Recordando al profesor Luis Sebastián Marzik (1925-2001).

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Evocamos hoy, la honrosa e inolvidable figura, del prestigioso y siempre recordado, profesor Luis Sebastián Marzik – una auténtica y aleccionadora gloria, del historial educativo chivilcoyano -, quien a lo largo de muchos años, de una fiel y sostenida labor, en el campo de la enseñanza -, siempre se caracterizó y destacó, por su bien demostrada capacidad profesional, sus amplios conocimientos docentes, su alto y edificante sentido, del respeto, el orden y la disciplina y, su honradez y rectitud, verdaderamente ejemplares. Nacido en 1925, hubo de cursar sus correspondientes estudios, en las aulas, de la tradicional y bien acreditada Escuela Normal de Profesores “Dr. Mariano Acosta”, obteniendo allí, su diploma de Profesor Normal, en la rama de “Ciencias”. Hacia el mes de abril, de 1949, arribó a Chivilcoy, y dentro de los ámbitos, de nuestra ciudad, comenzó el ejercicio de la docencia, en la Escuela Normal “Domingo Faustino Sarmiento”, y en el Colegio Nacional “José Hernández”.

En 1956, cuando el profesor Antonio Anselmo, se desempeñaba como director de la Escuela Normal, el profesor Marzik, hubo de asumir, en calidad de vicedirector, del citado establecimiento. Tiempo más tarde, al ser ascendido, el profesor Anselmo, al cargo de inspector, el profesor Marzik, quedó al frente, de la Escuela Normal, en forma automática como director suplente, y en el año 1964, mediante concurso, alcanzó la titularidad, de sus funciones. Fue director, de la Escuela Normal, durante veintisiete fecundos e ininterrumpidos años, de arduo trabajo, integridad moral, proyectos y ponderables realizaciones;  hasta acogerse, finalmente, a los merecidos beneficios jubilatorios, el 31 de diciembre de 1991.

El 22 de octubre de 1999, bajo la gestión municipal, del Dr. Rodolfo Bardengo, se lo declaró “Ciudadano Ilustre”, de Chivilcoy. Casado, en octubre de 1949, con la señora Mercedes Elsa Thell, y padre de cuatro hijos, el profesor Luis Sebastián Marzik, falleció, a los 76 años de edad, en el mes de diciembre de 2001. Todo un genuino y enaltecedor modelo o paradigma de enseñanza, en la historia de la educación chivilcoyana; un bello y reconfortante ejemplo, para las actuales y futuras generaciones estudiantiles.

El profesor, soneto de Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Profesor, que entusiasta y puntualmente, vas cumpliendo tu entrega cotidiana, con la fiel vocación, de tu alma ufana, tu hondo empeño y tu brega de docente. Noble esfuerzo y espíritu consciente, de tu hermosa misión, que hacia el mañana, abre toda una límpida ventana, al saber y el futuro floreciente… Profesor, que a través de tu destino, vas sembrando, en el medio del camino, la palabra fecunda y bienhechora… Y al final del trabajo, cada día, dejas junto a la clase – lumbre y guía -, tu más rica lección educadora.