Imposición del nombre de “Sebastián Fabián Barrancos”, al Archivo Histórico Municipal, de Chivilcoy (2002).

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El caracterizado y prestigioso, investigador del pasado lugareño, archivista, poeta, periodista y hombre público, Don Sebastián Fabían Barrancos. Nacido en la ciudad de Mercedes, el 20 de enero de 1857, falleció en Chivilcoy, el 5 de agosto de 1933. Fue concejal municipal, martillero, contador público, agente judicial y procurador. El 19 de octubre de 2002, se le impuso su ilustre nombre, al Archivo Histórico Municipal, creado el 30 de diciembre de 1957

El 19 de octubre de 2002, durante la gestión del Dr. Juan Carlos Ferzola, siendo director de Cultura, de la comuna, el señor Horacio D. Martín, y directora del Complejo Histórico Municipal, la Dra. María Amanda Caggiano, hubo de llevarse a cabo, la ceremonia de imposición, del ilustre nombre de Don Sebastián Fabián Barrancos, al Archivo Histórico Municipal, de nuestra ciudad, ubicado en las instalaciones, del citado Complejo, sito en la calle 9 de Julio Nro. 177.

Dicho Archivo Histórico, se había creado, el 30 de diciembre de 1957, bajo la administración, del comisionado municipal, Dr. Eliel Carlos Ballester, y en un comienzo, su dirección y organización, estuvo a cargo, de la destacada profesora, Ernestina Iavícoli, a quien secundó, de un modo muy eficaz y desinteresado, la inolvidable profesora, Ana Mercedes Rodríguez. Ese mismo día, 19 de octubre de 2002, se procedió a la colocación, de una placa recordativa, en la fachada del inmueble, de la calle Hipólito Yrigoyen Nro. 78, donde residió, el singular homenajeado, junto a su familia, a lo largo de muchos años. Caracterizado y prestigioso, vecino y hombre público lugareño, investigador de nuestro pasado chivilcoyano, poeta, escritor, periodista y archivista, Don Sebastián Fabián Barrancos, vio la luz, en la vecina ciudad de Mercedes, el 20 de enero de 1857, en el hogar del capitán, Don Ezequiel Barrancos y de Doña Gabina Rubio. Amigo de los libros, y de la edificante y enriquecedora lectura, con un gran espíritu autodidáctico, y un profundo anhelo de superación personal, hubo de cursar, sus estudios elementales o primarios, en una escuela rural mercedina, y en 1873, en la plena y soñadora adolescencia, de sus dieciséis años, se radicó, aquí, en Chivilcoy, donde inició sus actividades mercantiles, desempeñándose como empleado.

Luego, abrió las puertas, de su propia casa de comercio –tarea que desarrolló, a través de varias décadas -, y en 1894, ejerció, en calidad de martillero, contador público, agente judicial y procurador; habiendo aprobado, por otra parte, la casi totalidad, de la carrera de notariado. Figura respetable y patriarcal, de nuestra ciudad, Don Sebastián Fabián Barrancos, se distinguió, por sus altos principios y valores morales; su hombría de bien, su admirable modestia y sencilla humildad; su clara rectitud y su límpida honradez, en la conducta, y en cada uno de los gestos y actitudes, de la vida. Personalidad polifacética, dinámica y laboriosa, fue uno de los fundadores, del Club Social de Chivilcoy, en 1881; integró las respectivas comisiones, que crearon, el Hospital Municipal, en 1887, la Biblioteca Popular “Dr. Antonio Novaro”, en 1895, siendo, el primer presidente, de la institución, y el Colegio Nacional “José Hernández”, en 1914, y fue, asimismo, comandante militar, del distrito, y concejal municipal, en los últimos años, de la década de 1890. Periodista, auténtico y entusiasta, y poeta, inspirado y sincero, Don Sebastián Fabián Barrancos, hubo de editar, varios almanaques; un órgano de prensa, llamado “La Argentina”, en 1885, y una revista comercial, noticiosa y literaria, también, denominada “La Argentina”, cuyo primer número, se publicó, el 15 de julio de 1892. Fue además, desde el año 1904, activo corresponsal, del matutino porteño “La Nación”; una labor que, desenvolvió, durante muchos años.

Genuino y apasionado investigador, del ayer local, conformó un heterogéneo y vasto archivo, particular o privado, y redactó, numerosas páginas y artículos históricos, sobre el pasado de Chivilcoy, como la siempre recordada e inolvidable crónica, de la fundación de nuestra ciudad, y el curioso y singular episodio de la pala, clavada por Don Valentín Fernández Coria, aquel memorable 22 de octubre de 1854. Esta crónica, se publicó, por vez primera, en 1896, en el diario “La Democracia”, y con posterioridad, se reprodujo, en los años 1912 y 1940. En 1882, Don Sebastián Fabián Barrancos, contrajo matrimonio, con Doña Crescencia Risso Patrón, oriunda de la ciudad bonaerense de San Nicolás, y de esa unión, nacieron cinco hijos: Ovidio, Amira, Leónidas, Arístides y Publio Escipión. Falleció, a los 76 años de edad, el 5 de agosto de 1933. A la Escuela primaria Nro. 35 (Conocida, popularmente, como la “Escuelita del Vagón”, por haberse instalado en un vagón ferroviario, que cumplió las funciones pedagógicas, de un aula o salón), que se creó en 1905, y está ubicada en el Cuartel VI, del distrito, se le impuso, su tan digno y honroso nombre. Sin dudas, Don Sebastián Fabián Barrancos, constituyó un cabal y hermoso ejemplo, de trabajo, entereza ética, lucha, esfuerzo y honestidad, al servicio del progreso y el porvenir de Chivilcoy.

A Don Sebastián Fabián Barrancos, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Hombre culto, poeta y periodista, luchó por rescatar todo el pasado, con espíritu fiel y apasionado, y el alma exploradora de un cronista. Verdadero y magnífico archivista, conducta inquebrantable, gesto honrado, y un corazón feliz, siempre inspirado, que era el canto florido de un artista. Amigo del saber, gran estudioso, nervio tenaz e impulso laborioso, auténtico patriarca ciudadano… Don Sebastián Barrancos: Rica historia, que dejó su alto ejemplo y su memoria, al salvar nuestro ayer chivilcoyano.

Hombre de ley, cabal y prestigioso, bregó por Chivilcoy y su pasado; archivero fecundo y minucioso, cronista del ayer, bien informado. Corazón, siempre noble y vigoroso, temple firme y sentir apasionado; fue también – dulce espíritu de gozo -, un poeta de sueños, inspirado. Ejemplar ciudadano, periodista, nervio criollo, de tradicionalista, y patriarca, de larga trayectoria… Don Sebastián Barrancos: Gran figura, cuyo nombre de prócer, hoy, perdura, como un alto bastión, de nuestra historia.