ROBERTO POSIK: UNA EMBLEMÁTICA FIGURA DE LA VIDA TEATRAL CHIVILCOYANA

ROBERTO POSIK: UNA EMBLEMÁTICA FIGURA DE LA VIDA TEATRAL CHIVILCOYANA

agosto 2, 2022 Desactivado Por archivol
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El nombre, la figura y la presencia de Roberto Posik, constituyen por si solos, un elocuente y perfecto sinónimo, de la vida teatral y el quehacer escénico de Chivilcoy, porque sin duda alguna, al mencionarlo en cualquier ámbito o esfera de nuestra ciudad, de un modo espontáneo e inmediato, se lo asocia, estrecha, fraterna y familiarmente, al quehacer dramático lugareño, respecto del cual, desde siempre, estuvo íntimamente unido, con sólidos, profundos e indisolubles vínculos, humanos y espirituales.

Nacido en 1940, animado e impulsado, por una inclinación teatral, genuina y apasionada, que se manifestó y exteriorizó, en los inquietos e inolvidables años, de su adolescencia y juventud, hubo de ingresar a las filas, de la antigua y tradicional Agrupación Artística Chivilcoy, una gloriosa institución decana, en el historial de nuestra cultura, cuyas bases fundacionales, se establecieron y determinaron el 21 de abril de 1916; siendo legítima y merecidamente considerada, el “primer teatro vocacional del país”. Hizo su entrada, en el mágico y cautivante mundo escénico de la Agrupación Artística, junto a sus hermanos, Antonio y Juan Carlos, este último, ya fallecido, quien, con posterioridad, supo desarrollar una notable y exitosa trayectoria histriónica, en Buenos Aires, dentro del elenco estable del Teatro General San Martín, y en el campo de la publicidad y la cinematografía. De esta manera, podemos verlo, a Roberto Posik, en los promisorios albores o comienzos, participar en distintas representaciones, como las piezas: “Bonome”, de 1958; “El pan de la locura”, de 1959; “Así es la vida” – en calidad de apuntador”, hacia 1960; “Los árboles mueren de pie”, de 1961; “Monserrat” y “Celos del aire”, de 1962; “La cocina de los ángeles” y “Entremés del mancebo que casó con mujer brava” – en esta última, como director -, de 1963; “Farsa del cornudo apaleado” y “Viaje a Biarritz” – como director – y la “Cena de los tres reyes”, de 1964; “El prestamista” – como director -, de 1965; “La revolución de las macetas” y “Esquina peligrosa” – también, como director -, de 1966; “Aprobado en castidad”, “Diez indiecitos” – ejerciendo la dirección -, y “Los Cáceres”, de 1967; “La zorra y las uvas” y Comedia negra” – como director -, de 1968, y “Los mirasoles” – director -, de 1969. Con posterioridad, lo encontramos, en: “Luz de gas”, de 1977; “El herrero y el diablo” – como director -, de 1979; “Rebelión en la trastienda” – director-, de 1980; “La nona” – director -, de 1981; “La cabalgata del humor” – director, junto a Hugo Antonio Tribuzzio (1935 – 2020) -, de 1982; “El acompañamiento” y “El nuevo mundo” – director -, de 1983; “Hablemos a calzón quitado” – director -, de 1984; “No hay que llorar”, de 1985, etc. Actor, director y autor teatral, de vastísima y rica trayectoria, y una genuina y bien probada experiencia, desplegó en el seno de la Agrupación Artística Chivilcoy – integrando numerosas comisiones directivas y presidiendo, en distintas oportunidades, la benemérita institución -, una ardua e infatigable labor, de muchas e ininterrumpidas décadas y las más variadas actividades, y asimismo, al lado de su esposa, la siempre recordada artista plástica, actriz, escenógrafa y docente, profesora María Esther Marangoni (1942 – 2013), fue fundador y organizador del “Teatro Infantil Municipal”, dependiente de la dirección de Cultura, de la comuna – creado en 1977 -, el cual, deleitó a la niñez chivilcoyana, con múltiples actuaciones, y brindó, además, por la emisora local L. T. 32 Radio Chivilcoy, la difundida audición: “El trencito de latón”. Dicho teatro, destinado a la infancia, que desapareció finalmente, a fines del año 1983, representó piezas, como: “Cansada de pastar, Margarita quiere viajar”, “El tesoro del Capitán Tormenta”, “Caperucita Roja”, “Convención de payasos”, “Pluf, el fantasmita”, “Los servicios públicos”, “Una gotita traviesa”, “Callejeando”, “Un pequeño circo”, “Juegos…, lo que se dice juegos”, “Juguemos a crecer” y “El velero desvelado”.  Además, incursionó en el singular fenómeno fílmico, del Cine Super 8, que se registró, aquí, en Chivilcoy, en la década de 1980; interviniendo también, su hijo Daniel Posik.

En el interesante y delicioso libro: “Escenas de una revolución divertida”, Roberto Posik, nos ofrece un conjunto de cuatro obras, de su talentosa autoría: “El basilisco y la llorona”, “Buscamos un presidente”, “La posada del terror” y “Cuando los estudiantes se enamoran”. La primera – donde aborda la temática de los mitos y las leyendas autóctonas, porción esencial del folklore campero, la mística popular, las tradiciones rurales y el costumbrismo vernáculo -, estrenada el 9 de noviembre de 1996, y las tres piezas restantes, dedicadas al público infantil, en las que afloran, surgen y despiertan, las inquietudes cívicas y republicanas, los momentos de enigmático misterio y escalofriante suspenso y, los dulces idilios y tiernos amores, de las románticas y soñadas épocas estudiantiles y juveniles.

En dichas obras, fruto de una singular capacidad creativa, amplios conocimientos teatrales, heterogéneas vivencias, sobre el escenario y, una verdadera experiencia dramática, Roberto Posik, sabe evidenciar su fluido y chispeante ingenio, clara solvencia y fresca perspicacia; dejándonos, por otra parte, en cada una de ellas, un aleccionador y edificante mensaje moral, que dignifica y ennoblece los textos, las tramas y líneas argumentales y, las voces de los diferentes personajes. 

Celebramos, sincera y entusiastamente, la auspiciosa y ponderable aparición gráfica del volumen: “Escenas de una revolución divertida”, todo un manifiesto testimonio, y una magnífica realización, del actor, director y dramaturgo, Roberto Posik, verdadero valor, auténtico maestro, y emblemática y patriarcal figura, de la faz escénica, el universo artístico y, la vida teatral de Chivilcoy.

Fiel y genuino exponente, / de una férrea vocación; / el escenario, el telón, / y la magia sorprendente… / Hoy, siempre inquieto y presente, / de una manera especial, / es un maestro cabal, / de fecunda trayectoria, / y también, toda una gloria, / de nuestra vida teatral.  

Procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano. Germán Carlos Nicolini, máster en P. C. e Informática, secretario del Archivo Literario Municipal.