La inauguración de la Escuela Normal y la revista porteña “Caras y Caretas” (1905).

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Estampa fotográfica, de la Escuela Normal "Domingo Faustino Sarmiento".

Estampa fotográfica, de la Escuela Normal «Domingo Faustino Sarmiento», inaugurada el miércoles 12 de abril de 1905.

El miércoles 12 de abril de 1905, de un modo solmene y jubiloso, hubo de llevarse a cabo, la promisoria y feliz inauguración, de la Escuela Normal de nuestra ciudad, con la honrosa presencia del entonces ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación, Dr. Joaquín Víctor González y su comitiva oficial, el eminente jurisconsulto y catedrático chivilcoyano, Dr, José León Suárez, el comisionado municipal, Don Manuel E. del Castillo, y otras autoridades. El Dr. Joaquín V. González (1863 – 1923), notable y muy prestigioso jurista, escritor y hombre público argentino, fundador de la Universidad Nacional de La Plata, en 1905, hubo de pronunciar, un elocuente y florido discurso, señalando que: “La idea de un instituto como éste, destinado a la formación de los educadores de un pueblo laborioso, que amontona y hace circular por el corazón de la tierra, las corrientes de oro de la riqueza, que a su brazo le arranca, nació en el gobierno de la Nación, como un exponente de su tendencia civilizadora, y el éxito está visible, y llena de regocijo nuestras almas. Los maestros que esta escuela forme, y salgan a la lucha, impregnados del espíritu vigoroso y activo, que sabrán infundirle el estudio y la influencia ambiente de este pueblo, serán nuevos colaboradores, en la magna labor que realizan sus compañeros, en todos los ámbitos de la República. Al declarar inaugurada esta nueva Escuela, entrégola al solícito cuidado de esta laboriosa población, y no vacilo en afirmar, que tendrá en sus sentimientos de patriotismo y en sus invencibles energías paras el trabajo, su mejor defensa contra las vicisitudes del tiempo y los peligros internos”. La Escuela Normal, se habilitó en un magnífico e imponente inmueble, ubicado en la intersección de la calle Belgrano y la avenida Sarmiento, donde al cabo de los años, se instaló, la querida e inolvidable Escuela primaria Nro. 1 “Domingo Faustino Sarmiento”, demolida en el mes de abril de 1970. Allí, hubo de funcionar, hasta el año 1912, cuando se trasladó al actual edificio, de la avenida Dr. José León Suárez, cuyo terreno, fuera donado por la municipalidad; colocándose, la “piedra fundamental”, de la futura obra de construcción, el 9 de julio de 1909. Se designó como primer director del establecimiento, al profesor Alejandro Mathus (Nacido en San Juan, el 6 de agosto de 1870, y fallecido en Mendoza, el 6 de enero de 1912), a quien acompañaban: la profesora Clelia Tálice, en calidad de vicedirectora; el profesor Welindo Palavecino, como regente, y el profesor José M. Gómez, en calidad de secretario. El 11 de septiembre de 1923, en el hall de la Escuela, se procedió a descubrir un busto de Domingo Faustino Sarmiento, y el 18 de abril de 1925, se le impuso su insigne nombre, a dicho establecimiento normalista.

La crónica periodística de la revista porteña “Caras y Caretas”

El semanario festivo, literario, artístico y de actualidad “Caras y Caretas”, en su número 842, fechado en Buenos Aires, el 22 de abril de 1905, bajo el título: “Chivilcoy – Inauguración de la Escuela Normal”, le dedicó a este significativo y trascendente acontecimiento, de proyección nacional, una crónica de índole periodística. La mencionada nota, acompañada por tres estampas fotográficas, puntualizaba que: “Como estaba anunciado, se inauguró el miércoles 12 del corriente, la Escuela Normal de Chivilcoy. Asistió el ministro, doctor González, acompañado del director general de Escuelas, señor Manuel B. Bahía, doctores Pedro Delheye, José B. Zubiaur y otros. Todas las calles  de la ciudad, fueron embanderadas profusamente, con banderas y gallardetes de colores. Concurrieron las sociedades, Italia, de socorros mutuos, Humberto I, Unione e Fratelanza, Española de socorros mutuos, Democrática, Francesa y los niños de las escuelas comunes. El señor Avelino Barrios, dio la bienvenida a la comitiva ministerial, contestándole el doctor González, quien en un magistral discurso, abundante de galanas frases, hizo la apología de los sistemas modernos de enseñanza, poniendo de relieve la importancia de los institutos normales, destinados a formar el elemento educativo del pueblo. El Dr. José León Suárez, hizo uso de la palabra, en representación de los chivilcoyanos, residentes en la capital. Su discurso, medido y conceptuoso, libre de desplantes de oratoria barata, fue recibido con grandes salvas de aplausos, como el del ministro de Justicia e Instrucción Pública. Una comisión de damas, pidió a éste, la libertad de un preso de Sierra Chica. La comitiva, pasó luego, al Palacio Municipal, donde se sirvió un lunch, y se hizo nueva gala de oratoria, pronunciándose entusiastas brindis”.

A la Escuela Normal “Domingo Faustino Sarmiento”, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Noble Escuela Normal, largo camino, de una fecunda acción educadora; libro y saber, palabra sembradora, fiel instrucción y espíritu genuino. Yo rescato su esencia y su destino, y de un modo especial, la nombro ahora, con sus clases, su línea orientadora, su fragancia y su cielo cristalino… Noble Escuela Normal, profundo aliento, voz docente, baluarte y monumento, corazón de lecciones y esperanza… Muchas décadas – sueño y trayectoria -, y una luz, que es bandera en nuestra historia, en la historia mayor de la enseñanza. Vieja Escuela Normal, fragante rosa, del saber, la cultura y la docencia; tierno hogar, de feliz adolescencia, corazón maternal y alma estudiosa. Vieja Escuela, que te alzas majestuosa, – tradición, claro honor, brillo y presencia -, con la savia y la luz de tu existencia, y tu página límpida y gloriosa… Larga y fiel trayectoria educadora, magisterio ferviente, voz rectora, vasto y rico historial, aula y campana… Vieja Escuela Normal, para nombrarte, como símbolo eterno y gran baluarte, de la noble instrucción chivilcoyana.