Reflexión lunfarda: “Otra vez, sopa”, en el país del “Más de lo mismo”.

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La popularizada expresión callejera: “Otra vez, sopa”, constituye también, un motivo o tema, de análisis y reflexión, por parte de la musa lunfardesca, la cual, examina y evalúa, el profundo contenido de esta frase, que en gran medida, refleja, evidencia o traduce, la insatisfacción, el malestar y el descontento, del ciudadano común, frente a determinadas circunstancias o situaciones, tan repetidas o reiteradas, a lo largo del tiempo y, en el curso de los años. Ese ciudadano común, que trabaja, lucha, se esfuerza y sacrifica, día tras día, de una manera anónima y casi inadvertida, en medio del contexto, de una sociedad y de un país, donde, infortunadamente, no cambia nada, nunca pasa nada, todo queda en la nada, siempre se habla mucho, de lo mismo, todos son iguales, todo da lo mismo y, todo termina, de un modo fatal e inexorable, siendo, al fin y al cabo, más de lo mismo. En efecto, la sociedad y el país, del “más de lo mismo”, donde proliferan las crisis, de orden financiero, los ajustes y recortes económicos, los incrementos de precios y tarifas, la injusticia, las desigualdades sociales, la corrupción, la abierta y manifiesta impunidad y, la carencia, prácticamente absoluta, de formación cultural, ilustración y nivel educativo. La sociedad y el país, donde, por desgracia, suelen perder, las personas buenas, honradas y trabajadoras, que van haciendo y forjando, silenciosamente, nuestra Patria, a través de las distintas jornadas del año; y por el contrario, ganan, triunfan, se favorecen y benefician, los inescrupulosos, indignos y deshonestos, los que no tienen trayectoria ni méritos genuinos, y quienes, violan e infringen las normas legales,  cometiendo todo tipo de maniobras fraudulentas, actos dolosos y hechos delictivos. La sociedad y el país, del crudo y patético “Canvalache Discepoliano”, donde son, exactamente, lo mismo, un erudito y un ignorante, o un hombre honesto y un delincuente…  La sociedad y el país, con una educación, sin resultados concretos y positivos, donde se habla cada vez más, y se trabaja, cada vez menos, no logrando resolverse, los auténticos problemas, a pesar de los tiempos transcurridos, y las miles de palabras, vanas, inútiles e inconducentes… Debemos recuperar, con urgencia y ante todo, – prioridad número uno -,  los principios éticos, y los valores morales, humanos, patrióticos y espirituales, como así también, la sagrada cultura, el hábito y la conciencia del trabajo, el esfuerzo, la lucha, el estudio y, los más nobles y mejores propósitos y anhelos, de un futuro progresista y esperanzado. No podemos esperar resultados distintos, haciendo siempre lo mismo… El único sendero posible, es sin lugar a ninguna duda, el camino aleccionador y edificante, de la educación, la honradez, la humildad, la verdad, y el saludable y provechoso trabajo, lejos de la incultura, el analfabetismo, la holgazanería y la miseria; lejos  de la contaminada corruptela, la impunidad, la indecencia, la deshonra, la mentira, la ambición y el egoísmo… Los Hombres, al igual que los árboles, se conocen y aprecian, por sus propios frutos.

Otra vez, sopa, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director-organizador del Archivo Literario Municipal y del Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro académico correspondiente de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y la Academia Porteña de Lunfardo.

Otra vez, che, gilún, otra vez, sopa, es de nuevo, la historia ya junada; en el ispa, sabés, no cambia nada, y te agarran y engrupen, como a un opa. Otra vez, la malaria que te copa, los despioles, las broncas, la pavada, y entre tanta podrida remanyada, no salvás los tamangos ni la ropa… Otra vez, el mortal “más de lo mismo”, la fulera injusticia, el egoísmo, la ambición y la guita, del que afana… Siempre pierde, el honrado laburante, pero el chorro canchero y el maleante, están piolas y nunca van en cana. Y hoy, entonces, delante de la tropa, con un kilo de embale y emoción, yo quisiera batir: ¡Basta de sopa, porque tengo una enorme indigestión!