Las primeras proyecciones cinematográficas, en Chivilcoy (1907).

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Mario Gallo, durante la filmación de la película precursora «El fusilamiento de Dorrego», estrenada el 11 de marzo de 1910.

Recordamos hoy, las primeras y auspiciosas proyecciones cinematográficas, que se llevaron a cabo, aquí, en nuestra ciudad, hacia el año 1907, en la sala del antiguo e imponente cine – teatro Español, efectuadas por la feliz y plausible iniciativa, del gran pionero o precursor, de la cinematografía argentina, el director y productor italiano, Mario Gallo, quien había nacido en Apulia, junto al mar Adriático, el 31 de julio de 1877, y arribó al país, en 1905.

El propio Mario Gallo, en un artículo publicado, en las páginas de la revista de espectáculos “La Película”, del 26 de septiembre de 1918, manifestaba: “A mí me entró una inclinación loca, por el arte de la proyección, y me decidí dedicarme a él. Compré en la casa de Don Atilio Lipizzi, una máquina de proyección, y con varias películas, me fui a Chivilcoy, instalando en el teatro Español, el primer “biógrafo”, que allí, funcionó. (En aquella época, se utilizaba el término “biógrafo”, para designar el cine o la sala cinematográfica). Estuve tres meses, entre los chivilcoyanos, y realicé un buen negocio, regresando a Buenos Aires, dotado de las más buenas cualidades de operador, y con plata, si no, en abundancia, por lo menos, lo suficiente, para largarme a mayores empresas”. Mario Gallo, hubo de comenzar, su labor en la Argentina, ejecutando el piano, en distintos bares y cafés porteños, y en teatros de varieté, y tiempo después, inició su fructífera tarea de camarógrafo o cameraman, rodando así, algunos filmes, de carácter documental.

Luego, surgió la ponderable inquietud, de realizar películas, con argumentos, actrices y actores teatrales, y así, de ese modo, dirigió, en primer lugar, el filme “La Revolución de Mayo”, estrenado el 22 de mayo de 1909; continuándole, posteriormente, la película “El fusilamiento de Dorrego”, que se estrenó el 11 de marzo de 1910. A estas dos obras, hubieron de proseguir los filmes: “La muerte civil”, “La creación del Himno” y “Camila ‘O Gorman”, de 1910; “Tierra baja”, “El combate de San Lorenzo” y “La batalla de Maipú”, de 1912; “Juan Moreira”, de 1913; “En un día de gloria”, de 1918; “En buena ley”, de 1919; “Güemes y sus gauchos”, etc. Además, hubo de llevar a cabo un noticiero, denominado “Actualidades Gallo Film”, y también, ensayó experimentaciones, con sonido, para sus películas, en el año 1919. Mario Gallo, falleció, prácticamente, en el total y obscuro olvido, hacia 1945, y hoy, nosotros, de una forma justiciera, lo evocamos, como un singular y glorioso pionero, de la cinematografía argentina, y de las proyecciones de películas mudas, en la sala del teatro Español, de nuestra ciudad de Chivilcoy, en el año 1907.