Reflexión lunfarda: Homenaje al amigo.

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El 20 de julio, hubo de conmemorarse, el “Día del Amigo”, una simpática y entrañable celebración, de trascendencia mundial, que sin dudas, nos invita hoy, a meditar y flexionar, acerca de la singular importancia, el sentido, la esencia, los principios y, los elevados y significativos valores espirituales, de la amistad, la unión noble y fraterna, la piadosa y profunda solidaridad, y la buena y armoniosa convivencia de todos los seres humanos del planeta. El filósofo griego, Demetrio de Falera, puntualizó que: “Un hermano, puede no ser un amigo, pero un amigo, será siempre un hermano”; en tanto, el poeta y escritor estadounidense, Ralph Emerson, subrayó que: “Un amigo, es una persona, con la que se puede pensar, en voz alta”. Dicha conmemoración, surgió, hace ya, muchos años, gracias a la feliz y afortunada iniciativa, del polifacético y prestigioso odontólogo, escritor, filósofo, psicólogo, músico y docente, Dr. Enrique Ernesto Febbraro, un inquieto y fervoroso argentino, quien propuso, precisamente, esa fecha, dentro de nuestro calendario evocativo, como una espontánea y jubilosa adhesión, y un cálido y especial reconocimiento, a la histórica y muy trascendental llegada del Hombre a la Luna, aquel memorable domingo 20 de julio de 1969. El propio Dr. Febbraro, señaló que: “El acontecimiento, causó una conmoción, en todo el mundo; todos acompañamos esa proeza del Hombre, a través de las pantallas de televisión. Desde la Tierra, se experimentó una sensación de solidaridad, y todos nos sentimos amigos, de los que estaban distantes. Aunque fue un hecho científico alucinante, nadie puede quitarle su mérito poético. Ese día, 20 de julio, todos estuvimos pendientes de la suerte, de los tres astronautas estadounidenses, Armstrong, Aldrin y Collins. Fuimos amigos de ellos, y ellos, amigos del universo”. El Dr. Enrique Ernesto Febbraro, había nacido en el barrio porteño de San Cristóbal, el 7 de julio de 1924; desarrolló su labor profesional, en el campo de la odontología; ejerció la enseñanza; perteneció a las filas del Rotary Club, y en una oportunidad, hubo de visitar a Chivilcoy; resdió en la ciudad bonaerense de Lomas de Zamora, declarada, por su ponderable inquietud, “Capital provincial de la Amistad”; promovió la fundación de Asociación Mundial para el Entendimiento, y falleció, a los 84 años de edad, el 4 de noviembre de 2008. El Dr. Febbraro, a fin de materializar su objetivo, sobre la instauración del “Día del Amigo”, hubo de enviar cartas, a diferentes países del mundo; logrando, con posterioridad, numerosas respuestas favorables. En un texto de su autoría, titulado “Para que te sientas amigo”, el Dr. Enrique Ernesto Febbraro, escribió: “Hazlo todo con ternura. Demuestra tu alegría, siempre. Exprésate con humildad. Fomenta la comprensión. Busca las coincidencias. Asiste a tus amigos. Respeta tu patria, tu hogar y tu trabajo. Cuida tu pureza. Ayuda a pacificar…, comenzando con tu Paz Interior”.

Homenaje al gomía, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director-organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

Para vos, como posta y fiel gomía, la emoción de mi humilde batimento, por tu facha cordial, tu forte aliento, tu parola y tu lunga compañía. Para vos, por tu cacho de alegría, tu sonrisa, tu flor de sentimiento, y tu aguante, sin fiaca ni espamento, que me banca, muy pancho, cada día… Para vos, por tu gaucha y limpia mano, tu honradez, sin un tongo ni un afano, tu onda piola y tu espíritu canchero…, mi homenaje de ley, más afectuoso, a tu cuore sincero y generoso, de gomía debute y verdadero. Gracias, flaco – lo digo, de movida, con un franco chamuyo remanyado -: Tu polenta amistad, es en mi vida, todo un sol fraternal y esperanzado.