La primera Usina de luz eléctrica, de Trant y Soldani (1906).

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Estampa fotográfica, de la plaza principal 25 de Mayo, de nuestra ciudad, hacia el año 1906, cuando se inauguró el servicio de luz eléctrica, en calles, paseos públicos y domicilios particulares, de Chivilcoy, prestado por la empresa de Trant y Soldani.

La primera Usina, de la empresa Trant y Soldani, cuya sede, se encontraba ubicada sobre la calle Río Juramento, entre las arterias, Belgrano y Maipú, hubo de inaugurarse, el 24 de mayo de 1906; teniendo a su cargo, la prestación del importante y apreciable servicio de alumbrado eléctrico, el cual, había sido contratado por la comuna de Chivilcoy, en el mes de junio de 1905, durante la gestión del comisionado municipal, Don Manuel E. del Castillo. La “Guía de la ciudad y el partido de Chivilcoy”, editada por Justo Aramburú, en 1907, informaba que: “La maquinaria, instalada en un bien construido edificio, con amplia capacidad para futuros ensanches, se compone de dos calderas de fabricación inglesa, de la casa de Babcoch y Wilcox, cada una con 56 tubos y una superficie de calefacción, de 118 metros cuadrados. Los dos motores, que también son ingleses, y de la fábrica de Williams y Robinson, son verticales y de alta velocidad, de 125 caballos de fuerza, cada uno. Van ellos acoplados directamente a dos dínamos norteamericanos, de Westinghouse, de una capacidad de 75 kilowatts, cada uno. La corriente, así generada, a una tensión de 440 volts, pasa a un gran tablero de pizarra, dotado de los instrumentos apetecibles, para la mejor distribución y regulación de la corriente. El sistema adoptado, que es el de corriente continua, a un voltaje moderado, evita los peligros inseparables de la distribución de la corriente alternada, de alta tensión, sin que por ello, se haya sacrificado la facilidad de llevar la corriente a considerables distancias, pues, el servicio, hoy, día, se efectúa sin inconveniente, hasta los ámbitos más retirados de esta extensa ciudad. El alumbrado de las calles y plazas – puntualizaba dicha nota, de la Guía Aramburú -, se verifica por medio de 130 lámparas de arco voltaico, de fabricación alemana, suspendidas en el centro de las bocacalles, por medio de cables de acero. En las plazas y avenidas, van soportadas las lámparas, por columnas de hierro. De todo ello, resulta un alumbrado perfectamente adecuado, y la regularidad del servicio, nada deja que desear. La distribución a domicilio, de la corriente para el alumbrado particular, se hace también, en condiciones muy buenas, habiendo, la modicidad de las tarifas, inducido a una muy importante proporción de las familias y casas de negocio, a valerse de la innegable comodidad, que resulta del empleo de este género de alumbrado, reconocido como el más perfecto y más ventajoso, de los que se hallan, hasta ahora, en uso. Con la instalación de este servicio, en el Teatro Español, – subrayaba el comentario de la Guía Aramburú -, han mejorado mucho, las condiciones de éste, para las representaciones de todo género, a la vez, que se ha proporcionado a nuestro público, la satisfacción de poder presenciar excelentes funciones de cinematógrafo, para las cuales, como es sabido, el servicio eléctrico, es un elemento indispensable. Se halla situado el escritorio de la empresa – finalizaba la mencionada nota de la Guía -, en la esquina de las calles, Pellegrini e Ituzaingó”. La empresa de electricidad, de Trant y Soldani, hubo de brindar, aquí, en nuestra ciudad, sus valiosos y estimables servicios, durante varios años, de una fiel y sostenida labor; y hoy, la recordamos, como un factor de significativo progreso y adelanto, en el curso del desenvolvimiento cronológico y el historial de Chivilcoy.