Recordando al Escudo de Chivilcoy, aprobado en el mes de noviembre de 1977. El Escudo anterior, elegido en octubre de 1973.

Actual Escudo de Chivilcoy, aprobado en noviembre de 1977, durante la gestión municipal, del ingeniero José María Ferro. Constituye, uno de los tres símbolos o emblemas, de la ciudad y de nuestro Partido, junto al «Canto a Chivilcoy», de 1954, y la «Bandera de Chivilcoy», de 2008. 

Hacia fines del mes de noviembre de 1977, bajo la administración municipal, del ingeniero José María Ferro, hubo de registrarse la correspondiente aprobación, del actual Escudo de Chivilcoy, el cual, constituye un auténtico y verdadero símbolo o emblema, representativo de nuestra propia y genuina identidad chivilcoyana, junto al “Canto a Chivilcoy”, confeccionado  en el año 1954, para los monumentales y resonantes festejos del Centenario de nuestra ciudad, con letra del inspirado y notable poeta, escritor y periodista, Ernesto Domingo Marrone (1911 – 1986) y música, del caracterizado y prestigioso compositor, director de bandas y orquestas y docente, profesor Pascual Antonio Grisolía (1904 – 1983), y la “Bandera de Chivilcoy”, surgida de un concurso, llevado a cabo, en octubre de 2008, durante la gestión comunal, del Dr. Ariel Fabián Franetovich.

En dicho Escudo, podemos observar, tres campos o cuarteles – según las normas o reglas de la Heráldica, el Blasón y la ciencia de los escudos -, divididos por la Y, última letra del nombre Chivilcoy; un vocablo aborigen, de raíces araucanas y pampas, que desde el ángulo etimológico, significa: “Lugar de agua buena y abundante”, “Padre de todas las aguas” y “Aquí, agua”. Dos de los cuarteles, cuentan con un fondo de color verde, y el restante, con fondo de color azul. En uno de ellos, con fondo verde, aparece la histórica y memorable pala, de aquella singular jornada fundacional, de nuestra ciudad, del domingo 22 de octubre de 1854, cuando empuñada por Don Valentín Fernández Coria, hubo de clavarse en tierra, y determinó el centro, de la nueva y promisoria población, eminentemente agrícola, de la región geográfica del oeste, de la provincia de Buenos Aires; en el segundo campo o cuartel, también, con fondo verde, pueden verse, tres espigas de trigo – cabales y claros testimonios, de la riqueza y prosperidad, de la agricultura lugareña, y un brazo, del extenso y apreciable río Salado, que atraviesa la zona; y en el tercero – ubicado sobre la parte superior, y con fondo azul -, se contemplan un libro y una antorcha, los cuales, simbolizan o representan la educación y la enseñanza, las artes, las letras y, las altas y bellas  expresiones del intelecto y la cultura.

El citado Escudo, se inspiró en un diseño, efectuado en la década de 1940, por el polifacético y destacado poeta, escritor, investigador, traductor y docente, profesor Miguel Anuncio Tarzia, quien había nacido en San Miguel de Tucumán, en 1895, y falleció en Chivilcoy, a los 53 años de edad, el 27 de agosto de 1948. Ejerció la enseñanza, como catedrático del idioma francés, en las aulas del Colegio Nacional “José Hernández”; fue, entre otros cargos, interventor del Consejo Escolar, de nuestra ciudad, y miembro integrante de distintas instituciones locales; publicó un interesante e ilustrativo trabajo, acerca de la historia chivilcoyana: la fundación de 1854 y la figura, de Don Manuel Antonio del Carmen Villarino (1815 – 1868), con una minuciosa y completa semblanza biográfica, y entregó a la estampa, distintos volúmenes, en verso y prosa, como el libro de poesía “El Romero Visionario”, y el conjunto de ensayos filosóficos, titulado “Ensueño y acción”.

El actual Escudo de Chivilcoy, aprobado en noviembre de 1977, entró en vigencia, durante los primeros meses, del siguiente año 1978, colocándose en los despachos, dependencias y reparticiones oficiales, de la comuna.

El Escudo anterior, elegido el 1 de octubre de 1973.

El 1 de octubre de 1973, bajo la gestión municipal, del intendente Don Edgar Ángel Frígoli, se procedió a la elección, del futuro Escudo de Chivilcoy, resultando favorecido, el modelo o diseño, de la artista plástica y docente, profesora Alicia Villafañe. El matutino “La Voz de Chivilcoy”, del martes 2 de octubre de 1973, en su edición Nro. 1144, con el título: “Chivilcoy ya tiene su Escudo – Resultó ganador el trabajo presentado por la señorita Villafañe –“, informaba que: “Se reunió ayer, el jurado designado para la elección del Escudo de Chivilcoy, cuyo llamado a concurso había efectuado oportunamente, el Departamento Ejecutivo de la Municipalidad. Integraron el jurado, el director del Museo Policial, licenciado Adolfo Enrique Rodríguez; el presidente de la Asociación Numismática Argentina, profesor José María González Conde; la profesora María Sara Piñeiro, representante de la Escuela Superior de Artes Visuales; la concejal María Antonia Postiglione; el presidente del Centro Comercial e Industrial, Don Pedro Lozada; el señor Raúl Martinelli, en representación del Departamento Ejecutivo Municipal, y la señora Norma F. de Augello, de la Casa de la Cultura. Fueron presentados diez trabajos”.

Por su parte, el diario “La Razón”, en su edición del miércoles 3 de octubre de 1973, Nro. 19. 697, bajo el título “Elementos que componen el Escudo de Chivilcoy”, puntualizaba que: “En la fundamentación acerca de los elementos utilizados, se explica que la forma exterior del Escudo, remite simbólicamente a la pala utilizada para determinar el centro de la ciudad, el 22 de octubre de 1854. El campo del escudo se halla dividido en cuatro partes: la primera corresponde al área de la industria y el comercio, la segunda a la cultura, la tercera a la agricultura y ganadería, y la cuarta a los elementos tipográficos (nombre de la ciudad). Todos estos elementos, están simplificados y geometrizados. Refiriéndose a la organización tonal, se expresa en los fundamentos que acompañaron al trabajo: Parte primera: Campo azul celeste sobre el cual se destaca un sol radiante. La ubicación del sol es central, pues su influencia abarca a todas las áreas. El sol está presente en casi todos los símbolos nacionales y representa la fuente de energía, que mueve a los hombres a luchas por un futuro mejor. En el ángulo izquierdo, se destacan dos chimeneas negras en primer plano, y en segundo plano, un engranaje blanco, contrastando sobre el plano azul celeste. Parte segunda: Campo blanco sobre el cual se destaca una superposición de tres libros con los colores patrios, dominando este grupo una antorcha en verde y amarillo, simbolizando la luz de la inteligencia. Parte tercera: Campo verde, sobre el ángulo derecho figura una cabeza de ganado en blanco y negro, y sobre el izquierdo, una espiga en amarillo. Parte cuarta: La palabra Chvilcoy (tipografía negra, sobre campo blanco)”.

Subrayemos finalmente que, este Escudo de 1973, perdió vigencia y, literalmente, se anuló y  caducó, en 1976, al producirse el golpe de Estado militar,  del 24 de marzo, con la interrupción del sistema democrático y el orden constitucional, y la instauración, por parte de las Fuerzas Armadas argentinas, del denominado “Proceso de Reorganización Nacional”.

Décima al Escudo de Chivilcoy, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Escudo, que nombro y digo, al verlo entonces, ahora, con la pala fundadora y tres espigas de trigo. Un río Salado, amigo, el libro noble y cercano, y la antorcha – brillo ufano -, que conforman, plenamente, este símbolo elocuente,  del sentir chivilcoyano.

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