La primera caída, de la estatua de la Diosa Hebe, en la plaza 25 de Mayo (1927)

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La fuente de la Diosa griega Hebe, en el centro de la plaza princial, 25 de Mayo. Se construyó, en 1886, bajo la gestión, del primer intendente municipal, Don Saturnino López. La estatua, traída de Europa, fue donada por Don Gregorio Villafañe, fundador de la tradicional «Casa Villafañe», el 3 de febrero de 1863.

 

En el mes de julio de 1927, se registró la sorpresiva y lamentable caída – seguramente, la primera -, de la tan emblemática y representativa estatua de la Diosa Hebe, ubicada en el centro de la ya tradicional fuente, de la plaza principal 25 de Mayo, de nuestra ciudad de Chivilcoy. Dicha caída, obedeció a la rotura, de la propia estructura de la citada estatua, la cual, se quebró en dos o tres pedazos, y con posterioridad, fue debidamente reparada. Recordemos que, la fuente, de la plaza 25 de Mayo, hubo de instalarse, en el año 1886, durante la gestión, del primer intendente municipal, Don Saturnino López, y su construcción, estuvo a cargo, del arquitecto italiano, Carlos Luchini (1843 – 1907) y del ingeniero Fernando Ortiz, uno de los hermanos, del inspirado y eximio poeta lugareño, Carlos Ortiz. La respectiva estatua, de la diosa Hebe, procedente del continente europeo (Bélgica), había sido, generosamente donada a la comuna, por el caracterizado comerciante y productor agropecuario, Don Gregorio Villafañe, creador y organizador de la antigua e imborrable “Casa Villafañe”, fundada el 3 de febrero de 1863. En la década de 1960, a raíz de fuertes ráfagas de viento, que azotaron a nuestra ciudad, la estatua de la Diosa Hebe, hubo de sufrir, graves daños o perjuicios, y en esa particular circunstancia, la tarea de restauración, la llevó a cabo, el talentoso y meritorio artista plástico, y hombre de la cultura local, Antonio Donato Ginnetty; cumpliendo, sin dudas, una auténtica y verdadera hazaña, digna del mayor reconocimiento y el mejor homenaje. Ginnetty, genuino pintor, de motivos y estampas populares, quien contaba, con un conocido atelier, ubicado en el centro de Chivilcoy, había nacido, el 31 de diciembre de 1916, y falleció, a la edad de 60 años, el 27 de enero de 1977. Años más tarde, se realizó, bajo la administración municipal del señor Héctor Vaccari, una labor de refacción y embellecimiento, de la plaza principal 25 de Mayo, y la estatua de la Diosa Hebe, fue restaurada, de un modo muy primoroso y admirable, por los artistas plásticos, Líber y Abel Navarro. Los mencionados trabajos, se inauguraron, oficialmente, en el mes de diciembre de 1983. Con posterioridad, hacia el año 2001, la fuente de la Diosa Hebe, resultó objeto, de una nueva restauración, efectuada por el Club Racing, de nuestra ciudad, como un valioso aporte, al acervo estético, de Chivilcoy, y tiempo después, se realizaron otros trabajos, de puesta en valor. La estatua de los Diosa griega Hebe, hija de Zeus y de Hera, que representa a la Juventud, con un ánfora, en una de sus manos, para servir o escanciar, el licor a los Dioses del Olimpo; sin dudas constituye, todo un gran símbolo o emblema, de la identidad ciudadana, y del patrimonio artístico, histórico y cultural, de Chivilcoy.

Soneto a la fuente de la Diosa Hebe, por Carlos Armando Costanzo.

Desde un lejano tiempo transcurrido, allí estás, como símbolo vigente; artística expresión y eterna fuente, llena de magia, encanto y colorido. Pintoresco ornamento florecido, en Chivilcoy, y junto a nuestra gente; acuarela de luz resplandeciente, y postal ciudadana, sin olvido… Clara estampa de ensueño y de poesía, y estatua de tu Diosa, hecha armonía, juventud, tradición, gracia y dulzura… Mientras, año tras año, todo pasa, allí estás, en el centro de la plaza, regalándole al pueblo, tu hermosura.