La Capilla del Colegio Nuestra Señora de la Misericordia, y una misa de Nochebuena, el 24 de diciembre de 1935.

La Capilla, del Colegio Nuestra Señora de la Misericordia, de Chivilcoy, inaugurada el 25 de noviembre de 1933, y restaurada, durante los años: 1970, 1987 y 2007. En dicha Capilla, se ofició una solemne misa de Nochebuena, el martes 24 de diciembre de 1935. La citada celebración litúrgica, estuvo a cargo, del titular de la Parroquia San Pedro Apóstol, el presbítero, Monseñor Dr. Luis Ramón Conti.

La página evocativa de la fecha, la dedicaremos a recordar, la cálida y entrañable Capilla, del Colegio Nuestra Señora del a Misericordia, de Chivilcoy, la cual, hubo de levantarse, en un sector del espacioso predio y, el amplio edificio de dicho centro educativo, ubicado en la intersección de las calles 9 de Julio y General Paz. El citado Colegio, data de principios, del año 1882, cuando hubieron de arribar a nuestra ciudad, las primeras religiosas, de la Congregación de la Misericordia, fundada por Santa María Josefa Rosello, en 1837; las hermanas: Gustava Landó, Agustina Scotto, Victoria Faustone y Lorenzina. Los planos, de la mencionada Capilla, hubo de confeccionarlos, el caracterizado y prestigioso arquitecto, Abel Basso Dastugue (1891 – 1944),ex rector del Colegio Nacional “José Hernández”, quien llevó a cabo, una magnífica y ponderable labor, en forma totalmente desinteresada y generosa. La obra, la realizó, el muy avezado y conocido constructor local, Don Pedro Randazzo, bajo la propia dirección, del arquitecto Basso Dastugue. En tanto, la tarea de pintura, del templo, estuvo a cargo, de Don Cayetano Auteri. La solemne y jubilosa inauguración, de la Capilla, se efectuó el 25 de noviembre de 1933, y fue bendecida por el canónigo, Dr. Pedro Ondarcuhu, ex titular, de la Parroquia San Pedro Apóstol, de Chivilcoy, entre el 22 de noviembre de 1908, y el 2 de marzo de 1929. El Dr. Ondarcuhu, viajó, de un modo expreso, desde la ciudad de La Plata, donde residía, cumpliendo importantes funciones, de índole eclesiástica. La Capilla del Colegio Nuestra Señora de la Misericordia, se refaccionó y restauró, con posterioridad, durante los años: 1970, 1987 y 2007; reinaugurándose y bendiciéndose, finalmente, el 7 de noviembre de 2007. En el mes de noviembre de 2011, la Hermana, Sor Victoria María Prando, hubo de editar, el interesante e ilustrativo libro “Un sueño…, que se hizo realidad”; volumen, donde brindó una bien documentada y minuciosa reseña histórica, de la Congregación de la Misericordia, el Colegio de Chivilcoy, con sus lejanos y promisorios inicios, pedagógicos y evangelizadores, y la Capilla del Colegio, de 1933.

La misa de Nochebuena, de 1935

En la Capilla, del Colegio Nuestra Señora de la Misericordia, inaugurada dos años antes, el martes 24 de diciembre de 1935, hubo de oficiarse, de una manera devota y fervorosa, la ya clásica y tradicional Misa de Nochebuena o “De Gallo”. La citada celebración litúrgica, estuvo a cargo, del entonces titular de la Parroquia San Pedro Apóstol y, de la iglesia Nuestra Señora del Rosario, presbítero Dr. Luis Ramón Conti. Nacido en la vecina ciudad de Chacabuco, el 21 de agosto de 1892, y fallecido en Chivilcoy, a los 82 años de edad, el 2 de noviembre de 1974, monseñor Luis Ramón Conti, se había ordenado sacerdote, el 21 de diciembre de 1918; llevando a cabo, su primera misa, en su rincón natal, Chacabuco, el 25 de diciembre, de ese mismo año, hace ya, exactamente, un siglo transcurrido… Los restos del presbítero, monseñor Dr. Luis Ramón Conti, descansan en el interior del templo de Nuestra Señora del Rosario, junto a los del padre Don Andrés Iturralde, nacido en la ciudad de San Martín (Provincia de Buenos Aires), el 30 de noviembre de 1856, y fallecido en Chivilcoy, el 21 de diciembre de 1946.

El Villancico lunfardo

     HOY, HA NACIDO JESÚS…

EN un mistongo pesebre,

-negra malaria, sin luz -,

de una manera cachuza,

eoy, ha nacido Jesús.

Nació cerca de la yeca,

En esta cheno especial,

de una paz, lunga y cafiola,

y una gracia celestial.

Nació, lejos de la guita,

de tanto lujo bacán,

y no tiene, ni siquiera,

un pobre cacho de pan.

Pero es Dios, quien ha llegado,

-nadie nos puede engrupir -;

Dios que viene a nuestro mundo,

para entregarse y servir.

Viene a darnos su ternura,

su consuelo y su amistad,

y a batirnos un chamuyo,

de esperanza y de verdad.

Viene a darnos su Evangelio,

de cálido corazón;

su labia de gran profeta,

su davi y su redención.

Es Dios, eterno y sublime,

-yo lo salgo a bocinar -,

que del pecado fulero,

yugando, nos va salvar…

Qué en esta cheno divina,

Junto a Jesús Redentor,

hoy, nos sintamos más frates,

unidos por su hondo amor.

Procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director organizador, del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

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