Reflexión Lunfarda: La Tradición Nacional y el espíritu de argentinidad

La popularizada y tan  significativa realización, de la 63 edición, de la Fiesta Argentina de la Tradición, llevada a cabo en Chivilcoy, por el Centro Tradicionalista “El Fogón”, con el ya clásico y memorable desfile criollo y evocativo, a través de las calles, de nuestra ciudad; nos ofrece hoy, la oportunidad más indicada y propicia, a fin de puntualizar y resaltar, la fundamental importancia de la Tradición de los pueblos, que mantiene vivo y vigente, el espíritu gaucho de la Patria, la idiosincrasia campera, el sincero  y genuino sentir paisano y, el auténtico y profundo criollismo. La Tradición Nacional, cuya celebración, cada 10 de noviembre, se estableció en 1949 – hace ya, setenta años transcurridos -, para recordar el natalicio, del gran poeta gauchesco, periodista, escritor, militar y hombre público, Don José Hernández, quien viera la luz, precisamente, un 10 de noviembre de 1834, en la chacra de Pueyrredón (Actualmente, distrito bonaerense de San Martín), junto al hogar de Don Rafael Hernández y Doña Isabel Pueyrredón. Autor del inmortal poema “El gaucho Martín Fierro” – una formidable y colosal obra cumbre, de nuestro patrimonio literario argentino -, publicado el 6 de diciembre de 1872; de la segunda parte, “La vuelta de Martín Fierro”, aparecida en 1879, y de los libros: “Instrucción del estanciero” y la “Vida del Chacho Peñaloza”, dedicado a la valerosa y destacada figura, del caudillo riojano, general Ángel Vicente Peñaloza; Don José Hernández, dejó de existir, en Buenos Aires,  a los 51 años de edad, el 21 de octubre de 1886. Al producirse su fallecimiento, ocupaba una banca de senador, en el Congreso de la Nación. En Chivilcoy, el 10 de noviembre de 1949, se bautizó el viejo Colegio Nacional – inaugurado, oficialmente, el 17 de mayo de 1914 -, con el ilustre nombre de José Hernández; descubriéndose un busto del poeta, realizado por el notable escultor entrerriano, Israel Hoffman, en el hall de acceso, de dicho establecimiento educativo. Asimismo, a la Escuela primaria Nro. 42, fundada hacia 1907, se .le asignó la denominación de José Hernández, y a la Escuela Nro. 58, creada en 1924, la de Martín Fierro, el legendario y singular personaje, del bello y memorable poema gauchesco. Por otra parte, el 28 de enero de 1967, se hubo de inaugurar, dentro de los ámbitos del Barrio Obrero, en el sector Sud, de nuestra ciudad, la plaza Martín Fierro, merced a la iniciativa y, la ardua y pujante labor realizadora, del Club de Leones, de Chivilcoy, juntamente con las autoridades municipales, bajo la gestión del Ing. José María Ferro. El 27 de noviembre de 1988, se descubrió, en el centro de dicha plaza, un monumento a José Hernández, llevado a cabo, por un vecino de nuestra ciudad, de apellido Errante. La citada estatua, con el transcurso del tiempo,  poco a poco, se fue deteriorando, hasta destruirse por completo, y ser luego, removidos sus escombros. Años más tarde, el 6 de diciembre de 2007, se inauguró  en ese mismo sitio, el monumento al Gaucho, que efectuó el diestro y talentoso escultor local, Osvaldo Néstor López. Recordemos también, que el 8 de noviembre de 1952, se fundó el reconocido y prestigioso Centro Tradicionalista “El Fogón”, el cual, realizó su primer desfile criollo y evocativo, el domingo 10 de noviembre de 1957. Su cabal y hermoso lema, expresa: “Cultivar la Tradición es servir a la Patria”. Hoy, más que nunca, debemos reivindicar y exaltar la Tradición, que despierta la memoria histórica del pasado, palpita en el corazón del presente y, se proyecta hacia un luminoso y esperanzado futuro.

La debute Tradición, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña del Lunfardo.

La Tradición, me copa todavía, con el rancho mistongo y el overo, la carreta y el gaucho más canchero, el cachuzo fortín, la toldería… Me copa, con su posta melodía, la diquera payada y el pampero; una flor de vihuela, el buen arriero, el palenque pintón, la pulpería… Me copa, con el mate y el asado, el yobaca chipola y el recado, las zambas, el malambo y el fogón… Y en el aire y la voz de la matina, puedo así remanyar – gloria argentina -, la pulenta y debute tradición.

 

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