Inauguración de las obras de embellecimiento, de la plaza España (1940).

La plaza España de Chivilcoy, cuyas obras de restauración y embellecimiento, se inauguraron el 22 de octubre de 1940.
La plaza España de Chivilcoy, cuyas obras de restauración y embellecimiento, se inauguraron el 22 de octubre de 1940.

 

El 22 de octubre de 1940, en el marco de la feliz celebración, del 86 aniversario, de la fundación de nuestra ciudad, durante la gestión municipal, del comisionado Don Carlos Carlos Cánepa, se llevó a cabo, la jubilosa inauguración, de las obras de restauración y embellecimiento, de la plaza España, de Chivilcoy. Dicho paseo público, se había denominado, con anterioridad “Plaza Washington”, en homenaje a la figura, del padre de la independencia, y primer presidente de los Estados Unidos de América; nombre asignado, por la Corporación Municipal, a través de una iniciativa de Don Manuel Villarino, el 6 de noviembre de 1866. El 21 de abril de 1900, bajo la administración del intendente, Don Vicente Domingo Loveira, el Honorable Concejo Deliberante local, mediante la ordenanza Nro. 35 (Era presidente, del citado cuerpo legislativo, Don Manuel E. del Castillo), reemplazó esa denominación, por la de España, a fin de tributar, un merecido reconocimiento, a la numerosa colectividad hispánica, radicada aquí, en nuestro medio. Esta plaza, donde hubo de comenzar la práctica del fútbol, hacia el año 1903, se componía de cuatro manzanas. Posteriormente, una de ellas, se destinó a la instalación de la antigua usina de gas, y luego, del campo de deportes (Pileta), del Centro Unión Empleados de Comercio (Actual Sindicato de Empleados de Comercio y Servicios), inaugurado, los días 11 y 12 de febrero de 1933; y la segunda de las manzanas, se utilizó para la construcción del imponente edificio de la Escuela Normal Mixta “Domingo Faustino Sarmiento”, habilitado en 1912. En el mes de abril de 1934, durante la gestión del intendente, Don Ángel San Romé, surgió la plausible inquietud, de restaurar y embellecer la plaza España, convirtiéndola en un delicioso y encantador paseo público, que hubiera de mostrar y exhibir, de un modo manifiesto, las particulares características y la fisonomía típica, del arte, la cultura y la idiosincrasia españolas. Se constituyó entonces, una comisión encargada, de la planificación y la ejecución de los respectivos trabajos, que hubo de presidir Don Luis Suárez; hallándose compuesta, por Eduardo García del Villar, Manuel Brocos, Santos Blanco, Rudecindo Fernández, José Feijóo, Sabino García, Jesús García de Diego, Francisco Abalo, José Doheijo, Nemesio Álvarez, Benito Lardiés, Luis Berzosa, Rufino Pérez Sáenz, Francisco R. Muñoz, Manuel Iglesias, Olegario Santamaría, Benigno Fernández, Julio Navaza, Juan Navarro, Juan Lecumberri, Máximo Cuesta y Manuel Giraldez. El profesor Jesús García de Diego, efectuó el diseño de la obra, con una distribución, geométrica y forestal, que hubo de componer y configurar el Escudo Español; debiendo resaltarse, la importante labor de los constructores, Roberto Cigada, Guillermo Migliorini y M. Mónaco;  Alfonso Coll y la metalúrgica Genaro Minervino y Cía., en el rubro de herrería; el ingeniero paisajista, Bouret, de la casa Constantini, y el capataz de plazas, Rafael Petraglia, en lo que se refiere, a la plantación de árboles, arbustos y flores ornamentales, y el arquitecto Martín Yáñez y la cerámica artística “Ruiz de Luna”, de la ciudad de Talavera de la Reina (Toledo, España), en lo que respecta, a la faz decorativa, de mayólicas y azulejos. Los trabajos, se desarrollaron, desde 1934 hasta 1940, y permitieron así, la conformación de un auténtico y verdadero paraíso estético, que ofrecía, a los visitantes de la plaza, el magnífico arco de entrada, ha herrería artística, las farolas y pérgolas, los pilares y los distintos ejemplares arbóreos; los bancos, los ornamentos de azulejería, las atrayentes mayólicas y las diversas estampas, que recreaban y reproducían, escenas del libro “El Quijote de la Mancha”; la fuente central, las callejuelas, la casa del guardián, el aljibe y el brocal, y la “Fuente del Habla Castellana”, donde puede observarse el busto del gran escritor español, Don Miguel de Cervantes Saavedra, célebre autor universal, del Quijote, perteneciente al notable escultor y docente chivilcoyano, profesor Antonio Bardi. Para el día, de la solemne y dichosa inauguración oficial, se constituyó una “Comisión de Festejos”, integrada por Don Luis Suárez, Rudecindo Fernández, Jesús García de Diego, Francisco Abalo, José Feijóo y Eduardo García del Río. En la oportunidad, brindaron sus actuaciones, un conjunto de gaiteros, dirigido por Don Manuel Dopazo, y la Rondalla “Cauvilla Prim”. La plaza España de Chivilcoy, ha sido, digna y merecidamente considerada, uno de los paseos públicos, más atrayentes y hermosos, de la provincia de Buenos Aires y del país, y como una verdadera postal, su imagen fotográfica, puede verse, en diferentes libros de lectura escolar, de nivel primario. Sin dudas, un genuino y muy valioso tesoro artístico, de nuestro patrimonio histórico y cultural, chivilcoyano.

Oración a la plaza España, soneto lunfardo, de Carlos Armando Costanzo.

Te juné en el ayer, medio cachuza, y hoy te embroco, bacana y muy fachera, con tu pinta que copa la sesera, al igual que una mina bien papusa. Noble cuore español, alma andaluza, y una sonrisa límpida y canchera, en tu mundo de ensueño y primavera, un  recuerdo pulenta, se te cruza… Hoy, te embroco, de pie, posta y chipola, con tu viejo sentir, tu imagen piola, y tu lungo esplendor, que nadie empaña… Tan feliz como nunca, estás al pelo, y guardás en el coco de tu cielo, el sabor más fetén de toda España.

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