La celebración del 9 de julio de 1942, en la localidad de Palemón Huergo.

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El 9 de julio de 1942, el activo y laborioso Club Recreativo “Juventud Unida”, de la localidad rural de Palemón Huergo – noble y querida institución, fundada el 18 de abril de 1926 -, hubo de organizar, una serie de festejos, en adhesión al 126 aniversario, de la histórica Declaración de la Independencia Argentina, el 9 de julio de 1816. El respectivo programa, incluía, a la salida del sol, una salva de bombas, y a las 13, una carrera de sortija, a caballo. Luego, a las 14 horas, otra carrera de resistencia, en una distancia de diez mil metros, y a las 14.30, una nueva competencia pedestre, con una distancia de doscientos metros. A las 15, anunciaba una carrera de embolsados; a las 15.30, el clásico y atrayente palo enjabonado, y con posterioridad, una curiosa y risueña carrera “del huevo en la cuchara, en bicicleta”. Después, a la hora 16, una “cinchada entre casados y solteros”, y a las 16.30, el juego de la rotura, de la memorable “piñata”. Dicho programa, puntualizaba que: “En las carreras, habrá como premios, el valor de la inscripción, y en las demás pruebas, la inscripción será libre”. Asimismo, se subrayaba, que al final, habría de ofrecerse una “Gran matinée danzante”, en el salón del club “Juventud Unida”, con la actuación de “una excelente orquesta típica”. Se fijaba como valor dinerario de la entrada, la suma de cincuenta centavos, para los caballero; en tanto, las damas y los socios, ingresaban, en forma gratuita.

Hacer la Patria, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Con un sueño pulenta y el laburo, hoy, hagamos la Patria, che, gomía, y cinchemos bien forte, cada día, aunque el tema del mango, pinte obscuro. Hoy, yuguemos, sabés, parejo y duro, frente al mal y tremenda fulería, y con pilas y embale de energía, construyamos, de prepo, un gran futuro. Hoy, luchemos sin pausa ni espamento, aunque duelan la yeca y el cemento, la injusticia, la mufa y la rutina… Y entre todos –grabalo en la sabiola -, hoy, hagamos la Patria más chipola, bajo el sol fraternal de la matina. Hoy, hagamos la Patria, buen hermano, con un canto dulzón en la garganta, a pesar que en la yeca, al tipo chanta, se lo juna, garifo y siempre ufano. Hoy, chapemos el morfi cotidiano, en la lona, tal vez, o casi en yanta, a pesar que nos mata, y se agiganta, el pirata que vive del afano. Hoy, luchemos – otarios laburantes -, mientras ganan los chorros y atorrantes, pero el gil que es honrado, nunca avanza… Y así entonces, sin broncas ni egoísmo, levantemos ¡atenti!, el optimismo, los valores y un kilo de esperanza.