Recordando a la vieja esquina, de la calle Balcarce y la avenida Villarino, de Chivilcoy.

La antigua e imborrable esquina, ubicada en la intersección, de la calle Balcarce y la avenida Villarino. Allí, funcionó durante muchos años, la tradicional Panadería y Confitería “San Martín”, fundada por Don Juan Giachero, en 1903. Fue Demolida, en el mes de septiembre de 1996.

El capítulo evocativo de la fecha, lo dedicaremos, de una manera nostálgica y emocionada, a la sentida recordación, de la antigua esquina, ubicada en la intersección, de la calle Balcarce y la avenida Villarino, de nuestra ciudad; cuyo vetusto inmueble, con tantos años de historia y, un arduo y fecundo camino transitado, a lo largo del tiempo, fuera demolido, a partir del 1 de septiembre de 1996. En dicha esquina céntrica, de Chivilcoy, hubo de funcionar, durante muchas décadas, la muy tradicional y popularizada panadería San Martín, la cual, había sido fundada, en 1903, por el inmigrante italiano, Don Juan Giachero; un hombre que, supo caracterizarse, por su profunda contracción hacia el trabajo, su férrea tenacidad y, sus auténticos y apreciables valores morales, de rectitud, probidad y honradez. Don Juan Giachero, nació en Génova, hacia el año 1863, arribó a la Argentina, en plena juventud, y ya instalado en nuestra ciudad, hubo de abocarse, con firme voluntad, empeño y esfuerzo diario, a su noble y sacrificado oficio de panadero. Falleció en Chivilcoy, a los 83 años de edad, en 1946, y tras su desaparición física, su hijo, Juan, prosiguió con la tarea, al frente del mencionado comercio. Después, desfilaron distintos propietarios, siendo el último de ellos, Don José Santos Reyna, que se desempeñó junto  su familia y varios operarios, a cargo de la constante producción cotidiana, de la citada panadería; cerrando, finalmente, las puertas, a fines de la década de 1970.

El 11 de abril de 1997, en ese lugar, hubo de levantarse el edificio, de la agencia de automóviles “Laypen”, perteneciente a los hermanos, José y Héctor Lucy. La construcción, había comenzado, en 1996, y tras unos siete meses, de sostenida e intensa labor, finalizó a principios de 1997.

Réquiem para una esquina, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Vieja esquina de ayer. Panadería, de mi barrio sencillo y luminoso; desde un tiempo fragante y jubiloso, tu recuerdo regresa, todavía… Allí sola, conservas la alegría, de otra vida mejor: Trabajo y gozo, cuadra, harina y empeño laborioso, horno, masa y tesón, de cada día… Vieja esquina de ayer, callada y quieta, , hoy, la rápida acción de la piqueta, cimbra y va demoliéndote, implacable… Y aunque llegue el final: Derrumbe y muerte, sé, que dentro de mí, podré tenerte, con tu historia y tu estampa inolvidable.

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