Recordando al contador público nacional, Dr. Nicolás Hipólito Schiaffino: Todo un aleccionador y bello ejemplo, de servicio, entrega y generosidad. Fue fundador, propulsor y docente, de la Escuela de Comercio, de Chivilcoy.

La página evocativa de la fecha, la destinaremos, con un especial y emocionado sentir, de valoración, justo reconocimiento y merecido homenaje, a recordar la figura del notable y destacado contador, docente y hombre público chivilcoyano, Dr. Nicolás Hipólito Schiaffino, quien a lo largo de una clara y significativa trayectoria, siempre supo caracterizarse y distinguirse, por sus múltiples y plausibles inquietudes, su particular vocación de servicio, frente a nuestra comunidad, su espíritu abierto y desinteresado, su trato de cordialidad y fluida simpatía y, su espontánea y natural generosidad. Nacido en el seno, de una vieja y tradicional familia de Chivilcoy, su padre, Don José Schiaffino, fallecido en 1969, había sido intendente municipal, de nuestra ciudad, en 1926, y entre los años 1948 y 1952, en tanto, sus hermanos, el Dr. Walter José Schiaffino y Ángel Schiaffino, ocuparon diferentes cargos, en los ámbitos de la comuna local: el primero, fue comisionado, en 1945 y 1947, además de ministro, en la provincia de La Rioja, y el segundo, jefe municipal interino, durante la década de 1950. El Dr. Nicolás Hipólito Schiaffino, cursó sus estudios medios o secundarios, en las aulas del Colegio Nacional “José Hernández”, y en la Escuela de Comercio “Hipólito Vieytes”, de Buenos Aires, graduándose de perito mercantil. (Con respecto a este establecimiento de enseñanza, puntualicemos que, fue fundado por su tío paterno, el Dr. Regino Walter Schiaffino, prestigioso docente, ex director de la Escuela Normal “Domingo Faustino Sarmiento”, de nuestra ciudad, en la década de 1920). Luego, ingresó a los claustros, de la Facultad de Ciencias Económicas, de la Universidad de Buenos Aires, obteniendo el título de contador público nacional, con brillantes y sobresalientes calificaciones. Primer profesional, de nivel universitario,  en dicha disciplina, oriundo de nuestra ciudad, promovió y fomentó, con su feliz iniciativa y su empeñosa voluntad realizadora, la creación de la Escuela de Comercio “Dr. José León Suárez”, de Chivilcoy (Actualmente, Escuela Media Nro. 204) ; la cual, surgió como una “Sección  Comercial Anexa”, de la Escuela Normal “Domingo Faustino Sarmiento”, iniciando su ciclo lectivo, el 8 de junio de 1946. Allí, en el citado establecimiento educacional, hubo de ejercer la docencia, conquistándose, por sus diferentes  cualidades, virtudes y bonhomía, el mayor respeto y el sincero afecto, del alumnado y los colegas profesores. Incursionó, asimismo, en la esfera política, y merced a su firme compromiso y su genuina militancia, ocupó una banca de diputado, en el Congreso de la Nación, desde 1965  hasta 1966; interrumpiéndose su mandato legislativo, al producirse el golpe de estado castrense, que derrocó al gobierno constitucional y democrático, del Dr. Arturo Umberto Illia, el 28 de junio del 66. En otro orden, hubo de recopilar y reunir, cariñosa y pacientemente, las composiciones inéditas de su hermano, el inspirado poeta gauchesco, Enrique Pedro Schiaffino Errecalte (1919 – 1971), entregando a la estampa el volumen: “Marca, señal y descornador”, bajo el sello gráfico local, “Fígaro”, hacia el mes de octubre de 1978. El Dr. Nicolás Hipólito Schiaffino, falleció en Chivilcoy, el 18 de noviembre de 1978, y dos años más tarde, el 18 de noviembre de 1980, el Centro de Profesionales de Ciencias Económicas, de nuestra ciudad, le tributó un cálido homenaje, descubriéndose una placa recordativa, ante la bóveda donde descansan sus restos, en el Cementerio Municipal, y pronunciando, en esa oportunidad, palabras alusivas, el contador Luis Benigno Fernández, en representación del mencionado Centro.

El matutino “La Campaña”, en un artículo publicado, el domingo 16 de noviembre de 1980, refiriéndose al Dr. Nicolás Hipólito Schiaffino, señalaba: “Fue el primer profesional universitario de Ciencias Económicas que tuvo Chivilcoy, y le tocó desenvolverse  al comienzo, durante una época en que aún no se había alcanzado  el actual desarrollo de esas actividades. No obstante, su empeño no se limitó al ámbito estrictamente personal, sino que se brindó , con desinteresada constancia, para la difusión de la carrera, tanto en forma privada,  como en su carácter de profesor fundador de la Sección Comercial Anexa de la Escuela Normal. Su generosidad y su bonhomía fueron proverbiales, y su actividad se volcó también al ámbito político, donde llegó a ejercer una diputación. Fue un militante apasionado, con el cual se podía disentir, amistosa y cordialmente”.

Por su parte, la nota necrológica, del diario “La Razón” de Chivilcoy, del 21 de noviembre de 1978, manifestaba: “La noticia del fallecimiento,  de este estimado convecino, trajo al ánimo una sensación de amargura y estupor, al mismo tiempo. Se sabía de su mal, pero lejos de esperar un desenlace, que lo llevara definitivamente a la tumba. No era de avanzada edad, vivía con solvencia y había ganado muchos amigos, por su manera particular de ser y comportarse. Sus primeros años de profesional, le permitieron imponerse en su medio y sus conocimientos fueron ampliamente puestos al servicio de múltiples instituciones, a las que muchas veces no cobró aranceles u honorarios. Su condición de profesional, le permitió, asimismo, desempeñar con suma eficiencia, la cátedra de su especialidad en la naciente Sección Comercial Anexa a la Escuela Normal, en cuyo origen, contribuyó a cimentar el prestigio del establecimiento. Los primeros graduados en esta institución educacional, recuerdan con acendrado cariño a Schiaffino, como un destacado profesor. Con el advenimiento, de nuevas orientaciones en política, y con la intervención activa de uno de los hermanos mayores en estos menesteres, lo llevaron a ocupar algunos cargos de importancia, en el gobierno del municipio. Con el transcurso de los años, su nombre y su capacidad, le dieron pautas suficientes para llegar a una diputación, en el Congreso de la Nación. Al margen de sus accidentales incursiones en este orden de actividades, conquistó amigos en todas las esferas y obtuvo la consideración, por sobre las contingencias y los accidentes de la vida. Fue un buen amigo, generoso en muchos aspectos, y seguramente, que cuando hizo favores, no pidió que se le rindieran cuentas. En nuestro ámbito, numerosas personas lo recordarán con profundo afecto”.

La recordación pues, del contador público nacional, Dr. Nicolás Hipólito Schiaffino, sin dudas, un nítido y elocuente ejemplo, de vocación de entrega y servicio, conducta límpida y proba y, una sincera y fraternal generosidad.

 

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