Reflexión lunfarda: Hay que estar, frente al flagelo del Coronavirus

La cuarentena y el aislamiento, de carácter obligatorio e imprescindible, impuestos frente al peligroso y amenazante flagelo del Coronavirus, nos invitan a reflexionar y meditar, de un modo serio y profundo, respecto de la suma y crucial importancia, de dicha decisión de las autoridades nacionales, provinciales y municipales, y el estar, firmes, seguros y serenos, en las particulares y excepcionales circunstancias del país, que vivimos y atravesamos. Estar al pie del cañón, cada día y durante toda nueva jornada, conscientes de los deberes y obligaciones, y de nuestra auténtica y verdadera responsabilidad social, como buenos ciudadanos. Estar, calmos y pacientes, sobrellevando la difícil y compleja situación general, que hoy aflige y somete a la República. Estar muy unidos y mancomunados, estrechando sólidos y sinceros vínculos de cariño, benevolencia,  comprensión, simpatía,  afecto y amistad, y dejando atrás, la necedad,  las divisiones y antinomias, las disidencias o discrepancias, las grietas, odios y rencores y, las ambiciones, bajezas, mezquindades, obscuros egoísmos y deleznables miserias  y vanidades humanas. Estar, delante de la dramática y patética realidad que nos comprende a todos, considerando que, esta hora actual de los argentinos, constituye sin dudas, una óptima y excelente oportunidad, y la ocasión más adecuada y propicia, para recuperar los principios y valores morales y espirituales, casi perdidos: el cristiano y evangélico amor hacia el prójimo y los semejantes, la bondad, la humildad, la modestia, la misericordia,  los genuinos sentimientos de fraternal solidaridad, la cooperación, el socorro o auxilio y, la entrega espontánea, abnegada y generosa. Estar, transcurriendo la presente cuarentena, en la dulce y deliciosa paz hogareña, con una santa y divina paciencia, y la fiel e imperturbable serenidad, de un corazón optimista y esperanzado. Qué Dios nos ampare y bendiga,  a todos los argentinos y chivilcoyanos.

Hay que estar, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro correspondiente de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Hay que estar, buen chabón, en la trinchera, y cincharla, de frente, cada día, con un cuore pulenta, de energía, y una fuerza debute y verdadera. Hay que estar, sin hacer pinta o bandera, – lejos ya, de avivada y fulería -, con chamuyos de amor y de alegría, y una flor de onda posta, en la piojera. Hay que estar, siempre firmes y fratelos, no juguemos de tristes pipistrelos, toda cosa, nos deja una enseñanza… Y hoy, sigamos, sin broncas ni espamento, bancando solidarios, el momento, unidos, tras un cacho de esperanza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *