Una antigua estación meteorológica, de Chivilcoy, en la década de 1940.

Informes diarios, de la oficina o estación meteorológica, que existió, aquí, en nuestra ciudad durante la década de 1940.

La página evocativa de hoy, la dedicaremos a recordar la curiosa y singular existencia, de una oficina o estación meteorológica local, durante la década de 1940, que sin dudas, hubo de constituir, todo un proyecto pionero y, un significativo precedente histórico, en los anales, de nuestra ciudad. Dicha oficina, que dependía del Servicio Meteorológico Nacional, ofrecía diariamente, sus respectivos partes, publicados luego, a través de las columnas periodísticas, de órganos gráficos chivilcoyanos. Estas notas, informaban acerca del estado del tiempo y de los distintos fenómenos, de orden atmosférico y climático; representando, de esa manera, un trabajo fiel y perseverante, y una obra pública, de utilidad fundamental, tanto para los habitantes del sector urbano, como también, de las zonas rurales del Partido de Chivilcoy, dedicados a las actividades agropecuarias. La citada estación meteorológica, funcionaba en una quinta, situada en las inmediaciones, de nuestra ciudad, que se denominaba, el Jardín “Nuevo Rosedal”. Se encontraba a cargo, del señor Juan J. Cagno, y su número telefónico, el 197, respondía cualquier consulta, para obtener la correspondiente información, sobre el pronóstico del tiempo. Los mencionados informes cotidianos, hubieron de publicarse, a lo largo de los años: 1944, 1945 y 1946. Los partes diarios, puntuales y concretos, daban cuenta, de la temperatura máxima y mínima, de la jornada; la humedad; la velocidad de los vientos; la presión atmosférica y, el registro de lluvias. Ciertamente, un dato llamativo e inusitado, de una estación meteorológica lugareña precursora, que marcó un importante y valioso antecedente, en la vida y el quehacer, de nuestro historial chivilcoyano.

El viaje hacia el pasado, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

ESTE día, tan límpido y soleado, nos invita, en el medio del paisaje, a iniciar, dulcemente, un largo viaje, por aquellos caminos del pasado… Y nos lleva, hasta el tiempo, ya olvidado, de las gestas heroicas y el coraje, con su voz, su sentir y el equipaje, de algún hondo recuerdo iluminado. Este día, tan límpido y radiante, nos conduce, hacia el mundo fascinante, del ayer, la nostalgia y la memoria… Y al final, de ese inmenso recorrido, nos descubre la esencia, el contenido, y la eterna raíz, de nuestra historia.

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