Un notable dibujante desconocido: Horacio A. Ávila

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El gran poeta lírico chivilcoyano, Carlos Ortiz (1870-1910), a través de la caricatura de Horacio Ávila.

El gran poeta lírico chivilcoyano, Carlos Ortiz (1870-1910), a través de la caricatura de Horacio Ávila.

Rememoramos hoy, la figura de un notable y desconocido dibujante y caricaturista, de origen chivilcoyano, totalmente desconocido, para las actuales generaciones, quien a través de su breve, pero fructífera trayectoria, se destacó por su profunda vocación artística, su espontáneo y manifiesto talento y, su fino y elevado espíritu creativo. Nacido hacia el año 1912, durante varios años, se desempeñó en calidad de chofer o  conductor del vehículo, del eminente y prestigioso médico cirujano y hombre público, Dr. Juan Cecilio Lamón (1885 – 1940), y con posterioridad, radicado ya, en Buenos Aires, hubo de pertenecer al personal administrativo, del Correo Central, de la Capital. Fue, como expresáramos, un diestro dibujante, autor de logradas y admirables caricaturas; las cuales, publicó en algunos medios gráficos locales, como la revista “Biófilos – Amantes de la Vida”, redactada y dirigida por los hermanos, Carmen y Domingo Mundo, cuyo primer número, data del 15 de septiembre de 1935. A fines de la década de 1930, decidió poner fin a su existencia, dejando así truncos, su inspiración estética, su capacidad realizadora, sus apreciables habilidades con el lápiz, y todos sus mejores y más bellos sueños. Precisamente, el profesor Domingo Mundo, hubo de recordarlo en una nota evocativa, aparecida en el mes de octubre de 1978, donde subrayaba: “Dadas sus condiciones, no sólo de artista, sino también, de hombre de bien, de una honradez intachable, y especialmente, por su juventud, haya sido su prematura desaparición, una pérdida irreparable, para quienes lo conocíamos, y por extensión, a todos los que lo hubieran tratado, en el transcurso de su vida”.