Un libro de lectura escolar, y una página dedicada a Chivilcoy

La evocación de la fecha, la destinaremos a recordar, un simpático y bello libro de lectura, de escuela primaria, para segundo grado, perteneciente a la autora Noelia Otero; en el cual, descubrimos y podemos apreciar, una interesante y afectuosa página, dedicada a nuestra ciudad, con distintos conceptos, elogiosos o laudatorios, sobre Chivilcoy. Dicho volumen, titulado “Entre tú y yo”, se hubo de imprimir en Buenos Aires, hacia el mes de enero de 1965, bajo el sello de la editorial “Codex S.A.”.La citada página, encabezada por una estampa fotográfica, de la plaza España,  se titula: “Chivilcoy”, y señala que: “Es ésta, una de las más bellas ciudades de la provincia de Buenos Aires, con el trazado de sus calles y la ubicación de sus plazas y paseos. Chivilcoy, quiere decir “rodeada de agua”; es una palabra de origen araucano. En esta ciudad, los tilos pueblan el aire con la profunda frescura de su aroma, mientras que en sus calles, abundan plantas de naranjos silvestres, que completan con su perfume, la fresca brisa mañanera y las suaves noches estrelladas. Esta fotografía que aquí ves, es de la Plaza España, una de las muchas plazas, que hay en la ciudad. Pero ésta, es la más bella, y en ella se rinde homenaje a la Madre Patria. En sus canteros, hay siempre flores, que se confunden con el alegre colorido de las mayólicas, que representan escenas típicas del pueblo español. Y siempre hay pájaros y siempre hay niños, iluminando el verde tesoro de los árboles”. En el texto, podemos leer, un dato erróneo, muchas veces señalado, en diferentes publicaciones nacionales: Ese dato, apuntaba que, el trazado de las calles de Chivilcoy, y sus plazas y paseos, “Pertenecen al gran argentino Domingo Fuastino Sarmiento”. En realidad, el trazado de las calles, con la correspondiente ubicación de las plazas, hubo de efectuarlo, Don Manuel Villarino, y ese plano, fue luego aprobado, por el Superior Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el 20 de julio de 1855.  Puntualicemos que, la plaza España, de Chivilcoy – denominación impuesta, el 21 de abril de 1900, bajo la gestión comunal de Don Vicente Domingo Loveira -, con anterioridad, se llamaba “Washington” ( 1732 – 1799) – en recordación y homenaje, al libertador, padre de la patria y primer presidente, de los Estados Unidos de América -; nombre que le había sido asignado, el 6 de noviembre de 1866, por una iniciativa de Don Manuel Villarino, en el seno de la antigua Corporación Municipal. En el mes de abril de 1934, hubo de conformarse, desde la esfera gubernativa de la comuna local, una comisión de vecinos, con el noble y sincero propósito, de restaurar el citado paseo público. La comisión, estuvo presidida, por Don Luis Suárez, y la integraron, distinguidas figuras y personalidades sociales, de la época. El polifacético y destacado escritor, periodista, artista plástico, conferenciante y docente, profesor Jesús García de Diego (1877 – 1962), realizó, el magnífico y admirable diseño de la obra, y los respectivos trabajos, de singular y ponderable embellecimiento, hubieron de inaugurarse, de una manera oficial, el 22 de octubre de 1940, dentro del marco de celebración, del 86 aniversario, de la fundación de nuestra ciudad.

A la Plaza España de Chivilcoy, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director organizador, del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Cielo español, de luz y de poesía, para el amor, los sueños y el reposo; fragante edén, lugar maravilloso, romántica y preciada geografía. Rincón del embeleso y la armonía, pleno de paz, encanto, magia y gozo; y aire de ayer, profundo y delicioso, con un fresco matiz de Andalucía… Mayólicas, adornos, hermosura, imagen de recuerdos, fiel pintura, y típica expresión del arte hispano… Claro parque, de auténtico linaje, que embellece la vida y el paisaje, de nuestro corazón chivilcoyano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *