La Semana Santa: Celebración chivilcoyana de 1936.

Compartir

17904355_1630584356984075_7989017636351075682_n

La Iglesia Católica universal, conmemora la Semana Santa o Semana Mayor, que nos recuerda, año tras año, la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, el Mesías Salvador y Redentor del Mundo, a través de los respectivos textos bíblicos, de los evangelistas, San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan. En nuestra ciudad, la Semana Santa de 1936, estuvo comprendida, entre los días 9 y 12 de abril, y las correspondientes celebraciones litúrgicas, hubieron de llevarse a cabo, en el templo de Nuestra Señora del Rosario (Parroquia San Pedro Apóstol), y en la capilla de Nuestra Señora del Carmen; la cual, adquirió el rango jerárquico de parroquia, poco tiempo después, el 16 de julio de 1937. El Jueves Santo, 9 de abril, hubo de oficiarse una misa cantada; se realizó una procesión, hasta el lugar del Santísimo Sacramento, expuesto a la adoración de los fieles, durante todo el día, y se efectuó el ejercicio de la Hora Santa, en memoria de la institución del Santísimo Sacramento, con una serie de cantos y motetes apropiados, para dicha circunstancia. En horas de la noche, se llevó a cabo la adoración del Santísimo Sacramento, escuchándose un sermón alusivo, a esa fecha. El Viernes Santo, 10 de abril, se realizó la adoración de la Santa Cruz; se oyó el canto de los Improperios, y hubo una misa de Presantificados. Con posterioridad, se dio lectura a las Siete Palabras y el Sermón de la Agonía, y en horas de la noche, se efectuó el solemne Vía Crucis, en derredor de la plaza principal 25 de Mayo, y hubo de escucharse, el Sermón de Soledad. El Sábado Santo, 11 de abril, se realizó la bendición del fuego, y se interpretaron el Canto de Exultet y las Profecías. Luego, se bendijo la Pila Bautismal, y hubo de oficiarse la Misa de Gloria, que cantó el coro de señoritas, de la juventud femenina, de la Acción Católica, de la parroquia San Pedro. El Domingo de Resurrección, 12 de abril de 1936, hubo distintos oficios religiosos y la “comunión general de hombres”; la misa de niños, explicada, y la misa solemne de Ángeles, “cantada por el pueblo”, que incluyó el sermón de Resurrección, a cargo del presbítero Dr. Luis Ramón Conti, titular de la parroquia San Pedro. Los días, Jueves y Viernes Santos, la feligresía católica, practicaba el clásico “ayuno y abstinencia”, comulgando después, el glorioso Día de Pascua. Por otra parte, en la capilla, bajo la advocación de la Virgen Nuestra Señora del Carmen, luego de la misa de celebración pascual, hubo de impartirse a los fieles, la “Bendición Papal, con indulgencias plenarias”.

Reflexión lunfarda, de Semana Santa, por Carlos Armando Costanzo.

Hoy, te juno, Jesús crucificado, con tu facha mistonga y tu agonía, tu amasijo, de negra fulería, y tu jeta, de aspecto ensangrentado. Hoy, te juno, cachuzo y estrolado, ya forfai, tan solari y en la vía, sin ninguna parola de gomía, con tu aguante total, frente al pecado… Allí estás – gran troesma y fiel fratelo -, con tu posta humildad, de eterno cielo, tu bondad y tu parla redentora… Pues nos diste, bancándote el Calvario, el amor de tu cuore solidario, y tu entrega debute y salvadora. Hoy, te juno, Jesús crucificado, carburando, en el bocho, tu enseñanza, y chamuyo este ruego emocionado, de honda fe, de pulenta y de esperanza.