El recuerdo del artista plástico, Hernando De Paulo (1940 – 2002).

Compartir

Caricatura, del talentoso e inolvidable, dibujante, pintor y muralista, Hernando De Paulo (1940-2002), quien desarrolló, una digna y destacada labor, en el campo, de la artes plásticas chivilcoyanas. Su querido recuerdo, permanece en el corazón, de nuestra cultura local.

Evocamos hoy, la inolvidable figura, del talentoso y conocido dibujante y pintor chivilcoyano, Hernando De Paulo, un artista plástico, de apreciable trayectoria, aquí, en nuestro medio, quien se caracterizó, por sus profundas inquietudes creativas, su fina sensibilidad interior, su clara formación, estética y cultural, y su espíritu soñador y bohemio, que lo distinguió a lo largo de toda la vida. Nacido el 15 de septiembre de 1940, hubo de cursar, sus estudios primarios o elementales, en las aulas de la Escuela Nro. 6 “Bernardino Rivadavia”, y los secundarios, en la Escuela de Educación Técnica Nro. 1 “Dr. Mariano Moreno”; concurriendo, asimismo, en esa época, de niñez y adolescencia, a la Academia de Dibujo y Pintura “Ernesto de la Cárcova”, donde recibió, las primeras lecciones, a través de la gran docente y artista plástica, profesora Leontina Poch Grondona.

Hacia el año 1960, resolvió radicarse en Buenos Aires, y allí, se dedicó al estudio de la figura y de la psicología humanas, cursando dos años, en los ámbitos de la Escuela de Bellas Artes, porteña. Incursionó, además, en la faz cinematográfica, como ayudante de cámara, en la película titulada “La juventud es feliz”; un filme rodado, en 1962, en los estudios de la Asociación de Cine Experimental (A.C.E.), dentro del pintoresco barrio de San Telmo, en la Capital. Durante los primeros años, de la década de 1960, hubo de asistir, a los respectivos talleres, de los notables artistas plásticos argentinos, Juan Carlos Castagnino, Carlos Alonso y Antonio Berni; obteniendo, de esas enriquecedoras experiencias, un importante dominio técnico, y un caudal de sólidos conocimientos.

En 1964, llevó a cabo, una muestra individual, de óleos y de acrílicos, en el Instituto Municipal “Luquelli Bonadeo”, de Buenos Aires; hacia 1965, efectuó distintos murales, en la ciudad de Asunción del Paraguay; en 1967, realizó una exposición, con el conjunto “Artistas del Oeste”, y aquí, en Chivilcoy, hubo de pintar un mural, para el salón del establecimiento comercial “VELAFÉ”, y brindó, además, su solidaria y generosa colaboración, al grupo dramático, del teatro “El Chasqui”.

En la década de 1970, en nuestra ciudad, efectuó diversas ilustraciones de textos, para la revista literaria “Enfoques”, del destacado escritor, poeta y periodista, Miguel Desiderio Torres (1928 – 2003), y para el auténtico y recordado poeta, escritor y periodista, Alberto Lindolfo Boluntieri (1936 – 2009), con su relato “El Rosario”, premiado y publicado en las páginas, de la revista católica “Esquiú”, de Buenos Aires, en 1978. También, en la década de 1970, llevó a cabo un mural, en la sede institucional, del cuerpo de bomberos voluntarios, de Chivilcoy, y realizó distintas exposiciones, en la Escuela Superior de Artes Visuales. Ya en la década, de 1980, expuso, en diversos lugares, de nuestra ciudad, en Buenos Aires y La Plata; y en 1987, hubo de ilustrar el volumen “Manolito Donoso, el ingeniero ingenioso”, una novela, de índole humorística, del escritor y poeta local, Osmar Domingo Lasalvia (1924 – 2014). Integró el grupo “Encuentro por las Artes”, y con los artistas, componentes de dicha entidad, organizó y participó, en numerosas exposiciones.

Años antes, a fines de la década de 1970, y comienzos de la de 1980 (1979, 1980, 1981, 1982 y 1983), junto a Ireneo Jorge Saraniche, Martha Plaul de Rocha y Derlis López Albamonte, forma parte, del grupo denominado “Círculo de Arte”, el cual, se sumó después, una significativa cantidad, de creadores plásticos locales; efectuándose, amplias y concurridas exposiciones, en diferentes sitios de Chivilcoy. El dibujante y pintor, Hernando “Chichito” De Paulo, falleció el 1 de octubre de 2002, a los 62 años de edad. Hoy, perduran su nombre y su obra, en el corazón y el historial, de las artes plásticas chivilcoyanas.

Al dibujante y pintor, Hernando De Paulo, por Carlos Armando Costanzo.

Lo recuerdo, con alma de idealista, y un carácter, acaso, extravagante. Vocación especial de dibujante, entusiasmo de diestro muralista. Sin ninguna ambición materialista, yo recuerdo, su ensueño delirante; su talento, genuino y desbordante, y su lápiz sutil, de claro artista… Hoy, lo veo, otra vez, tan solitario, con su andar por las calles, casi a diario, su bohemia y su vena sensitiva… Y sé bien, que él aún, sigue presente, mientras todas sus obras, largamente, nos regalan su magia creativa.

Amó el arte, el dibujo y la pintura, y así, quiso vivir – tenaz intento -, con su lápiz, su ingenio y su talento, su inquietud y sus ansias de aventura. Una clara mirada de ternura, un auténtico y hondo sentimiento; una chispa creadora – firme aliento -, y un camino, detrás de la hermosura… Solitario y eterno vagabundo, decidió fabricar su propio mundo, padeciendo penurias y dolores… Singular ser humano y personaje, su bohemia, al final, se fue de viaje, hacia un sueño de líneas y colores.