Una curiosa “Lotería” chivilcoyana, de 1866

Don Eduardo Benítez, presidente de la Corporación Municipal, en 1866, cuando se aprobó la “Lotería de Beneficencia, de Chivilcoy”

El permanente rescate, del pasado ciudadano, y de nuestra historia lugareña, nos llevó a descubrir, un llamativo e interesante, juego de lotería a bolillas; el cual, fuera propuesto a la entonces Corporación Municipal, hacia el año 1866, por Don Adriano Díaz, quien efectuó una presentación, ante el respectivo cuerpo colegiado comunal. La citada Corporación – primer gobierno, que hubo de regir los destinos institucionales del municipio -, se había constituido e instalado, el 25 de marzo de 1856, y se mantuvo en vigencia, durante el prolongado período de tres décadas, hasta el mes de junio de 1886, cuando se conformó el Honorable Concejo Deliberante inicial, de nuestra ciudad, y se procedió a la elección del primer intendente de Chivilcoy, Don Saturnino López, jefe de la comuna, entre 1886 y 1887. En 1866, la Corporación Municipal, estuvo presidida por Don Federico Soares y Don Eduardo Benítez; hallándose compuesta, por Don Carlos Augusto Fajardo – primer escribano público, de nuestro medio -, Manuel Villarino, Álvaro Velarde y Agustín Pechieu, ejerciendo las funciones de secretario, Don Luis Salvadores. Ese mismo año, 1866, el histórico y memorable 11 de septiembre, como un extraordinario y singular acontecimiento, de real avance y, verdadero y venturoso progreso, para el pujante y laborioso pueblo, había arribado el ferrocarril, a nuestro terruño chivilcoyano; llevándose a cabo, la feliz y trascendental inauguración, de la antigua y siempre recordada Estación “Norte”, que se clausuró en el mes de octubre de 1968. Don Adriano Díaz, el autor de esta curiosa iniciativa, de una lotería de bolillas, que se denominaría “Lotería de Beneficencia, de Chivilcoy”, ofreció abonar a la Corporación Municipal, un derecho, consistente en la suma de cien mil pesos, por el lapso de dos años. Los billetes de esta lotería, se lanzarían a la circulación pública y a la venta, obteniendo Don Adriano Díaz, un porcentaje de beneficio, por cada uno de ellos. Después de considerar el asunto, y tras una exhaustiva evaluación y análisis, la Corporación Municipal, hubo de expedir, el 17 de diciembre de 1866,  un “informe favorable”, para el establecimiento y la correspondiente habilitación de esta “Lotería”, aquí, en Chivilcoy. A decir verdad, ignoramos si este insólito proyecto, se concretó y materializó en la práctica y el terreno de los hechos, pero nos queda el ilustrativo y valioso antecedente documentado, de una “Lotería de Beneficencia”, en Chivilcoy, hacia el año 1866.

El Azar, por Carlos Armando Costanzo, fundador y director-organizador del Archivo Literario Municipal y del Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Nuestra vida es un azar, -lo tenemos que entender-, donde podemos ganar, y en ciertos casos, perder. A través de un arduo andar, el mundo habremos de ver, anotando nuestro obrar, en el Debe o el Haber. Así iremos, paso a paso, con el triunfo y el fracaso, la alegría y el sufrir… Pero detrás de la suerte, lo más importante y fuerte, consiste en saber vivir.

 

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