El fenómeno del Therian y el lunfardo
Este insólito y extraño fenómeno sociológico del Therian, con personas que se consideran o perciben como animales, le brinda al lunfardo un motivo de reflexión y análisis, sobre la naturaleza y los comportamientos humanos, los cuales, no dejan de asombrarnos y sorprendernos…
Un fenómeno que, irrumpió, de pronto, a través de las redes sociales y ya se ha exteriorizado y visibilizado en distintas ciudades y puntos geográficos del país.
Personas que se sienten especímenes de una amplia y heterogénea fauna animal y, conforman, acaso, sin quererlo, un peculiar y curioso zoológico urbano…
Personas que se sienten animales y animales que se expresan y dialogan como personas; recordándonos así, las memorables fábulas infantiles, con su respectiva moraleja… Las fábulas de Esopo, Iriarte, La Fontaine y Samaniego… Fábulas con perros, gatos, leones, tigres, leopardos, osos, monos, caballos, vacas, tortugas, cuervos, zorros, hormigas, ranas, bueyes, asnos, lobos, elefantes, corderos, ratones, cigüeñas, gallos, murciélagos, comadrejas, mosquitos, palomas, liebres, ranas, cisnes, ovejas, cabras, gallinas, culebras, perdices, serpientes, patos, moscas, etc.
¿Cuáles son su propósitos u objetivos? ¿Qué finalidad persiguen? ¿Por qué se presentan y manifiestan de esa manera? ¿Hay detrás de todo esto, un sentido espiritual y filosófico profundo, o es una mera frivolidad y apariencia? ¿Una actitud frente a la vida o una moda fugaz, transitoria y pasajera? Distintos interrogantes que, debieran tener por parte de ellos mismos, una contestación o respuesta…
El therian perro:
Esperando algún fato que me cope, / estufado y viviendo a la bartola, / de repente y de modo simple y piola, / descubrí, che, melón, que soy un rope… / Y aunque estoy en la lona, sin un sope, / no laburo y ninguno me da bola, / por las yecas del rioba, muy chipola, / ando alegre y garifo, bien al lope… / Chapé unos huesos – morfi alimentario -, / me atiende un tordo – gran veterinario -, / apoliyo en la cucha – qué alegría -… / Ayer, me vacuné contra la rabia, / y cansado de hablar – minga de labia -, / me la paso ladrando, todo el día.
Procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro de la Academia Porteña del Lunfardo.