Una gran exposición fotográfica, de Don Francisco Anselmo Castagnino (1941).

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Don francisco Anselmo Castagnino (1884-1955), fundador y primer director del Museo histórico municipal, que lleva su ilustre y glorioso nombre, desde el 13 de enero de 1958..

El 22 de octubre de 1941, con motivo de la celebración del octogésimo séptimo aniversario, de la fundación de nuestra ciudad, el caracterizado y prestigioso coleccionista e investigador, del pasado lugareño, Don Francisco Anselmo Castagnino, hubo de llevar a cabo, una vasta y muy significativa exposición, de índole fotográfica, en las vidrieras, de la antigua y tradicional tienda “Casa Boo”, ubicada en la intersección, de la avenida Ceballos y la calle Hipólito Yrigoyen. Dicha muestra, incluyó numerosas estampas, directa y entrañablemente ligadas, al ayer de Chivilcoy; las cuales, sin dudas, encerraban y poseían, un alto valor, histórico y afectivo. Entre aquellas amarillentas y preciadas fotografías de antaño, mencionaremos: El edificio de la Municipalidad; el batallón de Guardias Nacionales; la avenida Sarmiento; el general Bartolomé Mitre, en Chivilcoy, hacia 1868; Chivilcoy, del año 1859; el Hospital Municipal, de nuestra ciudad; el general Mitre, en la quinta de Don Virginio Strini, en 1874; una fiesta en la estancia de Don Vicente Domingo Loveira; Chivilcoy, en el año 1906; los retratos de Domingo Faustino Sarmiento, Juana Paula Manso y Manuel López; la quinta de Don Virginio Strini; la fuente de la Diosa Hebe, en la plaza principal 25 de Mayo; la comisión directiva del Patronato de la Infancia, en 1906; el adoquinado, en Chivilcoy, en 1908; la inauguración del alumbrado eléctrico, en 1906; la revolución del general Mitre, en 1874; una copia del acta fundacional, de nuestra ciudad; la estatua de Clío, la Musa de la Historia, en la plaza 25 de Mayo; los monumentos a Cristóbal Colón, el general Bartolomé Mitre y el Dr. Carlos Pellegrini; el edificio del Banco de la Nación Argentina; el edificio de la Sociedad Operaria Italiana; el retrato del Dr. Antonio Bermejo; los edificios de los establecimientos escolares, construidos durante el gobierno municipal de Don Vicente Domingo Loveira; la Escuela Normal “Domingo Faustino Sarmiento”, el Colegio Nacional “José Hernández” y la vieja Escuela de Artes y Oficios, de la Nación; las avenidas Soarez, Villarino, Ceballos y Sarmiento; el mercado Villarino; los retratos, de los firmantes de la Protesta del 6 de septiembre de 1878; los retratos de las docentes, Luisa y Elena Henry; un banquete de la masonería chivilcoyana, presidida por Don Prudencio Segundo Moras y Don Sebastián Fabián Barrancos; una fiesta campestre, en la quinta de los doctores, Santiago Fornos y Antonio Novaro; antiguos hogares de Chivilcoy, etc. Hombre de auténtico y profundo amor, a nuestro terruño nativo y al ayer ciudadano, de inmenso fervor tradicionalista, múltiples y ponderables inquietudes, elevados principios morales y, un espíritu noble y generoso, Don Francisco Anselmo Castagnino, había nacido el 19 de abril de 1884, y falleció, el 19 de mayo de 1955, a la edad de 71 años. Gracias a su muy acertada y plausible iniciativa, se fundó el Museo Histórico Municipal, creado el 25 de agosto de 1943, durante la gestión del comisionado comunal, Don Jorge Lance Dayraut, e inaugurado, dos meses más tarde, el 22 de octubre de 1943, en la conmemoración del octogésimo noveno aniversario, de Chivilcoy. Don Francisco Anselmo Castagnino, con un desprendimiento personal y una magnanimidad, verdaderamente ejemplares, hubo de ejercer, en forma Ad Honorem, sin percibir remuneración alguna, la dirección del Museo Histórico Municipal, desde la creación, de dicho organismo, en 1943, hasta su muerte, en 1955, y donó, importantes y extraordinarias colecciones particulares, y elementos y documentación, de su propiedad, para posibilitar la conformación del patrimonio, del citado Museo; al cual, justa y merecidamente, se le impuso su ilustre nombre, bajo el gobierno del comisionado municipal, Dr. Eliel Carlos Ballester, el 13 de enero de 1958.

El libro de la historia, por Carlos Armando Costanzo.

Hoy, abramos el libro de la historia, recobrando las voces del pasado, y de un modo tenaz y apasionado, mantengamos bien viva, a la memoria. Desandemos las páginas de gloria, de otro tiempo, tal vez, casi ignorado; recordando el espíritu esforzado, del terruño y su larga trayectoria… Hoy, abramos el libro, y hondamente, descubramos la esencia y la simiente, de los hechos del mundo ciudadano… Y buscando el sendero, ya perdido, rescatemos, quizá, del negro olvido, el histórico ayer chivilcoyano.