Recordando al ingeniero agrónomo y docente, Julio Andrés Frascini (1929 – 2019).

El ingeniero agrónomo, Julio Andrés Frascini (1929-2019), quien dejó huellas, profundas y perdurables, en las filas del Leonismo chivilcoyano, la Sociedad de Bomberos Voluntarios y, distintas instituciones de Chivilcoy. Su aleccionador y bello ejemplo de vida, vivirá para siempre, en el alma de nuestra comunidad. 

El 1 de agosto de 2019, falleció en nuestra ciudad, el ingeniero agrónomo y docente, Julio Andrés Frascini, suscitando, su desaparición física, una expresión unánime y sincera, de franca y profunda consternación, en distintos ámbitos, círculos y esferas, del vecindario y la comunidad. Figura de prolongada y apreciable trayectoria, en la faz profesional y en el campo de la docencia, siempre supo caracterizarse, por sus firmes y claros principios y valores morales, su gran calidad humana, su rectitud y honradez, de una conducta límpida e inquebrantable y, su fiel y sostenida vocación de servicio, ante la gente, el prójimo y sus semejantes.

Nacido en 1929, tras cursar sus respectivos estudios, de nivel universitario, se graduó de ingeniero agrónomo, consagrándose luego, a su labor específica, y al ejercicio de la enseñanza secundaria, en las aulas de diferentes establecimientos educativos locales. Allí, en el escenario de la docencia, de una manera cabal y elocuente, evidenció y demostró, su auténtica capacidad didáctica, su sólida formación y sus amplios conocimientos; conquistándose, por su calidez, cordialidad y afectuosa bonhomía, el hondo respeto y el particular cariño, de sus colegas y de todo el alumnado. En la faz agronómica, el ingeniero Frascini, hubo de integrar el consejo directivo, de la Agencia Cooperativa de Extensión –  Chivilcoy -,  del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que se organizó durante la década de 1950, para brindar una adecuada asistencia y capacitar también, al productor rural, con el propósito de lograr una óptima y beneficiosa explotación; promover un mayor desarrollo, de entidades juveniles agrarias, y propender a una mejora, del nivel de vida familiar, de los hogares rurales, auxiliando a la economía general de la chacra. Puntualicemos que, el INTA, fundado en 1956, “se creó para impulsar, vigorizar y coordinar el desarrollo de la investigación y la extensión agropecuaria, y para acelerar, con los beneficios de estas funciones fundamentales, la tecnificación y el mejoramiento de la empresa agraria y de la vida rural. Para ello, estimuló, con énfasis especial, entre otras actividades, la extensión agraria, mediante la asistencia educacional, técnica y cultural, del productor rural y de su familia, como además, el mejoramiento de la comunidad, en la que se hallaba inserto”.

Compuso el grupo fundador, del Club de Leones, de nuestra ciudad, creado el 22 de octubre de 1964; presidió, en diversos períodos, dicha institución, y desenvolvió en el seno de esta benemérita entidad, una larga y fecunda labor, de muchas décadas, con la entusiasta pasión, el espíritu fervoroso e inquieto y, el juvenil y singular dinamismo, que siempre hubieron de distinguirlo. Por otra parte, participó en la creación y la organización, del Club Leo, fundado el 3 de mayo de 1969, hace ya, cincuenta años transcurridos. Asimismo, integró las filas, de la Sociedad de Bomberos Voluntarios, de nuestra ciudad – creada el 7 de julio de 1945 -, como directivo, de la citada entidad, o en carácter, de un permanente y eficaz colaborador, de la misma. Amante de las expresiones artísticas y literarias, fue autor de sentidos textos poéticos, y estuvo asociado, a la seccional Chivilcoy, de la Sociedad Argentina de Escritores (S.A.D.E).

A una edad, ya avanzada, después de transitar el extenso y arduo camino de la vida, ha fallecido el ingeniero Julio Andrés Frascini; pero sin dudas, quedará en el alma y el quehacer diario de la ciudad, su admirable y hermoso ejemplo de trabajo, nobleza, honestidad y, una magnánima y desinteresada entrega cotidiana, a fin de servir y tender una mano fraterna, a los demás.  Aleccionador ejemplo moral, capaz de trascender el tiempo, por encima y mucho más allá de la muerte, el eterno e inexorable silencio y, el ingrato y obscuro olvido. Porque los hombres de bien, buenos y generosos, como el ingeniero Julio Andrés Frascini, seguirán viviendo para siempre, en el corazón y el sentimiento, de toda nuestra comunidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *