El Sanatorio y Casa de Baños Medicinales, del Dr. Vicente Nico (1907).

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En las páginas, de la siempre recordada “Guía Aramburú”, que hubo de editar, el agente judicial y comercial, y conocido vecino chivilcoyano, Justo Aramburú, en el año 1907, nos informamos, acerca de la curiosa y singular existencia, en aquella lejana época, de principios del siglo XX, de un novedoso y hasta insólito Sanatorio y “Casa de Baños Medicinales”, perteneciente al médico, Dr. Vicente Nico; el cual, tenía su sede, sobre la avenida Soarez Nro. 232. En dicha “Casa”, se ofrecía a los pacientes, una serie de interesantes “Baños”, como, por ejemplo, el “Turco Romano, Ruso, Finlandia, Ducha escocesa, Cámara aromática, Circular, frío, caliente y a vapor, Sulfuroso, Ferruginoso y, Alcalino y de mar”. Los citados “Baños”, se prescribían, para el tratamiento y la curación de distintas enfermedades, afecciones o dolencias: el “Turco Romano y Ruso”, en casos de reumatismo articular y muscular crónico, gota, ciática y todo tipo de neuralgias; el de “Finlandia”, para cuadros patológicos, del útero, ovarios, riñones y vejiga; la “Ducha escocesa”, tratándose de ciática y de enfermedades estomacales; la “Cámara aromática”, en casos de enfermedades pulmonares, asma, catarro crónico y bronquial, y enfermedades de la garganta y la nariz, proporcionándose, asimismo, la “pulverización de medicamentos”, que determinaran los propios médicos: “Circular”, en cuadros de neurastenia; “Sulfuroso”, para enfermedades de la piel y, “Ferruginosos, Alcalinos y Marinos”, en situaciones de una debilidad general, clorosis y anemia del organismo. Junto a la mencionada “Casa de Baños”, funcionaba el correspondiente “Sanatorio”, que recibía pensionistas, de seis y ocho pesos diarios, “con derecho a una asistencia médica, medicinas, alojamiento, comida, baños de toda clase, aplicaciones de rayos X, aplicaciones eléctricas, masajes, y todo lo necesario, para una rápida cura”. El anuncio, puntualizaba que: “Los enfermos, podían asistirse con cualquier médico local, siendo los honorarios, a cargo del respectivo paciente”. Además, se subrayaba que: “Las operaciones, eran condicionales”, y se “Recibían niños y parturientas”; no admitiéndose, “Enfermos contagiosos”. Por último, el aviso de referencia, manifestaba que: “La parte técnica, se hallaba bajo la dirección de su propietario, el Dr. Vicente Nico, quien habrá de indicar a los pacientes, previa visita, de índole gratuita, la calidad de baños, que requieran o necesiten”. Sin dudas, una llamativa y sorprendente información, que nos habla de la presencia, aquí, en nuestro medio, de una “Casa de Baños Medicinales”, disfrutada, seguramente, por muchos buenos chivilcoyanos, de la ciudad de antaño…