Reflexión lunfarda: Versos del «Más de lo mismo».

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VERSOS DEL “MÁS DE LO MISMO»

Infortunadamente, acaso, sin adquirir real dimensión y comprensión, del fenómeno y de las circunstancias, hemos caído en el círculo vicioso y la fatal rutina, del «más de lo mismo». Tenemos la triste y deprimente percepción, del tiempo perdido, las demasiadas y excesivas palabras, el poco trabajo, la reiteración de los errores, con idénticas conductas y actitudes… Se habla demasiado, a través de muchos debates, discusiones, controversias y manifestaciones meramente verbales, pero no se advierten, resultados concretos y positivos, en favor de la gente… Pareciera, no obstante, el transcurso de los años, que nada se hace, nada avanza, nada se resuelve, nada cambia -a pesar de anuncios y promesas optimistas-, todo va quedando, en la nada, y todo, termina siendo, la eterna repetición del «más de lo mismo». ¿Será ese, nuestro karma, estigma e inevitable destino?: «El más de lo mismo». Si no se predica con el buen ejemplo, si no se recuperan los principios éticos, los valores morales, humanos, patrióticos y espirituales, y la conciencia y la cultura del trabajo, el esfuerzo y el estudio; si no elegimos, de una vez para siempre, el camino del trabajo, la educación y la enseñanza, caeremos, inevitablemente, en el eterno «Más de los mismo».

Por Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano; miembro del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, de la Universidad de Pittsburgh (Pensilvania, Estados Unidos), y miembro académico correspondiente, de la Academia de Folklore de la Provincia de Buenos Aires y de la Academia Porteña del Lunfardo.

EL LUNFARDO: Es  una jerga, de índole popular, que constituye un repertorio léxico o un vocabulario, integrado por términos o palabras, los cuales, ingresaron a nuestro país, a través de las distintas corrientes inmigratorias, en especial, italianas, francesas, españolas y portuguesas, y después, se incorporaron al lenguaje o el habla coloquial de los argentinos. El 21 de diciembre de 1962, se fundó la Academia Porteña del Lunfardo, cuyo lema expresa: “El pueblo agranda el idioma”. El 5 de septiembre, se festeja el Día del Lunfardo, recordando la aparición gráfica, del libro “Lunfardía”, de Don José Gobello (1919 – 2013), el 5 de septiembre de 1953.

Debemos predicar y sembrar, con el testimonio de nuestra conducta y el buen ejemplo de vida. Debemos recuperar y poner en práctica, la cultura y la conciencia del trabajo, el esfuerzo, el estudio y los méritos; los principios éticos y los valores morales, humanos, patrióticos y espirituales; el amor hacia el prójimo, la humildad, la honradez, la nobleza, el respeto, la educación y la enseñanza, la verdad, la justicia y la transparencia. Debemos dejar de ser, una sociedad, con corruptela e impunidad, donde pierden las personas buenas, honestas y laboriosas, que luchan y trabajan, y ganan, aquellas que, carecen de trayectoria, delinquen, violan las leyes, viven de arriba y, acrecientan y enriquecen sus patrimonios. Debemos dejar de ser, “el país de los chantas, chorros y atorrantes, las muchas parolas y el poco laburo, la fiaca, la pavada, los curros y el afano, donde no cambia nada, nunca pasa nada, todo queda en la nada, todo da lo mismo, y todo termina siendo, más de lo mismo…” No podemos esperar resultados distintos, haciendo siempre lo mismo. Para que triunfe el mal, sólo se necesita que los buenos no hagan nada, a fin de impedirlo. Los hombres, como los árboles, se conocen y aprecian, por sus propios frutos.

Chorro viejo

Vos – chorro viejo – , te afanaste todo, por tu angurria feroz, casi infinita, y la jugaste entonces, a tu modo, sabiendo que robar, no es verdurita. Malandra de verdad, siempre en el lodo de la tramoya obscura y tan maldita, peleando el buen fangote, codo a codo, te quedaste, vos solo, con la guita… Después, la vida bomba y bien debute, del chantún, atorrante y farabute, que se da de bacán, con la gilada… Y allí estás, muy pipón, prendido al queso. Algún juez, intentó meterte preso, y al final…, al final, no pasó nada. Tenés suerte, cabrón, seguí adelante, porque en este balurdo maloliente, siempre pierde el eterno laburante, pero nunca va en cana, el delincuente.

El prócer de Mayo

Lo recuerdo bien forte y valeroso, en un tiempo mistongo y ya lejano, con su lucha de guapo, – nunca en vano -, su pasión, su laburo sin reposo… Lo recuerdo bien piola y fervoroso, con su vida, muy lejos del afano, su honradez, que jamás metió la mano, su alma criolla y su cuore generoso. Lo recuerdo en la plaza y la recova, chapando algún paraguas o una escoba, con un kilo de aguante y dinamismo… Y aunque hoy, se sienta prócer, cualquier chanta, su figura debute, se levanta, como ejemplo de inmenso patriotismo.

El haragán

Desde pibe, jamás quise el laburo, y he vivido de fiaca y poligriyo, – te la bato, chabón, así, senciyo , porque de este chamuyo, estoy seguro -. No me gusta yugarla, forte y duro, – nunca, frate, levanto ni un ladriyo -, y en mi posta bulín, siempre apoliyo, sin pensar un cachito, en el futuro… Yo la voy de chantún y vagoneta, hago pinta, poniéndole la jeta, me las doy de fifí, piola y bacán… Pelandrún, que la pasa muy campante, con un cuore de auténtico atorrante, la trabajo y la juego de haragán. Y si un yorno, llegara a diputado, de una forma pulenta, propondría, que el año entero sea, un gran feriado, y haya asueto y garufa, todo el día.

La pavada

Escuchame muy bien, esta parola, que te bato, sin bronca ni agachada: Dejá de apoliyar, de no hacer nada, andando como vago, a la bartola. Chabón, por un segundo, dame bola, y alejate y rajá, de la pavada, que engatusa y engrupe a la gilada, y te copa y te manya la sabiola. Escuchá mi chamuyo, en un instante: No jugués de pelandra y atorrante, carburá de una vez, cazá un laburo… Despertá, perejil, – te lo aconsejo -, y pensá, de verdad, – lo dice un viejo -, en la vida y los yornos del futuro. Y ahora, entonces, en forma acelerada, cortá, huevón, con toda la pavada.

Chorro del ispa (Del país).

Con tu sello pintón, de todo un chorro, te remanyo a lo lejos, asaltante, y al junarte, me tomo un lindo espiante, o de un modo especial, pido socorro. No te quiero bancar, y bien te borro, porque soy un mistongo laburante, y el ispa te afanaste, che, atorrante, malandrín, chantapufi y viejo zorro… Te remanyo a lo lejos, muy canchero, con tu facha de piola y canfinflero, tu ambición por la guita – buena mano -… Y sé bien, que en cualquier comisaría, quedarás, con tu flor de biografía, como un rey y un gran capo del afano. Por eso, si te ficho en la vedera, me rajo, en un segundo, horrorizado, previendo así, el choreo, ya cantado, del reloj, la mochila y la campera.

Mucha parola

Hoy, dejá de batir, mucha parola, y ese eterno chamuyo remanyado; pará un cacho, las cosas que has hablado, y un momento, che, flaco, dame bola. No jugués de chantún y nene piola, – desde lejos, te tienen bien junado -, y bancando un silencio prolongado, olvidate de usar, tanto la gola… Basta de espiche, globo y macaneo, la sanata y el verso, lungo y reo, y aquel grupo, que embauca, muy seguro… Cerrá el pico dulzón, del que hacés gala, cállate, de una vez, chapá la pala, y elegí, el buen camino del laburo. Es hora de yugarla, che, salute, y a ponerse las pilas, farabute.

La espera

Aquí estoy, che, melón, en esta espera, de algún cambio bien posta, en el futuro; bancándome las deudas, sin laburo, despilchado y metido en la catrera… Aquí estoy, che, melón, en la palmera, desafiando el biandazo, forte y duro; los balurdos, las broncas, el amuro, el bajón y la suerte tan fulera… Aquí estoy, pichuleando, a la bartola, mucho grupo, sabés, mucha parola, pero minga de guita y nada avanza… Y en mi viejo bulín – ranero aguante -, voy tirándola siempre, hacia delante, con las pilas cargadas de esperanza. Y aquí sigo, en la vía, campaneando, la penosa y mistonga situación, pues los giles, estamos esperando, que esto cambie, del tiempo de Colón.

El chorro mayor

Te afanaste el país – todo un suceso -, con tu lunga ambición, casi infinita, y pensando, al final, sólo en la guita, un toco amarrocaste, peso a peso. Supiste gambetear, cualquier proceso, – la parola del juez, fue verdurita -, y garpando una triste monedita, ninguno te encanó, para estar preso… Después, la vida bomba y canfinflera: Palos verdes, imagen farolera, derpas, coches, garufa y mucha mina… Y delante de tanto pobre otario, con pinta de bacán y gran prontuario, sos el chorro mayor de la Argentina. Si hasta quieren hacerte un monumento, como prócer pulenta y soberano, de la eterna República del vento, las matufias, los curros y el afano.

Invocación a la Patria, en el país del “más de lo mismo…”

Patria posta, de lungo recorrido, siempre forte y heroica, en el aguante, con mi humilde parola, yo te pido, que podamos seguir hacia delante. Patria posta, del cuore tan sufrido, por el chorro, el chantún y el atorrante, qué hoy, lo malo, se quede en el olvido, y haga pinta, el honesto laburante… Yo te pido, un vivir minga de afano, el jotraba y el morfi cotidiano, la honradez, los valores, la nobleza… Y muy lejos, de tanta mishiadura, construyamos, sin odios ni amargura, una Patria debute de grandeza. Escuchame, percanta, atentamente, mi sincero chamuyo, esta matina, por el pueblo que yuga, por la gente, los purretes y el bien de la Argentina.

Chivilcoy (Provincia de Buenos Aires), 2016.

Procurador Dr. Carlos Armando Costanzo: Poeta e investigador, nació en Chivilcoy, el 24 de diciembre de 1958. Fundador del Archivo Literario Municipal, que se creó el 18 de octubre de 1984, fue designado su director – organizador, mediante sistema de concurso. Fundó, asimismo, el Salón del Periodismo Chivilcoyano, creado el 21 de febrero de 1994. Autor de distintos folletos, de composiciones lunfardas, desarrolla una permanente labor de índole cultural. Cursó estudios de Derecho, en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, de la Universidad Nacional de La Plata.

Diseño y confección del folleto y la página: Germán Carlos Nicolini, máster en P. C. e Informática, secretario técnico del Archivo Literario Municipal.

Página Facebook del Archivo: “Archivo Literario Municipal”.

Página Web: “ w w w archivoliterariochivilcoy. com”.

Ambas páginas, rescatan, difunden y revalorizan el pasado y la historia de Chivilcoy.