Parolas lunfardas del Año Nuevo

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el-compadrito_enrique-larranagaPor Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario  Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

El Año Viejo

¡Dequerusa!, que el año está de raje, cansado de cinchar, tan lungo y fiero, y otro año, bien polenta y canfinflero, mientras tanto, varón, viene de viaje. Lentamente, va haciendo el equipaje, los recuerdos le copan el balero, y de un modo nostálgico y sincero, se despide y se borra del paisaje… El año ya se va, con su agonía, su cuore y su sentir de cada día, su chacho de ilusión, sus firuletes… Y yo entonces, me quedo esperanzado, como el pibe feliz, de mi pasado, en la yeca de ayer, tirando cuetes. Un año, que esta cheno, se nos pianta, y otro que llega, ansioso de futuro. Sólo pido, varón – lo digo, en yanta -: Salud y mucha guita, sin laburo.

Anhelo de Año Nuevo

Yo te pido, che, Dios y buen gomía, otro tiempo, sin broncas ni egoísmo, farabutes y chantas, arribismo, atorrantes y garcas, fulería. Yo te pido un fangote de armonía, honradez y manyado patriotismo; el laburo y el cálido optimismo, junto al morfi, la paz y la alegría. Yo te pido una pila de pujanza, la moral, los valores, la esperanza, el amor, los chamuyos más genuinos… Y en la lucha y el sope cotidiano, que hoy, ya lejos del curro y el afano, nos sintamos mejores argentinos.

Plegaria del Año Nuevo

Hoy, que un año forfai, se toma el piante, hacia un edén bacán y muy lejano, y otro llega prendido de la mano, de un cometa cafiolo y rutilante; yo te pido, che, Dios, en este instante, el dulce amor de un cuore más humano, que me haga ver detrás de todo hermano, tu facha celestial, siempre delante. También, te pido el morfi y el laburo, la mosca y la esperanza del futuro, un amplio sol, la fe de cada día… Y que al fin, con la trucha bien sonriente, chamuyemos, Señor, fraternalmente, la oración de la paz y la alegría. Perdoname, por último, el pechazo, pues te siento en el fondo, un amigazo. Si me quedo hasta seco de saliva, mishio, a pata y rayado como cebra, vos tirame unos mangos, desde arriba, para el bife, el cigarro y la ginebra.

El Año Nuevo

Con pinta de Año Nuevo, bien canchero, después que te mandaste un lungo viaje, hoy, llegás, – mucho embale y equipaje -, a este rioba mistongo y canfinflero. Te asomás, de repente, muy fachero, porque el año anterior, se tomó el raje, y junando, varón, todo el paisaje, empezás a correr, piola y entero. Hoy, por eso, con ansias de futuro, te pedimos la fuerza del laburo, la paz, la posta unión y la pujanza… Danos siempre, el buen morfi cotidiano, y a pesar de injusticias y de afano, luchemos por la Patria y la esperanza. Y yo, que soy un triste badulaque, con yornos de malaria y fulería, quiero iniciar, che, flaco, tu almanaque, en un bulín copado de alegría, donde no falten nunca – vento escaso -, guita, minas, garuga, chupi y faso.

Llegó el Año Nuevo…

Este Año Nuevo, llega muy chipola, vestido de bacán y de primera, con la pinta debute y tan canchera, un aire compadrón y un sueño piola. Llega feliz, trayendo una parola de lungo amor y de onda arrabalera, un cacho de esperanza duradera, y una facha a la gurda, bien cafiola. Este Año Nuevo llega – lindo espiante -, desde una estrella rana y luminosa, con su embale y su cuore de gomía… Y nosotros, haciéndole el aguante, gozaremos la farra más dichosa, el buen morfi, el escabio y la alegría. Y pensando en los yornos del futuro, los bajones, la mufa y la malaria, hoy, pedimos salud, guita, laburo, y una vida fetén y solidaria.

Debemos predicar y sembrar, ante todo, con el testimonio de nuestra conducta y el buen ejemplo de vida. Un buen ejemplo, representa mucho más, que miles de palabras…

Debemos recuperar y reivindicar, hoy, más que nunca, los principios éticos y los valores morales, humanos, patrióticos y espirituales; la mentalidad y la cultura del trabajo, el esfuerzo, el estudio, la educación y la enseñanza; el amor hacia el prójimo, la gran virtud de la humildad, la honradez, el respeto, la justicia, la verdad, la nobleza, la integridad y la transparencia…

No nos resignemos a seguir siendo, el triste país del “más de lo mismo”, donde “no cambia nada, nunca pasa nada, todo queda en la nada, todos son iguales, todo da lo mismo y, todo termina, al final, siendo, más de lo mismo…”

No podemos aguardar resultados distintos, haciendo siempre lo mismo… Para que triunfe el mal, sólo se necesita que los buenos no hagan nada, a fin de impedirlo… Los hombres, como los árboles, se conocen por sus propios frutos… En la vida, siempre recogeremos, aquello que hemos sembrado…

Qué en el próximo año 2017, para el bien de la Patria y de todos los chivilcoyanos y argentinos, sepamos descubrir y transitar el sendero de la paz, la concordia y la unión, el fraternal reencuentro, el trabajo, el esfuerzo, el estudio, la educación y la enseñanza.

Con los mejores deseos y augurios:

Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal.

Germán Carlos Nicolini, secretario técnico del Archivo Literario.