La nevada chivilcoyana, del 30 de agosto de 1993.

IMG_20160907_111458El 30 de agosto de 1993, durante el transcurso de un día, con temperaturas de frío polar, se hubo de registrar, en Chivilcoy, una muy copiosa y significativa nevada,  después de más de veinte años que, no se producía, aquí, en nuestra ciudad, un fenómeno de idénticas características. Las anteriores nevadas, habían acontecido, hacia el 22 de junio de 1918, y el 17 de julio de 1973, en la jornada de la solemne y tradicional festividad patronal, religiosa y popular, de la Virgen Nuestra Señora del Carmen. Dicho fenómeno, se inició a la hora 18, y suscitó, el gran asombro y la profunda admiración, del atónito vecindario chivilcoyano, que sorprendido y conmovido, por la nevada, salió a las calles, y se dirigió a la plaza principal 25 de Mayo, para contemplar el insólito espectáculo. El matutino La Razón, del martes 31 de agosto de 1993, en su edición Nro. 35.598, refiriéndose al mencionado episodio, comentaba: “Sorprendentemente, a las 18, las condiciones meteorológicas, comenzaron a cambiar, transformando la precipitación de la tormenta de Santa Rosa, en una verdadera nevada. Las calles, se poblaron de gente, con sus cámaras fotográficas, entre las manos. Querían mantener vivo, en una instantánea, el recuerdo de un fenómeno, poco común en esta zona. Jóvenes y adultos, no podían creer el espectáculo. La plaza 25 de Mayo, volvió a constituirse, en el lugar obligado para los grupos de estudiantes, que salieron a corretear, bajo la nieve. La comunidad, paralizó sus actividades, para ver lo que estaba sucediendo. Dos horas después, todo se transformó en recuerdo, y en un momento mágico. En apenas tres días, se produjo una variación climática, sin precedentes: las temperaturas estivales, vividas el viernes, se convirtieron, en un frío casi polar, en la jornada del lunes. Hacía veinte años, que no nevaba en Chivilcoy. La festividad de Santa Rosa, de 1993, habrá de ser inolvidable, para los chivilcoyanos”.

La nevada, poema lunfardesco, de Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente de la Academia Porteña del Lunfardo.

Te mandaste de arriba y de repente, bien al mango, fetén e inesperada, y tu imagen polenta de nevada, nos chapó de una forma sorprendente. La ciudad se pispiaba diferente, a través de tu facha congelada, que zampó una visión nunca soñada, en los ojos y el cuore de la gente. Lunga y posta, lanzaste desde el cielo, tu montón de espontáneo y tierno hielo, que cubrió cada yeca, en un instante… Y así entonces, romántica y dichosa, nos vendiste la estampa más hermosa, con tu pinta coblán y fascinante. Cuando apenas te vi, rajé hacia afuera, muy cafiolo y feliz, como un purrete, que en tus copos, halló el mejor juguete, bajo el frío invernal de la vedera. Pero luego de aquella algarabía, por hacerme el play boy desabrigado, terminé casi muerto y descolado, al pescarme una flor de pulmonía.

Suscripción para recibir en tu correo electronico

Efemérides, Biografias, Personajes Chivilcoyanos, Lunfardo y demás noticias del Archivo Literario.