La fundación lunfarda de Chivilcoy

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Representación, en forma de caricatura, de la ceremonia fundacional de Chivilcoy, aquel histórico y memorable, domingo 22 de octubre de 1854, en horas de la tarde. Una magnífica y magistral realización, del gran dibujante y publicista local, Agustín Domingo Guasco, nacido el 8 de octubre de 1817, y fallecido el 24 de febrero de 1975. Dicha ilustración, data del año 1946, y se publicó, en el mes de octubre de 1947.

En un luminoso yorno, de banana primavera, aquí, nació Chivilcoy, con alma agreste y canchera. Una punta de vecinos, – te lo bate mi parola -, fundaron a la ciudad, de una manera muy piola. Se reunieron un domingo, después de tanto laburo, para junar, de movida, un posta y claro futuro. Como guapos la parlaron: Hubo un chamuyo ardoroso, broncas de tipos cabreros, y un embale vigoroso. Luego, salieron rajando, en busca de un buen terreno, con unas pulentas ganas, y un cuore, de sueños lleno. Campanearon bien la zona, – según bocina el recuerdo -, vichando muchos lugares, sin lograr ningún acuerdo. Hubo lungas discusiones, varios hicieron pata ancha; casi volaron las piñas, y hasta embarraron la cancha. Pero al final de la lucha, y de esta debute historia, chapó, de pronto, la pala, el forte Valentín Coria. Y clavándola en el suelo, con muñeca y gran pasión, determinó, tan fachero, la gloriosa fundación. Más tarde, el acta mistonga, de chacarera humildad, y un sol cafiolo y diquero, de floreciente ciudad. Y en cada esquina del rioba, los purretes, cantan hoy, ¡Atenti!, pibes y minas: Así, nació Chivilcoy.

Procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal, y miembro correspondiente de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.