La Semana Santa de la cristiandad y el Lunfardo

Qué la conmemoración de la Semana Santa o Semana Mayor de la Iglesia, la cual, nos recuerda y ofrece la histórica y eterna Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, el Divino Maestro y el Mesías Salvador o Redentor del mundo, despierte en el fondo de todos nosotros, un profundo y sincero sentimiento de dulce cariño hacia el prójimo y de gran solidaridad humana; aproximándonos, de una manera tierna y apacible, a la presencia viva y omnipotente de Dios, las sabias y hermosas verdades de la doctrina evangélica y los auténticos y sublimes valores cristianos: El amor a los semejantes, el corazón caritativo, el bien, la humildad, la justicia, la verdad, la vocación de servicio, el perdón, la paz, la unión fraterna, la generosidad… Qué esta Semana Santa, como un bello y admirable milagro de la Pascua, nos haga y nos vuelva más buenos, humildes, honestos, solidarios, justos y fraternales. Qué esta Semana Santa, de un modo sonoro y cristalino, traiga hasta nuestros oídos, las proféticas y maravillosas palabras de Jesús, el Hijo de Dios, que venció a la muerte,  a través de sus aleccionadoras parábolas, su elevado mensaje y, sus extraordinarias y perdurables enseñanzas: “Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos, bienaventurados los mansos y humildes, porque ellos heredarán la tierra, bienaventurados los puros de corazón, porque ellos verán a Dios”, “Yo soy el camino,  la resurrección y la Vida, todo aquel que cree en mí, aunque muerto vivirá”, “Yo he venido a este mundo, para dar testimonio de la verdad, todo el que es de la verdad escucha mi voz”, “Venid a mí, todos los que están cansados y cargados, que yo os haré descansar”, “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas y por dentro, son lobos rapaces, por sus frutos los conoceréis” “Los Hombres como los árboles, se conocen por sus frutos”, “Amaos los unos a los otros, como yo los he amado”.

Soneto lunfa a Jesús crucificado

Al junarte, Jesús crucificado, bajo el fiero dolor de tu agonía, yo te puedo sentir, como un gomía, y te manyo, forfai y ensangrentado. Al junarte, solari y estrolado, sin un mango, cachuzo y en la vía, allí estás, aguantando todavía, las tramoyas del mal y del pecado… Yo te puedo pispiar, atenti y fijo: Las espinas, la hiel y el amasijo, el Calvario feroz, que campaneamos… Y sé bien, que hoy, aún, cuando queremos, como garcas y turros, te vendemos, y después, sin piedad te condenamos.

Soneto lunfa de Semana Santa

Este yorno, de fiel Semana Santa, frente a Vos, che, Jesús, en tu Calvario, yo te quiero pedir, como un otario, tu parola de amor, que no se pianta… Hoy te pido, tu fe que nos levanta del bajón y el fulero yugo diario, la humildad y un gran cuore solidario, que no sepa de afano y gente chanta… Hoy te pido, una jeta de optimismo, una flor de bondad, sin egoísmo, tu debute perdón y tu enseñanza… Y que así, con espíritu fratelo, encontremos al fin, tu lungo Cielo, de luz posta, de paz y de esperanza.

Procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro correspondiente de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

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