura, y una verdadera gloria, de nuestra medicina chivilcoyana

Compartir
El caracterizado y tan querido médico chivilcoyano, Dr. Héctor Rodolfo Santilli, un ser humano excepcional, y un auténtico y glorioso pionero, de la pediatría, de nuestra ciudad. Comenzó su labor el 3 de abril de 1952, y a lo largo de su carrera profesional, ha dejado recuerdos, profundos e imborrables.

El caracterizado y tan querido médico chivilcoyano, Dr. Héctor Rodolfo Santilli, un ser humano excepcional, y un auténtico y glorioso pionero, de la pediatría, de nuestra ciudad. Comenzó su labor el 3 de abril de 1952, y a lo largo de su carrera profesional, ha dejado recuerdos, profundos e imborrables.

 

El sábado 16 de diciembre de 2017, a la avanzada edad, de 97 largos años, dejó de existir, en nuestra ciudad, el prestigioso y querido facultativo, Dr. Héctor Rodolfo Santilli, el primer médico pediatra, de Chivilcoy, quien había nacido, en noviembre de 1920, y desarrolló una prolongada y valiosa trayectoria de carácter profesional. El Dr. Santilli, en todo momento y circunstancia, de su vida y su ardua labor asistencial, supo distinguirse e identificarse, por los altos principios y valores morales, que lo alentaban e impulsaban; su humildad y sencillez, su espíritu jovial y siempre alegre, su amplia y comprometida vocación de servicio y, su profunda y admirable generosidad personal. Todo un aleccionador y hermoso ejemplo de trabajo, honradez, rectitud y bondadosa entrega, al prójimo y a cada uno de los semejantes. Una ilustre figura, y una auténtica y verdadera gloria, en el historial, de nuestra medicina chivilcoyana. 

Hoy, recordamos, con un sincero sentimiento de emoción, gratitud y homenaje, la ilustre figura del Dr. Héctor Rodolfo Santilli, todo un pionero de la pediatría chivilcoyana, quien a través de una muy larga y fecunda trayectoria pública, siempre se destacó y caracterizó, por su humildad, sencillez y bonhomía; su temperamento simpático y afable y, su corazón humanitario y generoso, dispuesto a tender, una espontánea y franca mano amiga, a cada uno de los pacientes, el prójimo y sus distintos semejantes. Nacido en el mes de noviembre de 1920, en el hogar de Don Isidoro Santilli y Doña Águeda Borgognoni, el Dr. Santlli, hubo de cursar los estudios de nivel secundario, en el Colegio Nacional “José Hernández”, de nuestra ciudad, obteniendo el título de bachiller, en 1940. Poco después, inició la carrera de medicina, en la Facultad de Ciencias Médicas, de la Universidad Nacional de Córdoba, graduándose de médico, y logrando cumplir, de esa forma, una honda y genuina aspiración, de su noble espíritu, para orgullo e inmensa alegría, de los padres y de toda su familia. Con posterioridad, ingresó al Hospital de Niños de Córdoba, desempeñándose en el área del servicio de Hemoterapia, donde supo desarrollar una importante labor, alcanzando provechosos conocimientos, y una rica y apreciable experiencia profesional. Radicado aquí, en Chivilcoy, su ciudad natal, el 3 de abril de 1952, hubo de comenzar la asistencia y atención, en su consultorio particular, como un auténtico precursor o pionero, de la pediatría local; sumándose, breve tiempo más tarde, el prestigioso y recordado médico, Dr. Ricardo P. Vilalta. 17361993_1601244933251351_5128602766603964395_nEntusiasta y apasionado amante de la música de tango, como un intuitivo y habilidoso bandoneonista, el Dr. Héctor Rodolfo Santilli, fue uno de los principales fundadores, propulsores y directivos, del Instituto Médico del Oeste, creado el 10 de febrero de 1958. Hoy, –  lo reiteramos -,  queremos recordarlo, con especial emoción, y un claro propósito de reconocimiento y homenaje, por su trayectoria personal, su infatigable tarea, su obra y sus múltiples realizaciones, y fundamentalmente, por ser, ante todo, un gran pediatra pionero, de nuestro medio, y una honrosa y rutilante gloria, en el historial de la medicina de Chivilcoy.

Soneto al médico, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Allí estás, siempre fiel, junto a la gente, de una forma constante y muy humana, y tu entrega fraterna, se hace hermana, del pesar del enfermo y del sufriente. Con un gesto de amor hacia el paciente, allí estás, en tu lucha cotidiana, y día a día, y semana tras semana, trabajando sin pausa, vas de frente… Decisión y coraje, largo anhelo, grandes sueños, esfuerzos y desvelo, sentir noble, actitud comprometida… Vocación de servicio, clara y fuerte, desafiando el dolor, y ante la muerte, allí estás, en defensa de la vida.