La Sociedad Estímulo de Bellas Artes, de la ciudad de Chivilcoy

Famoso y siempre recordado y vigente óleo, del notable pintor argentino, Ernesto de la Cárcova (1876-1927). La obra artística se títula: «Sin pan y sin trabajo», y fue realizada en 1894.

Se fundó el 6 de mayo de 1906, e inauguró tres meses después, el 30 de agosto, la tradicional e inolvidable Academia “Ernesto de la Cárcova”.

El 6 de mayo de 1906, un grupo de selectos y distinguidos vecinos, amantes de las inquietudes creativas y culturales, hubo de sentar las bases de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, una institución, destinada a promover, fomentar y desarrollar las expresiones estéticas, de nuestra ciudad. La feliz iniciativa, correspondió a la profesora Clelia Tálice, por entonces, vicedirectora de la Escuela Normal de Chivilcoy. Recordemos que, el citado establecimiento de instrucción pública, al cual, en abril de 1925, se le impuso el nombre de Domingo Faustino Sarmiento, se había inaugurado breve tiempo antes, el 12 de abril de 1905. La Sociedad Estímulo de Bellas Artes, conformó, en primer término, una comisión directiva, y se abocó después, de un modo entusiasta, emprendedor y decidido, a considerar distintos proyectos, para su posterior y efectivo funcionamiento. Dicha entidad, fundó así, una Academia, que a lo largo de más de ocho décadas, de una infatigable y muy fecunda trayectoria, desarrolló una sostenida y admirable labor, en el campo de la enseñanza, del dibujo y la pintura: La Academia “Ernesto de la Cárcova”, sin dudas, todo un gran bastión de la educación artística, y un verdadero y glorioso emblema o símbolo de la cultura chivilcoyana.

La mencionada Academia, hubo de inaugurarse con posterioridad, el 30 de agosto de 1906, designándose como primer director del nuevo establecimiento, al muy notable y prestigioso pintor y docente italiano, radicado aquí, en la Argentina, profesor Pompeo Boggio. A la Academia, se le impuso el ilustre nombre del gran pintor argentino, Ernesto de la Cárcova, autor de numerosas obras, de profundo y descarnado contenido social, como el célebre óleo: “Sin pan y sin trabajo”.

Puntualicemos que, el profesor Boggio, había nacido en Turín, el 10 de abril de 1880, y muy joven, emigró del suelo de Italia, estableciéndose en nuestro país, donde fue desenvolviendo una intensa y significativa actividad. Obtuvo importantes premios, en salones nacionales e internacionales, con cuadros que reflejaban distintos tipos, figuras y personajes de la zona geográfica del Norte argentino, la Quebrada de Humahuaca y el espíritu quechua del altiplano. Ejerció la docencia, en diferentes colegios y centros educacionales, volcando en la tarea pedagógica, todo su auténtico y hondo amor hacia el arte, sus vastos y apreciables conocimientos y, su excepcional calidad, profesoral y humana. Residió el profesor Boggio, en la ciudad bonaerense de Ituzaingó, donde construyó una vivienda de estilo egipcio, a la que bautizó con la denominación de “La Esfinge”. Falleció, joven aún, a los 58 años de edad, el 23 de junio de 1938. El profesor Boggio, hubo de formar a toda una generación de artistas plásticos locales, que cumplieron después, una destacada trayectoria, en el campo de las realizaciones estéticas y en la faz de la docencia. Mencionaremos así, entre sus miembros integrantes, a la profesora Leontina Poch Grondona, el profesor Antonio Bardi, el profesor Héctor José Cartier, José Antonio Speranza, el profesor Eduardo Cabella, Virgilio Leban, Encarnación Cadavid, Hernando De Paulo (padre), el doctor Daniel Emilio Pastorino, Raúl Jerez, el famoso caricaturista, humorista y escritor chivilcoyano, Delfor Amaranto Dicásolo –Delfor -, etc. En 1974, bajo la gestión del intendente municipal, Edgar Ángel Frígoli, siendo director de Cultura de la comuna, el profesor Antonio Bardi, se le impuso el nombre del profesor Pompeo Boggio, al Museo Municipal de Artes Plásticas, que se había fundado, por la iniciativa y la acción emprendedora y hacedora del pintor local, Don José Antonio Speranza – su director, a lo largo de muchos años -, inaugurándose, oficialmente, el 22 de octubre de 1946. Dicho Museo, se encuentra ubicado en el antiguo inmueble, sito en la intersección de las calles Bolívar y Salta; funcionando junto a la secretaría de Cultura y Educación, la dirección de Educación y la sala del Archivo Literario Municipal “Procurador Carlos Armando Costanzo”. Allí, tuvieron anteriormente, sus respectivas sedes, el Hospital de Cirugía “General José Inocencio Arias” y la Asistencia Pública “Dr. Santiago R. Gómez”.

Tras su inesperada y lamentable muerte, que suscitó un sincero sentimiento de estupor y congoja, en el seno de nuestra comunidad, lo reemplazaron en la conducción de la Academia de la Cárcova, la profesora Leontina Poch Grondona y el profesor Eduardo Cabella; prosiguiendo, posteriormente, en forma individual, la profesora Poch Grondona, gran artífice y alma mater, de la tradicional y memorable institución educativa. Señalemos por último que, la Academia de la Cárcova,  cesó en sus actividades y cerró definitivamente sus puertas, hacia fines de la década de 1980. Pero en las dulces y fragantes páginas y en los románticos y bellos momentos, de una historia lugareña, llena de pinceles, telas, caballetes y colores, quedará el indeleble recuerdo de la Academia de la Cárcova, uno de los pilares fundamentales, de la vida pictórica de Chivilcoy.

Procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *