Recordando la publicidad rodante “Radio Fénix” y la figura de Rutilio R. Guillardoy, en el historial callejero chivilcoyano.

La página evocativa de la fecha, la destinaremos a la sentida y nostálgica recordación, de la curiosa y singular publicidad rodante “Radio Fénix”, que supo recorrer y transitar, las distintas calles de Chivilcoy, durante las décadas de 1940  y 1950, propalando, de una manera expresiva y vibrante, todo un amplio conjunto de propagandas comerciales, y a la figura de su sin par creador, artífice,  ejecutor y propietario, Rutilio Guillardoy; un vecino de nuestra ciudad, quien a lo largo de una fiel y popularizada trayectoria, se caracterizó por su auténtico y profundo entusiasmo, su espontánea y natural simpatía, su empeñosa voluntad realizadora, sus múltiples y plausibles iniciativas e inquietudes y, su actitud franca y solidaria, frente a toda la comunidad.

Hombre dinámico y polifacético, de particular impulso y, una firme contracción hacia el trabajo, desplegó una amplia tarea, la cual, le permitió sumar, a la ya reconocida publicidad rodante “Radio Fénix”, otra serie de actividades, – algunas, de avanzada o vanguardia, para la época -,  como por ejemplo, la fundación de una empresa de trámites o gestiones rápidas, denominada “Cadete al instante”; una agencia de colocaciones laborales, y una agencia matrimonial, que contó con el debido asesoramiento legal, del distinguido abogado local, Dr. Antonio Matoccio. Asimismo, promovió la creación, de un llamado “Libro Negro” de diferentes deudores, del comercio de nuestra ciudad; hubo de organizar concursos o certámenes de intérpretes musicales, que recibían en concepto de premio o recompensa, una actuación, a través de la onda radial, de la emisora porteña Mitre; estudió el bandoneón, junto al memorable maestro del instrumento,  Don José Naviglia; bautizó, con el nombre del glorioso docente Don Pedro Nicolás San Mauro, a la arteria, prolongación de la calle Colón, y fue el magnífico presentador y animador, de los brillantes espectáculos y las  imborrables veladas artísticas, que se llevaban a cabo, en las instalaciones del viejo Prado Español, y en los ámbitos del ex Lago Artificial (Hoy, Anfiteatro Municipal “Pueblos Originarios”), registrándose las actuaciones, de grandes cantores y músicos nacionales, como Hugo del Carril, Alberto Castillo, Sabina Olmos, Oscar Alonso, Alberto Margal, Roberto Firpo, Lorenzo Barbero, etc. Residía, en la calle Colón Nº 361, de nuestra ciudad, y su teléfono, era el 1388.

El destacado y prestigioso escritor, periodista e investigador de nuestro ayer lugareño, Gaspar José Astarita (1928 – 2003), en una interesante e ilustrativa nota recordativa, publicada en las columnas del matutino “La Campaña”, el sábado 25 de Mayo de 1985, señalaba que: “Todos los pueblos de provincia, tuvieron en aquellas décadas del 40 y del 50, sus clásicas y efectivas “publicidades rodantes”, llamadas así – con acierto -, las estructuras de difusión, compuestas de altoparlantes ubicados sobre el techo de un automóvil, que irradiaban la propaganda del variado comercio pueblerino, el anuncio de los espectáculos  que se ofrecían y, por supuesto, matizando todo con música grabada. Esta, a través del disco, junto con la locución leída, era suministrada por el propio locutor del automóvil que, de esta manera, se convertía a un mismo tiempo, en radio – operador, locutor y chofer. De ello, nada  queda ya, salvo algún remedo, cuando en tiempo de elecciones, o para promocionar algún acontecimiento muy especial, se reacomoda un automóvil, con algunos de aquellos elementos, y se sale a la calle, a ejecutar la publicidad. Pero la empírica empresa publicitaria ha desaparecido. Aunque por supuesto, quedan los recuerdos, de esas modestas y eficaces instituciones pueblerinas; Mármora, Villamea, etc. Una de las que había calado muy hondo, en los oídos y en el afecto chivilcoyano, era la de la Publicidad Radio Fénix, y de su titular, Rutilio Tito Guillardoy”.

Gaspar José Astarita, subrayaba además, en dicha nota, que: “Por su afán de progreso – y agotándose las posibilidades en su pueblo, para lo que eran sus aspiraciones -, Rutilio Guillardoy, se radicó luego, en Buenos Aires, donde desarrolló una significativa tarea – siempre en el ramo de la publicidad -, en importantes empresas porteñas, dentro de la disciplina, de las Relaciones Públicas”.

Rutilio R.  Guillardoy, falleció en la Capital, hace ya varios años, pero dejó, en el corazón del vecindario y la comunidad ciudadana, el indeleble y querido recuerdo, de su espíritu cordial y afable, su actitud simpática y comunicativa, su conducta  de probidad y límpida honradez y, su lejana y casi legendaria publicidad rodante “Radio Fénix”, recorriendo, con anuncios, informaciones y acentos musicales, bajo un clima de sonora algarabía, las calles y los barrios de Chivilcoy…

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